María en Las Escrituras
María, muchacha humilde del poblado de Nazaret se ha encontrado en los últimos XX siglos en el corazón de miles de hombres y mujeres y también en el centro de múltiples controversias. Quién es esta joven a quien nada menos que el Ángel Gabriel la llamo "Llena de Gracias""? E Isabel, esposa del sacerdote Zacarías, llena del ESPÍRITU SANTO la saludó como Bendita entre todas las mujeres"? Quién es y qué lugar ocupa María en el plan de la Salvación? Veamos a la luz de las Escrituras.
Génesis 3, 15
Enemistad pondré entre ti y la mujer
Y entre tu linaje y su linaje
El te pisará la cabeza
Mientras tú acechas su calcañal
Con esta primera profecía comienza la Historia de la Salvación. El hombre tentado por el maligno ha optado por la desobediencia al DIOS que lo ha creado. El mal, la muerte, la enfermedad ha entrado al mundo por la desobediencia de la mujer y de su esposo. Se ha cerrado el Paraíso, para el hombre alejado de su creador comienza el caminar "por el valle de lágrimas". Dentro de este contexto tan sombrío surge la profecía" la primera palabra de un DIOS que es en su esencia amor, y en esta profecía, repito la primera, esta involucrada por primera vez y en forma misteriosa "la mujer" que estará en perenne lucha contra el enemigo del hombre y sus huestes y con ella la gran promesa: Su linaje o descendencia derrotará a la serpiente antigua pisándole la cabeza, cuando a una serpiente se le pisa la cabeza se le despoja de todo poder y se le reduce a la impotencia, esto comenzará por esta "mujer".
El Génesis en la Tora Judía expone este versículo de la forma siguiente "ellos te pisaran la cabeza, mientras tu acechas su calcañal". Aquí se refiere a que será la descendencia de la mujer la que derrotará al maligno y será a su vez acechada por este. La Mujer es quien determinará quien será esta descendencia en plural y por ella serán reconocidos al constituirse en su descendencia.
Isaías 7, 14
Pues bien el SEÑOR mismo
Va a daros una señal:
He aquí la virgen está encinta y va a dar a luz
Un hijo y le pondrá por nombre ENMANUEL.
El Profeta Isaías en esta profecía Mesiánica por excelencia va ampliar los datos sobre la Mujer del Génesis 3, 15. Esta Mujer va a ser Virgen y va a dar a luz un hijo varón en su Virginidad. La traducción Hebrea utiliza la Palabra "doncella", pues el término doncella y virgen sin ser equivalentes denotan "el no-conocimiento de varón", pues la joven al contraer matrimonio ya no era llamada mas joven o doncella, sino mujer, por lo tanto el término doncella predetermina a una mujer virgen. Esto se ve claramente en Jueces 11, 34-40 cuando a la hija virgen de Jefte se le llama "Joven". Los Evangelios de San Mateo y San Lucas dejan esto bien claro cuando para describir a María utiliza la Palabra Griega "Parthenos" o sea Virgen.
La virginidad en Israel era lo opuesto a la idolatría que era también llamada "prostitución" por esto esta mujer que engendraría al MESÍAS tenía que ser virgen pues al mismo tiempo encarnará al Israel puro que no seguirá a otros Dioses, además como veremos mas adelante esta virginidad es un símbolo para detectar al MESÍAS. El único signo dado a Israel para reconocer al MESÍAS es que nacería de una madre virgen.
Miqueas 5, 2
"Por eso si YAVEH los abandona es solo por un tiempo
Hasta que aquella que debe dar a luz tenga a su hijo
Entonces volverán a Israel los desterrados
El profeta Miqueas nos vuelve a hablar de la mujer esperanza de Israel y que al traer al MESÍAS pondrá fin al cautiverio de Israel.
Galanas 4,4
Pero cuando llegó la plenitud de los tiempos
DIOS envió a su Hijo, el cual nació de mujer
Y fue sometido a la Ley"
Pablo no habla del comienzo del gran misterio, la "Plenitud de los tiempos"…" Cuando llegó la Plenitud de los tiempos…", no se refiere a la llegada del MESÍAS pues el MESÍAS llega por haber estado los tiempos ya plenos… misterio de DIOS. No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que esta plenitud esta ligada de nuevo a la "Mujer" de la cual va a nacer el MESÍAS.
San Lucas 1, 26-38
En este relato Evangélico que no vamos a copiar por cuestiones de espacio – y que instamos a que lo busques en este momento en tu Biblia- queremos estudiar los siguientes aspectos:
Primeramente San Lucas en su Prólogo 1, 1-2 nos dice: "Varias personas han tratado de narrar las cosas que pasaron entre nosotros a partir de los datos que nos entregaron aquellos que vieron y fueron testigos desde el principio y que luego se han hecho servidores de la Palabra". San Lucas nos dice que fue al origen de los datos de las personas que fueron Testigos de los hechos y esta afirmación nos lleva a María, pues solo ella fue ""testigo"" de la anunciación que él relata a continuación.
El ángel Gabriel. Gabriel es el designado para anunciar a María el gran acontecimiento, fue este mismo ángel el que le dijo a Daniel que guardara el libro para el momento de la salvación al final de los tiempos (Daniel 8, 16 y 9, 24). Este acontecimiento da inicio al "Final de los Tiempos".
A una joven virgen. San Lucas relaciona e identifica a esta joven con la profecía de Isaías 7, 14
Prometida de José, de la familia de David. Con este dato también se daba cumplimiento a la profecía de Natan de que un descendiente de David se sentaría por siempre en el trono de este, II Samuel 7, 16.
Y el nombre de la Virgen era María. Dos veces utiliza Lucas el título de Virgen para que no quede duda de la situación de María y de su relación con la profecía de Isaías. María, hermoso nombre que llevaron muchas mujeres hebreas, entre ellas, la hermana de Aarón y que según algunos quiere decir "Señora".
El ángel le dijo Alégrate llena de gracias. Alégrate, esta es la voz de júbilo que exclamaba la Hija de Sión en los escritos proféticos y que correspondía a Jerusalén, "la amada de DIOS", con esta palabra pone el evangelista a María en relación Directa con esta Hija (Sofonias 3, 14, Zacarías 9,9). María es la nueva Jerusalén, pues si aquella llevaba dentro de sí al templo donde moraba el DIOS de Israel; María lleva en ella al mismísimo DIOS del universo, siendo ella el resumen del Pueblo de DIOS.
"Llena de Gracias" en Griego Kecharitomene que significa "tener la plenitud de la gracia", pues es un verbo de modo pasivo perfecto que indica CONTINUACIÓN DE UNA ACCIÓN COMPLETA. Palabras que ningún mortal había escuchado de DIOS anteriormente. Hay que clarificar que a Esteban se le llama en Hechos de los Apóstoles “lleno de Gracia” pero se utiliza una palabra griega totalmente diferente a la utilizada con Maria. Cual es esta diferencia? la diferencia es que a Esteban se le llama “Pleres Jaritos”. Kejaritómene es la plenitud de la gracia, el ángel le dijo kejaritomene a María definiendo lo que es en realidad María, una mujer llena de la Gracia del Altísimo en modo único, además de ser un saludo con alabanza. En cambio, pleres Jaritos, es decir, “lleno de gracia”, es mas bien referente al carisma personal, como es mencionado Esteban, significando que Esteban tenía al Espíritu Santo para realizar la obra de la Iglesia, pero no vivía en Plenitud de la Gracia, pues sabemos que Esteban aunque fue muy santo era también pecador, pero el único ser humano definido con las palabra Kejaritomene LLENA DE GRACIA es María
Con razón lo llaman hijo del Altísimo. María es la Madres del Hijo del Altísimo, no de un hijo de DIOS como somos todos, sino del HIJO del Altísimo.
DIOS le dará el trono de Padre David. Gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás. Aquí se reafirma que JESÚS es el descendiente de David anunciado (II Samuel 7, 16) y al decir que su reinado será eterno nos da a saber que es DIOS, pues el único eterno es DIOS, poniendo a María en relación directa como madre del heredero de David, lo cual veremos mas adelante.
Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre? María estaba prometida en matrimonio y este debería efectuarse en menos de seis meses, lo más común seria que ella relacionara esto con su futuro enlace, mas al contrario reacciona con sorpresa, como si esto fuera lo último en su pensamiento.
El ESPÍRITU SANTO descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Aquí se sitúa a María definitivamente como posesión de DIOS. En Éxodo 3, 5 El SEÑOR manda a descalzarse a Moisés pues la esta pisando "Tierra Santa". Por qué esta tierra era Santa? Por qué la sombra de DIOS daba en ella desde la zarza. Éxodo 19, 10-14, YAVEH va ha bajar al Sinaí en medio de la nube, esta montaña es santa por que la nube de DIOS ha dado sombra en ella, por lo tanto nadie debe tocar la montaña o morirá, es posesión de DIOS. II Samuel 6, 6-7 Uzza es muerto por tocar el Arca de DIOS, esta Arca era santa por lo que la sombra de DIOS o la Shekina venía sobre ella. Sobre María desciende esta Nube y ella queda hecha posesión de DIOS, santificada por su sombra para siempre.
Yo soy la esclava del SEÑOR, hágase en mi según su Palabra. Con estas palabras entra la salvación al mundo, ;Si por la desobediencia de Eva entró la perdición al mundo, con la obediencia de María entra la salvación. No se puede hablar de la "Caída" sin hablar de Eva, no se puede hablar de la salvación sin hablar de María. En María se arregla lo desecho por Eva.
En la obediencia de María se comienza a cumplir la profecía de Génesis 3, 15. Con esta aceptación María se constituye en la persona que más relación ha tenido con la Divinidad en toda la historia de los tiempos. El PADRE la escogió (San Lucas 1, 30). El Hijo tomo carne en su vientre (San Juan 1, 14). El ESPÍRITU SANTO encarnó al Hijo de DIOS en su vientre y la cubrió con su sombra (San Lucas 1, 35).
San Lucas 1, 39-49
En el relato Evangélico de la Visitación de María a Isabel hay una infinidad de datos que nos hablan de María y de su lugar en el Plan de la Salvación.
Primeramente, al entrar María en casa de Isabel dice la Escritura que "al oír Isabel la salutación de María, la criatura saltó en su vientre e Isabel fue llena de ESPÍRITU SANTO. Notar que Isabel fue llena del ESPÍRITU NO al entrar en contacto con JESÚS, sino al escuchar la voz de María, esto nos muestra a una María no solo llena del ESPÍRITU SANTO, sino también dando el ESPÍRITU SANTO o transmitiendo el ESPÍRITU SANTO a quien se acerca a ella.
Segundo punto fijarse en la exclamación de Isabel "Bendita tu entre todas las mujeres" Isabel mujer de un sacerdote de los que ministraban en el Templo estaba imbuida de las Escrituras y conocía un pasaje que se escapa para nosotros. Este se encuentra en Jueces 5, 24 y en el cual la profetisa Débora entona un canto en el cual ensalza a YAEL la cual clavó en el suelo la cabeza de Sisara, el enemigo de Israel y le dice "Bendita entre las mujeres YAEL, entre todas mujeres que habitan en tienda". Isabel compara a María con YAEL, esta derrotó por tierra a Sisara, María derrotó con su SÍ al enemigo de todos los hombres, por eso no es solo bendita en las tiendas de Israel, sino Entre todas las mujeres.
Tercero, el versículo 43 es esencial, "de donde a mí, que la Madre de mi SEÑOR venga a visitarme?". La palabra Griega para designar a este SEÑOR con S es Kurios, que a su vez es el equivalente de ADONAI en hebreo y es la misma Palabra que utiliza María en el versículo 46, para designar al DIOS de Israel. Por lo tanto, Isabel llena del ESPÍRITU SANTO, GARANTÍA DE INERRANCIA, O SEA ES EL MISMO ESPÍRITU el que habla por boca de Isabel, llama a María, "Madre de ADONAI" o sea Madre de DIOS.
Cuarto, en el versículo 48, María hace una profecía "En adelante todas las generaciones me llamaran Bienaventurada", esto es lo que hace la Iglesia, llamar Bienaventurada a María por todas las generaciones.
Quinto, en el versículo 56 " María permaneció con ella unos tres meses y se volvió a su casa" Es notorio que los miembros de diferentes sectas tan dados a poner su atención en los números, muchas veces con un gran alarde de imaginación no se hayan fijado en esta fecha de tres meses que permaneció María en casa de Isabel. Dice el Libro Segundo de Samuel 6, 11 "El arca de YAVEH estuvo en casa de Obededon de Gat tres meses y YAVEH bendijo a Obededon y a toda su casa" San Lucas al decir que María se quedo tres meses en casa de Isabel pone a María en similitud con el Arca de la Alianza, María es el Arca de la Nueva Alianza que lleva en su seno al Salvador de todas las edades.
San Lucas 2, 25-35
En este capítulo el Evangelista nos muestra a Simeón profetizando el día de la Presentación del Niño en el Templo, con esta profecía se cierra de cierto modo el ciclo profético de la Antigua Alianza. El viejo Simeón simboliza a la Alianza vieja que señala al Salvador. En esta profecía se involucra a JESÚS y a María. Simeón de nuevo ""lleno del ESPÍRITU SANTO""- por que por donde pasa María todos se llenan de ESPÍRITU SANTO- dice de JESÚS que "estará puesto para caída y levantamiento de muchos" y a María "que una espada de dolor le atravesaría el pecho, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones". La Historia de la Salvación comienza con la profecía de Génesis 3, 15 la primera del Antigua Testamento donde se refiere a la mujer y a su descendencia, estos tiempos antiguos terminan con Simeón con otra profecía a la Mujer y a su descendencia. En JESÚS para caída y levantamiento de muchos, en María para que sean manifestados en ella los pensamientos de muchos corazones. Es esta mujer una mujer como las demás?.
San Lucas 2, 51
Bajó con ellos a Nazaret, y vivía sujeto a ellos
Su Madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Este pequeño fragmento del Evangelio de San Lucas nos habla mas que ninguno de la personalidad de María y de su relación con su hijo. Guardaba CUIDADOSAMENTE todas las cosas en su corazón. Hermoso corazón de María!, María una mujer de fina espiritualidad, una mujer de contemplación, una mujer de detalles, una mujer enamorada de DIOS y de su Hijo, una mujer de gran profundidad y de gran silencio, que es donde habla DIOS. JESÚS le estaba sometido. Gran misterio de DIOS, el que no cabe en el universo sometido a una pobre aldeana de Nazareth, gran mujer a quien todo un DIOS se sometió, escogida por DIOS, amada por su hijo, JESÚS hombre perfecto y DIOS eterno era también perfecto en sus emociones humanas, sino no, no hubiera sido DIOS. Tan es así que se nos muestra llorando la muerte de su amigo Lázaro mientras todos exclaman admirados "miren como lo amaba". JESÚS amaba a Lázaro perfectamente como amigo, cuanto mayor seria y será su amor perfecto a su madre, pues JESÚS es el mismo "Ayer, hoy y siempre" JESÚS estaba bajo la Ley del cuarto mandamiento "Honrar Padre y Madre", JESÚS no podía transgredir la ley, pues no podía pecar. Por lo tanto, JESÚS honraba a su Padre DIOS, y a su madre María, si quieres imitar a JESÚS haz lo mismo adora a DIOS y honra a María, te aseguro que así complaces a JESÚS.
San Juan 2, 1 – 5
En este fragmento del Evangelio de San Juan se muestra de nuevo a María en una nueva fase. María es la Mujer que a pesar de la magnitud de su misión y de la honra de ser la "Escogida de DIOS" está atenta a las necesidades de los hombres. Es importante notar lo que dice Juan en el versículo 11, JESÚS así dió comienzo a sus SEÑALES, estamos en presencia de algo mas que un milagro, es una Señal, algo que va a indicar un aspecto importante del ministerio de JESÚS y de nuevo tenemos unidos a JESÚS y a María, en el contexto de una boda. En el Antiguo Testamento la "Boda" tenia el aspecto dinámico de la relación de DIOS con su pueblo (Ver al profeta Óseas) en el Nuevo Testamento la Boda va a tener un aspecto escatológico de la unión final de DIOS con su Pueblo (ver carta a los Efesios y Apocalipsis). JESÚS le contesta a su Madre que No ha llegado la hora de dar vino a los hombres, el vino era signo de Paz y alegría en el Pueblo de Israel, También se vertía al suelo como signo de arrepentimiento de los pecados (Exo 29, 40 Num 15,5), también el vino era signo de ser agradable a DIOS al volver a EL (Óseas 14, 8). La hora de JESÚS se aclara en San Marcos 14, 41, su hora era la Pasión donde iba a dar Vino Nuevo a los hombres que se arrepintieran, pero volvamos a Cana, en esta conversación espiritual entre María y JESÚS, pues solamente en el espíritu se puede leer este pasaje, JESÚS le dice que aún no llega la hora definitiva, pero por petición de su Madre va a dar el primer signo de lo que seria definitivo en el Calvario. Por lo tanto el primer milagro ocurre a petición de la Madre, es una mujer como las demás?.
Las palabras de María en este contexto constituyen el "Evangelio de María" y son las únicas palabras dirigidas a los Hombres "Haced lo que Él les diga" Quienes quieran agradar a María debe hacer la voluntad de JESÚS. María es la mujer pendiente de las necesidades de los hombres para pedir por ellos a su hijo.
Juan 19, 25
Para entender este capítulo- uno de los más interesantes e importantes referente a María es necesario remontarnos a Génesis 3. En este capítulo El Señor DIOS le da la Profecía a Eva de que "La descendencia de la mujer pisará la cabeza de la serpiente y estará en guerra con sus seguidores" Pues bien esta profecía se cumple al pie de la Cruz, en Juan 19, 26-27 JESÚS da a María como Madre a Juan, esto no es un simple hecho de índole familiar, las palabras dichas por JESÚS en la cruz tienen valor redentor, JESÚS sabía que lo mas preciado para un moribundo en la cruz es el aire, pues los crucificados morían de asfixia. Un problema de índole familiar JESÚS lo hubiera tratado antes, como lo hizo con Pedro el Jueves Santo cuando le dijo "al volver confirma a tus hermanos". También dice en el versículo 28 "después de eso, sabiendo JESÚS que ya todo se había cumplido", luego con la entrega de María a Juan SE CUMPLE ALGO, también dice en el versículo mas adelante " Y con esto también se cumplió una profecía. Que se cumple en María al pie de la cruz? Se cumple Génesis 3, 15.
La profecía Bíblica dice claramente que los descendientes de la mujer tendrían el poder de pisar la cabeza de la serpiente, esta mujer que habría de venir es sin lugar a dudas María, al pie de la cruz los hombres en Juan reciben a María como Madre, aquí comienza el ciclo donde los "Hijos de la mujer" lucharán con la serpiente antigua y la vencerán. El signo es el ser hijos de la mujer, por esto JESÚS después de entregarle a María a Juan como hijo dice "todo se ha cumplido" pues el desorden del Génesis quedo arreglado y la mujer redimida y la señal de batalla dada es La maternidad de la mujer, o sea de María. Las palabras concluyentes de Juan nos dan la clave. Dice el Evangelio de San Juan, capitulo 19, versículo 27 "desde ese momento se la llevó a su casa". Ahondemos un poco sobre esto, el original griego de este Evangelio dice "Eis ta idia" lo cual traducido por San Jerónimo de la forma ya dicha. Profundizando un poco podemos ver en cualquier diccionario Griego que la palabra casa se dice oikon, la cual no aparece en el texto, sin embargo la palabra "Idios" quiere decir "Privado, de uno" y está en plural no en singular, por lo tanto lo correcto sería decir que "ellos la tomaron para sí" o " como posesión de ellos" lo cual concuerda cuando vemos a María la mañana de Pentecostés con todos los Apóstoles en el cenáculo. Luego entonces a partir de este momento María fue acogida por los Apóstoles como propiedad de ellos y a través de los apóstoles por la Iglesia Católica.
También llama la atención que María que se mantuvo firme al pie de la cruz hasta él ultimo momento no estuviera con las mujeres que fueron de mañana al sepulcro, esto nos da a suponer que María esperaba la resurrección o que su hijo se le apareció, lo cual pudo ser muy bien ya que nos dice Pablo que primero se le apareció a Pedro – cosa que no narran los Evangelios (I Corintios 15, 5).
Hechos 1, 14
En el escenario encontramos las listas de los Apóstoles que estaban en continua oración y San Lucas nos dice que junto a estos había un grupo de Mujeres y María. Esto es tremendamente importante pues en el contexto Judío no se mencionaban a las mujeres ni a los niños, recuérdense el caso de la multiplicación "sin contar a las mujeres ni a los niños". Siguiendo este patrón la fuente que le contó a Lucas la mañana de Pentecostés mencionó a los Apóstoles y a un grupo de mujeres, sin embargo separa a la Madre de JESÚS con su nombre propio, lo cual da un indicio del lugar de honra en que ya sé tenia a la Madre de CRISTO en la Iglesia Primitiva.
Apocalipsis 12, 1 –18
En este capítulo muchos teólogos- inclusive católicos- insisten en ver a la Iglesia representada en esta mujer, con lo cual yo modestamente difiero. Primeramente al comienzo del versículo 1 nos dice que aparece una señal que es una mujer en estado de gestación de un hijo varón, esta figura ya la encontramos en Isaías 7, 14 y se refiere concretamente a María que es la señal del primer advenimiento de JESÚS, luego entonces con esta precedencia Biblia bien podemos entender que esta Señal en Apocalipsis 12 se refiera también a María como señal del segundo advenimiento de CRISTO.
Segundo, según San Pablo la Iglesia es el "Cuerpo de CRISTO" y el cuerpo de CRISTO no puede parir a CRISTO, puesto que es CRISTO mismo.
María, mujer que cumple la esperanza y el motivo de ser de Israel, nos aparece coronada por las doce estrellas, símbolo de las doce tribus, como Israel mismo, como el Sueño de José, que salvó a Israel (Génesis 37, 9-11), después de parir al Hijo Varón (María es la única que cumple esta misión en la Historia) el Hijo es llevado ante el trono de DIOS (Hechos 1, 9) y la mujer es llevada al desierto (versículo 6). El desierto en el contexto Bíblico nos indica el lugar donde DIOS sale al encuentro de su pueblo, donde lo guía, donde lo alimenta, donde lo corrige, donde lo prepara para la promesa (Óseas 2, 16) en este momento de la historia todo esto ocurre no ya en el desierto material, sino en la Iglesia. . Es en ella donde DIOS sale al encuentro de su pueblo, donde nos alimenta, donde nos amonesta, donde nos prepara para la promesa, luego entonces María se refugia en la Iglesia donde debe esperar el final de los tiempos, significados aquí por los "Tiempos" que nos recuerdan al profeta Daniel.
En los versículos del 13 al 18,se nos habla de nuevo al monstruo en persecución de la mujer, lo cual de nuevo nos recuerda la "enemistad entre ti y la mujer" del Génesis. Nunca como en nuestros días se le esta haciendo la guerra a la Madre del Salvador, lo cual concuerda con esta profecía. También se nos dice que al no poder hacer nada a la mujer se lanzará contra los hijos de la Mujer (Recordar Juan 19) o sea el demonio está en lucha contra los hijos de la mujer (de María) pues sabe que ellos tienen poder para derrotarlo. Poder que emana del Nombre y de la Cruz de JESÚS y que son identificados como hijos de María en la Fe (Tal como los judíos son hijos de la Fe de Abraham, nosotros somos; hijos de María en la Fe) y que según este versículo somos los que guardamos la Palabra de DIOS. Aquí vemos la importancia de esta Mujer, orgullo de la raza humana en el plan de la Salvación, desde el Génesis hasta el Apocalipsis y yo me pregunto hermano o hermana que leas esta corta reflexión, Es María una Mujer como cualquier otra?… Deja que el Espíritu te hable al corazón.
Los Padres de la Iglesia y María.
-El Protoevangelium de Santiago, escrito alrededor del año 120 A.D., muy cerca del tiempo en que vivió la Virgen María, tiene como tema principal demostrar su virginidad perpetua. Este documento relata que, cuando se profetizó el nacimiento de María, su madre, Santa Ana, la ofreció para el servicio del Señor, tal como Samuel había sido ofrecido por su madre (Cf 1Sam 1,11). María desde, muy pequeña, sería de las mujeres consagradas al servicio del Templo según la costumbre judía (Cf 1 Sam 2,22). Esta vida de servicio en el Templo no permitía ocuparse de hijos, por lo que requería la virginidad perpetua.
-Orígenes, defedió la virginidad perpetua de María (Comentario de S. Mateo 2,17 - 248 A.D.),
-Atanasio "El tomó verdadera carne de la siempre-virgen María" (Discurso contra los arianos 2,70 - 360 A.D.)
-Epifanio de Salamis "Cristo...nació perfectamente de la santa siempre-virgen María por el Espíritu Santo" (El Hombre bien Anclado 120- 374 A.D.)
-Jerónimo "En cuanto a Victorinus (obispo), yo afirmo lo que ya ha sido probado por el evangelio - que el (Victorinus) habló de hermanos del Señor no como hijos de María sino hermanos en el sentido que he explicado, es decir, hermanos en cuanto a relación, no por naturaleza". San Jerónimo entonces apoya su posición haciendo referencia a numerosos Padres, afirmando que ellos mantienen la misma posición a favor de la virginidad perpetua de María: Ignacio, Policarpo, Ireneo, Justino y otros. (Contra Helvidius: La Perpetua Virginidad de Maria 19 - 383 A.D. )
-Ambrosio "la Virgen no buscó la consolación de poder tener otro hijo" (Cartas 63,111 - 388 A.D.).
-Papa Sirucius I "Tenías buena razón de estar horrorizado de pensar que otro nacimiento pueda venir del mismo vientre virginal del que Cristo nació según la carne."Carta al obispo Anysius - 392 A.D."
-Agustín, "Al nacer de una Virgen que escogió permanecer Virgen aun antes de saber quien iba a nacer de ella, Cristo quiso aprobar la virginidad en vez de imponerla. Y quiso que la virginidad fuera escogida libremente aun en aquella mujer en la que el tomó para sí la forma de esclavo" (Santa Virginidad, 4,4 - 401 A.D.)
- "(María) Virgen perpetua. ¿Porque te extrañas de esto, oh hombre?" (Sermones 186,1 - 411 A.D.)
-"Herejes llamados Antidicomaritos son aquellos que contradicen la virginidad perpetua de María y afirman que después de Cristo naciera ella se unió con su esposo como uno" (Herejías 56 - 428 A.D.)
-Cirilo de Alejandría "El mantuvo a su Madre virgen aun después de ella dar a luz" (Contra aquellos que no quieren confesar que la Santa Virgen es la Madre de Dios 4 - A.D. 430)
-Papa Leon I "Virgen ella permaneció" (Sermones 22,2 - 450)
-El Concilio de Constantinopla II, 553 A.D. confirmó la doctrina de la encarnación del Verbo en María
San Ireneo, es uno de los Padres de la Iglesia que mas habla sobre Maria y ya esto a finales del siglo II lo cual indica que esta DOCTRINA estaba extendida en la Iglesia Apostolica, el escribe un asomboroso paralelo entre Eva y la Virgen María, se cree que este proviene de doctrina de San Justino sobre los años 150 DC
7. María
La vocación de María halla su lugar en la Economía de la salvación. En San Ireneo ocupa un sitio privilegiado, al punto de ser el gran mariólogo del siglo II. María está al servicio, primeramente de la real y verdadera encarnación de su Hijo; luego de toda su obra salvífica de la humanidad. Por ello precisamente se insinúa ya en este Padre la imagen de María como figura de la Iglesia (cf. III, 10,2).
7.1. María al servicio de la Encarnación. Propiamente no hay herejías mariológicas, porque todo el misterio sobre ella está al servicio de su Hijo: las hay cristológicas, que de rebote afectan el proyecto de Dios sobre su Madre. Por ejemplo San Ireneo describe cómo Cerinto habría afirmado que Jesús fue un hombre común nacido de José y María, sin embargo elevado sobre los demás seres humanos por su justicia, poder y sabiduría (cf. I, 26,1). Las diversas sectas gnósticas, que no podían aceptar la carne verdadera de Cristo, afirmaban que no tomó ni carne ni sangre de María; sino que «pasó por ella como el agua por un tubo» (I, 7,2; cf. III, 11,3; 16,1) dejándolo seco, y por tal motivo ella sería virgen. Por eso San Ireneo insiste en el servicio de María, como Madre virgen:
7.1.1. Madre verdadera, de la que según los Evangelios nació Jesús como hombre completo, garantiza contra los gnósticos la realidad de la carne de Jesús, sin la cual es imposible la vida histórica de Cristo, y su muerte y resurrección reales: «Yerran quienes afirman que él nada recibió de la Virgen... De otro modo habría sido inútil su descenso a María: ¿para qué descendía a ella, si nada había de tomar de ella?» (III, 22,1-2) Todos los signos que el Evangelio nos ofrece de la real humanidad de Jesús, son una prueba de que «éste es el Hijo de Dios, Señor nuestro, Verbo existente del Padre, e Hijo del Hombre porque es de (ex) la Virgen María, que tuvo su origen de los hombres puesto que ella era un ser humano» (III, 19,3). Porque el Hijo, al hacerse carne, debía recapitular en sí lo que había caído (esto es, la humanidad heredera de Adán), el hecho de nacer realmente de María es la prenda de que él es hijo y descendiente de Adán, cuya simiente había de asumir para poder transformarla en lo que él es como Dios. Por eso su carne es la misma carne de María, hija de Adán (cf. III, 21,10, V, 1,2). Pero también por medio de ella Jesús se liga a la generación de Abraham y de David, y sólo por tal motivo el Hijo de María puede llegar a ser el cumplimiento de las promesas hechas a los Padres (cf. III, 16,2-3; D 35-36, 40, 59).
7.1.2. Madre virgen. Es el signo que el Padre eligió para revelar la divinidad de su Hijo y de su intervención salvífica directa en la historia del hombre (cf. III, 21,1.6).
Lutero tradujo y comentó en unas treinta páginas para suscitar actitudes virtuosas el Magnificat[1] desde noviembre de 1520, estando condenada su doctrina global y él excomulgado, además proscrito en la dieta de Worms porCarlos V por su rechazo a la autoridad del papa y de los concilios,
terminando en junio de 1521 en Wartburg en su secuestro fingido por su protector Federico de Sajonia.
[1] LUTERO. Obras. Salamanca, Sígueme, 1977, pp.176-204. Trad. del Dr. Teófanes Egido.
Escrito por Hno. Enrique García Ahumada, F.S.C.
Introduce este opúsculo con la invocación: "Que esta dulce madre de Dios me consiga capacidad de espíritu para comentar su cántico útil y profundamente". Comienza afirmando que "la bienaventurada virgen María habla en fuerza de una experiencia peculiar por la que el Espíritu Santo la ha iluminado y
adoctrinado".
Y sigue: "La dulce madre de Dios, por el ejemplo de su experiencia y por medio de su palabra nos dice la forma en que se tiene que reconocer, amar yalabar a Dios". A los religiosos autocalificados de descalzos y observantesque, según él, alardean de sus obras sin tener en cuenta la importancia de
la fe, contrapone la fe de María que "no dice: 'yo ensalzo a Dios', sino'mi alma'; como si quisiera expresar: 'mi vida, todos mis sentidos, seciernen en el amor, alabanza y gozo divinos con tal intensidad, que mesiento arrastrada a alabar a Dios con fuerza superior a las mías'. La
considera "persona tan excepcional entre todo el género humano, que nadie se le puede equiparar" y la llama "reina del cielo, como lo es en verdad".
Continúa (y en esto coincidimos todos los Cristianos): "Lo que no se puede hacer, como lo creen algunos que la invocan y confían en ella, es convertirla en ídolo capaz de dar y de ayudar más que en el mismo Dios. No es ella la que da, es Dios quien concede". Y agrega: "Se la tiene que
invocar para que Dios, por su voluntad, nos conceda y haga lo que le suplicamos. Y de esta forma hay que invocar también a los santos restantes, de manera que la obra entera se atribuya sólo a Dios". Termina invitando:
Pidamos a Dios que nos conceda la recta inteligencia de este Magnificat: que no se contente con iluminar y hablar, sino que inflame y viva en el cuerpo y en el alma. Que Cristo nos lo conceda por la intercesión y la voluntad de su querida madre María. Amén".
Ver mas en el Catecismo breve de 1529 y ratificada en los artículos de
Schmalkalda en 1537.
EVA
MARIA/NUEVA EVA
Era aún virgen, aunque tenía esposo.
Era virgen pero casada con José
Fue seducida para hacer el mal (mentira)
Recibe la buena noticia de la verdad
Un ángel la seduce (ángel caído, demonio)
Un ángel le trae la Palabra
EVA: DESOBEDECE
MARIA: OBEDECE
Causa de muerte para ella y la raza humana
Causa de salvación para ella y la raza humana
Ató la libertad del hombre
Libera al hombre de la atadura
Su desobediencia procede de su falta de fe.
Su obediencia procede de su fe
Al desobedecer, huye de la presencia Dios
Al obedecer, atrae a Dios a su ceno.
Por una virgen la raza humana fue sentenciada a la muerte. causa mortis
Por una Virgen la raza humana es salvada. causa salutis
"Madre de Dios y siempre virgen"
APOLOGÉTICA DE MARIA
1. Se le debe dar a La Virgen María él titulo de "Madre de DIOS"?
Por supuesto que bien dado Bíblicamente. Es el ESPÍRITU SANTO quien se lo da por boca de Isabel (cuando el ESPÍRITU SANTO habla es garantía de inerrancia). En San Lucas 1, 43 Isabel llena del ESPÍRITU SANTO llama a María "Madre de mi SEÑOR" este SEÑOR con S se traduce del Griego Kurios que es la traducción griega del ADONAI hebreo, luego entonces el ESPÍRITU SANTO está llamando a María "Madre de Adonai" o sea Madre de DIOS. NO quiere decir que María ha creado a DIOS, quiere decir que llevo en su vientre y encarnó (dio carne) a la segunda persona de la Trinidad. Ya en el Siglo III Orígenes la llamaba la Theotokos (Madre de DIOS en Griego) JESÚS como DIOS es increado, pero es Encarnado en el vientre de una mujer, por lo tanto esta es Madre terrenal de DIOS.
2. Algunos dicen que María es la Madre solo de JESÚS?
En Teología se habla de la "Unión Hipostática" o sea de que en JESÚS no se puede separar la naturaleza humana de la Divina, pues están unidas intrínsecamente (doctrina común en todas la Iglesias Cristianas). Decir que María es la Madre de JESÚS solamente es caer en la herejía llamada "Monarquianismo dinamistico" u otra llamada "Adopsionismo" ambas del siglo IV y condenadas por los concilios. Luego entonces al existir en JESÚS una unión "Hipostática" o sea al no poderse separar las dos naturalezas de JESÚS, María dio a luz NO la parte humana de JESÚS, sino a toda la Segunda Persona de la Trinidad llamada a partir de este momento "El Hijo".
3. Hay quien dice que la Iglesia "Invento" el término de la Inmaculada Concepción en el Siglo XIX?.
Falso, en el siglo XIX esta doctrina se declaró "Dogma" o Doctrina de la Iglesia, pero era un concepto que venía desde los albores del cristianismo y que se atesora en las Iglesias orientales, en San Lucas 1, 28 el ángel llama a María KECHARITOMENE que fue traducido por San Jerónimo como "Gratia Plena". Veamos, la palabra griega la cual indica "Gracia permanente o perfección de Gracia" (Catholic Answers) este verbo griego es usado en "pasivo perfecto" lo cual denota una continuación completa de acción, con lo que se quiere decir que María nunca estuvo en contacto con el pecado, esto como dijo Pío IX en el texto de declaración del dogma "Todo esto en atención a los méritos de JESUCRISTO, Salvador del genero humano". La persona de la cual JESÚS tomó carne y sangre no pudo estar jamás en poder del enemigo de la raza humana. DIOS no es compatible con el pecado. Era un concepto hebreo que el pecado se transmitía por la madre (salmo 51). Es por esto y en honor a JESUS que la Iglesia dice que por un privilegio especial María fue eximida del pecado original.
En la Escritura se le llama a Esteban “lleno de Gracia” pero la palabra Gracia que se utiliza en Esteban es Xapis (Karis) que es la misma que se utiliza cuando el ángel le dice a Maria que “ha hallado gracia ante Dios” (Lucas 1,30) y que en este caso si habla de que Dios le ha sido favorable (ojo una acción puntual que no es el Kekaritomene de Lucas 1,28) O sea que en San Lucas 1, 28 se expresa una acción interna permanente donde no hay cabida al pecado, pero en Hechos 6,8 se refiere a una acción recibida en un momento y dada por Dios y aunque es en el espíritu es momentánea y se puede perder como dice San Pablo en Romanos 1, 5 “y RECIBIMOS gracia y el Apostolado”
Maria exclama en el Magnificat “me alegro en el Dios que me salva” y muchos de esto deducen que Maria cometió pecado. Primeramente seria bueno recalcar que Maria a pesar de ser concebida sin Pecado Original es redimida como Criatura junto a toda la creación y que su concepción sin pecado la podemos definir como una “Redención anticipada” ya que fue Concebida en este termino por los meritos de Jesús, pero San Agustín define preciosamente esto en sus escritos .En ellos San Agustín da gracias a Dios por salvarlo de los pecados que cometió y también de los que no cometió. De los primeros lo salvó perdonándoselos y de los segundos dándole la gracia para no cometerlos. Es como si yo agradeciera al Dr. Sabin por haberme salvado de la poliomielitis que nunca tuve (gracias a su vacuna). María ha sido redimida por el Sacrificio de Jesucristo en la Cruz del Calvario, tal como cualquiera de nosotros pero de una manera más excelente. En lugar de borrarle el pecado original, la preservó de contraerlo, y en lugar de perdonarle sus pecados personales, le dio la gracia de no cometerlos jamás. Por eso María puede y debe llamarlo "mi salvador", con tanta o más razón que nosotros. Los cristianos no católicos suelen tener dificultad en aceptar que nosotros veneremos a María como concebida sin pecado y al mismo tiempo afirmemos que ha sido redimida por Jesucristo, pero como hemos visto, no hay contradicción alguna en ello. . Ella misma lo proclama, en Lucas 1, 46 María canta:" Me alegro en el DIOS que me salva". Aún faltan 33 años para la redención y María se proclama redimida, salvada. En "atención a los méritos de su hijo" esto es la Inmaculada Concepción.
El mismo San Judas nos da la clave en su Epistola cuando dice:
“Al que es CAPAZ de guardarlos inmunes de caida y de presentarlos sin mancha ante su gloria con alegria” San Judas 1, 24
Dios es capaz de guardar inmune a quien quiere, si no a su Madre a quien?? A ti?? A mi?? que hemos hecho por el como no sea pecar???
Sobre la Inmaculada el sentido comun nos dice,
Dios lo puede? La respuesta es SI. Pues si lo puede y ademas lo quiere lo hace.!
4. Fue Maria siempre Virgen?
La Iglesia desde los primeros tiempos conservó esta tradición. San Agustín decía en el siglo IV: "María fue Virgen al concebir a su Hijo, Virgen durante su embarazo, Virgen en el parto, Virgen después del parto, Virgen siempre." La Virginidad de María es la "Señal" según Isaías y si una señal pierde su sentido deja de ser tal.
En Israel los objetos consagrados a DIOS eran solo de su uso exclusivo, por ejemplo los vasos culturales eran nuevos, sin usar o "vírgenes" y después de utilizados al ser desechados se enterraban en el área del Templo para que nadie los utilizase de nuevo, pues eran posesión de YAVEH. El Arca de la Alianza no podía ser tocada por nadie y quien la tocaba moría (ver II Samuel 6, 2-8), esta era propiedad de YAVEH y su sombra "descendía sobre ella" al igual que en María (Lucas 1, 35).
Los miembros de las Iglesias protestantes utilizan el texto de San Mateo 1, 18 "pero antes que se unieran se halló en cinta por obra del ESPÍRITU SANTO" y en el Versículo 1, 25 "Pero no la conoció hasta que dio a luz su hijo". En el léxico griego las palabras "antes" prin y "hasta" Heos, indican una condición anterior, no posterior, o sea no indican una situación reversible, como ejemplo podemos ver en II Samuel 6, 23 donde dice " y Mical, hija de Saúl no tuvo más hijos hasta el día de su muerte" lo cual no indica que después de muerta tuviera más hijos.
También en Juan 4, 49 vemos que el oficial de Cafarnaun dice a JESUS " el oficial rogó: SEÑOR desciende antes que mi hijo muera" y nos dice el versículo 51 que el muchacho no murió. Hemos visto dos situaciones donde se utiliza la palabra antes y después y donde no precisamente estas indican reversibilidad de situación.
También se utiliza a San Lucas 2, 7 "Y dio a luz su hijo primogénito..", Aquí utilizan la lógica que primogénito quiere decir primero, lo cual es un error. Primogénito es según el libro del Éxodo 13, 1 el primer varón nacido de mujer, no importa si después no nacían mas hijos, o sea era una posición de honor, no de orden numérico. Esta primogenitura se podía perder o cambiar y vemos con en el caso de Jacob que era el segundo "Robó" la primogenitura y también Rubén hijo de este la perdió por un problema de mala conducta. También vemos que en I Crónicas 23 – 17 dice "El hijo de Eliezer fue Rehabias, el primero (o primogénito), Eliezer no tuvo otros hijos". Luego entonces también queda demostrado que la palabra primogénito no implica la existencia de más hermanos.
5- Es cierto que María tuvo más hijos?
Los protestantes se basan el texto de San Mateo 13, 55 "No se llaman sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?" Las palabras griegas para designar hermanos y hermanas son adelfos y adelfe, respectivamente las cuales son traducciones de la palabra hebrea ACH que se traduce como "pariente". Un ejemplo de esto lo vemos en Génesis 13, 8 donde Abraham llama "Hermano" a Lot cuando la Biblia nos dice que eran tío y sobrino (Génesis 12, 5), también en Levítico 10, 1-5 donde se llama hermanos a Misael, Elisafan, Nadad y Abiu cuando en realidad eran primos.
Los mismos nombres de los "Hermanos" de JESÚS los encontramos como hijos de otras personas. Si comparamos a San Mateo 13, 55 con San Juan 19, 25 y San Marcos 15, 40 nos damos cuenta que Santiago y José son en realidad hijos de "Otra María" pariente de la Madre de JESÚS, ya que no puede ser hermanas como dice el texto ya que dos hermanas no pueden llevar el mismo nombre. Simón y Judas son mencionados unidos en Hechos 1, 12-13 como discípulos de JESÚS. En San Mateo 2, 13 el ángel que se aparece a José se refiere a María y a JESÚS como "El niño y su Madre" nunca como "Tu esposa y el niño". Es inconcebible en el mundo hebreo que se llamara a la esposa de un hombre "la madre del niño", pues la esposa era posesión del marido, vemos en Génesis 19, 15 como los ángeles al hablarle a Lot le hablan en la forma HEBREA "toma a TU MUJER y a tus hijas", cosa que no ocurre con María y JESÚS. Según este texto de San Mateo vemos claramente que José no era el "marido" de María sino como los ángeles sabían, era el protector de la Madre y el Niño únicos en esta relación. Sucede que en la peregrinación de sus padres a Jerusalén, no vimos ningunos hermanos, cuando Jesús tenía doce años de edad. (Lc 2,41-49).
En el pasaje de Jesús perdido en el Templo también tenemos que estar de acuerdo que no hay hermanos ya que Maria le dice a Jesús:
Mira que tu padre y yo estábamos angustiados buscándote. No dice: mira que tu padre, yo y tus hermanos estábamos angustiados buscándote. (V 48)
Donde podemos afirmar que a doce años de que Maria se casó con José, no tenían otro hijo que Jesús. Entonces eso significa que si Maria hubiera tenido relación con José después de que nació Jesús, claramente hubiera tenido al menos otro hijo, puesto que en ese tiempo, no había métodos de planificación familiar. ¿Podríamos afirmar que después de 12 años de casada con José, nunca atinaron a tener otro hijo?
Entonces en el momento que la Palabra habla de hermanos de Jesús, si fueran hermanos hijos de Maria tendríamos que hacer esta consideración: cuando Jesús comenzó su ministerio a los 30, los hermanos deberían de tener, por lo menos 18 años (ya que hay 12 años sin hijos) pero .. ¿Sabemos por tradición que edad tenía José cuando murió??? yo especulo que José murió siendo Jesús muy joven ya que en las bodas de Caná no aparece (y otra vez aparece Jesús sin hermanos en este pasaje donde la Madre es la invitada) por lo tanto seria prácticamente imposible que después de 12 años de infertilidad María hubiera tenido tantos hijos e hijas en un periodo aproximado de 9 años, pues si contamos a todos los hermanos de Jesús, serian mas de 6, pues está mencionado José, Simón, Santiago, Judas y las hermanas (plural) de Jesús, y estas ya tenían una vida publica en las sinagogas (Mt 13,53-57) por otra parte para tener autoridad de entrar en la Sinagoga había que ser mayor de edad, y los nazarenos dicen claramente: “¿no están sus hermanos y hermanas entre nosotros?” Lo cual nos hace pensar que sus hermanas ya eran unas señoritas mayores, pues las niñas siendo mujeres judías, sino me equivoco estaban sumisas a la familia hasta la adolescencia donde ya tenían libertad para casarse pero mientras fueran niñas, no podían juntarse ni de amistad con varón alguno. Es por eso que creo que es imposible que fueran hijas e hijos de María y anduvieran entre fariseos a tan corta edad.
También tenemos otro ejemplo de uso de la Palabra "Primogénito" que NO da sentido de orden en la maternidad, o sea que no es indicio de que primogénito hable de más hijos. En Hebreos 1, 6 dice "Y otra vez cuando introduce al PRIMOGÉNITO, definitivamente Dios esta hablando y en el versículo anterior Dios se dice "Padre" de Jesús. Entonces no podemos mas que definir que aquí se le llama "primogénito de Dios" eso quiere decir que Dios tiene más Hijos? Definitivamente no, Jesús es Hijo Único de Dios y como dice la Biblia Protestante "Plenitud" en sus notas, este llamar a Jesús "primogénito" es en referencia a su preeminencia, así que vemos otro ejemplo que primogénito no se utiliza como sentido de orden en relación a otros hermanos sino como honor y consagración."
Un hermano (Miguel González) Profesor de Derecho Romano me escribe con mucha lógica:
“Hablemos un poco de Derecho Antiguo, materia en la cual soy considerado una autoridad, (si se disculpa la expresión, habiendo sido titular de la Cátedra de Derecho Romano por muchos años en las Universidades de Mayor prestigio en mi Estado), para los que no conocen cuestiones de Derecho Antiguo les explico, en los pueblos antiguos, el parentesco se dió legalmente a través de dos formas: sistema Agnaticio (Agnatio) y sistema Cognaticio (Cognatio)los Hebreos así como todos los pueblos que seguían el sistema Patriarcal, (Agnatio)sólo reconocían el parentesco que se daba a través del padre, dos "hermanos de madre" NO eran hermanos, sin embargo dos "hermanos de Padre" si lo eran a pesar de tener diferentes madres, para los que quieren siempre fundamento en la Biblia, busquen en el Antiguo Testamento, por ejemplo...entre otros la historia de José en el génesis, sus Hermanos eran hijos de diferentes madres, pero todos eran hermanos...San Juan Bautista, hijo de Zacarías e Isabel, prima de la Santísima Virgen María, era primo de JESÚS según nuestro sistema familiar, pero no según el sistema Agnaticio, sin embargo compartían la misma "sangre"a través del parentesco de sus madres...José, Simón, Santiago y Judas, son hermanos entre sí, hijos de Cleofás (Alfeo, según la tradición hermano de San José)y de otra mujer llamada también María, por lo tanto primos hermanos de Jesús,.... Cuando en la antigüedad se quería establecer el vínculo entre dos personas hijos de la misma mujer, (legalmente no eran Hermanos) se hacía referencia a la madre................la TRADUCCIÓN (del Arameo al Griego, de este al Latín y finalmente al Español) de la escritura se lee "hermanos de JESÚS",( el sentido es primos).....la escritura nunca dice hijos de María....el que cree no necesita pruebas..Para el que no cree ninguna prueba es suficiente”
6. Por qué los católicos dicen que María subió a los cielos sí esto no está en la Biblia?
Primeramente si seguimos esta lógica tiene que pensar también que "José no murió", pues la Biblia no nos habla de este hecho, sin embargo la lógica nos dice que si ocurrió. La Asunción de María no se encuentra en los Evangelios pues el fin de los Evangelios es anunciar el señorío de JESUCRISTO y la Salvación. Muchos hechos de la historia de la Iglesia no se encuentra en los Evangelios tales como la muerte de Pedro y Pablo, hechos importantísimos de la Iglesia primitiva, el mismo hecho de que JESÚS se le apareció primero a Pedro no lo narra los Evangelios, sin embargo Pablo lo da por cierto (I Corintios 15, 5).
La Asunción no está en las Escrituras, pero ella no contradice a esta, pues antes de María hay otras dos personas que subieron en cuerpo y alma a los cielos y a nadie le causa escándalo decir que Enoc (Gen 5, 24) y Elías (II Reyes 2, 11) fueron llevados al cielo en cuerpo y alma. Todas las Iglesias primitivas no católicas (Caldea, Copta, Asiria, Armenia, Ortodoxa) aceptan la Asunción y la celebran. Una de las primeras fiestas de la Virgen que se celebró fue la de la Asunción que ya en el Siglo IV se celebraba en Jerusalén y en esa época una capilla ya marcaba el lugar donde hoy se encuentra la Iglesia Griego-Armenia de la Asunción en el monte de los Olivos.
Según un Diccionario no Católico y Secular:
“La primera referencia oficial a la Asunción se halla en la liturgia oriental; en el siglo IV se celebraba la fiesta de "El Recuerdo de María" que conmemoraba la entrada al cielo de la Virgen María y donde se hacía referencia a su asunción. Esta fiesta en el siglo VI fue llamada la Dormitio (χοίμŋσις) o Dormición de María, donde se celebraba la muerte, resurrección y asunción de María. El emperador bizantino Mauricio decretó que se la fiesta se celebrara el 15 de agosto en todo el imperio; conviene aclarar que sólo fijó una fecha, no “inventó” la fiesta, ya que ésta se celebraba desde antes.
Otro testimonio que evidencia la celebración la da San Gregorio de Tours quien en su obra “De Gloria Martityrum” señala que ésta fiesta la celebraban en Jerusalén al final del siglo VI.
Los relatos apócrifos sobre la asunción de María aparecen aproximadamente desde el siglo IV y V. Siendo el más difundido y posiblemente uno de los más antiguos en el oriente bizantino el "Libro de San Juan Evangelista (el Teólogo)". Este y otros escritos apócrifos tuvieron gran influencia en diversas homilías y escritos de los oradores orientales, como por ejemplo Juan de Tesalónica, Juan de Damasco, San Andrés de Creta, San Germán de Constantinopla, entre otros. Si bien no tenían ni tienen carácter histórico, la Iglesia Católica vio en estos escritos el fondo teológico que existía y del cual los relatos eran expresiones adornadas.”
Por lo que sabemos hay una tradición con la Iglesia Apostólica especialmente la de Jerusalén
De la Asunción de María ya se habla en:
-“Transitus Mariae” , cuyo núcleo originario se remonta a los siglos II y III.
- Melitón de Sardes (año 180 DC). Melitón viajó a Jerusalén para informarse de la tradición eclesiástica y escribió con profusión sobre una gran variedad de temas El autor imagina que Cristo pregunta a los Apóstoles qué destino merece María, y ellos le dan esta respuesta: “Señor, elegiste a tu esclava, para que se convierta en tu morada inmaculada ... Por tanto, dado que, después de haber vencido a la muerte, reinas en la gloria, a tus siervos nos ha parecido justo que resucites el cuerpo de tu Madre y la lleves contigo, dichosa, al Cielo”.
- La carta de Dionisio el Aeropagita al obispo Titus (363), el "Joannis liber de Dormitione Mariae"
“Debes saber, ¡oh noble Tito!, según tus sentimientos fraternales, que al tiempo en que María debía pasar de este mundo al otro, es a saber a la Jerusalén Celestial, para no volver jamás, conforme a los deseos y vivas aspiraciones del hombre interior, y entrar en las tiendas de la Jerusalén superior, entonces, según el aviso recibido de las alturas de la gran luz, en conformidad con la santa voluntad del orden divino, las turbas de los santos Apóstoles se juntaron en un abrir y cerrar de ojos, de todos los puntos en que tenían la misión de predicar el Evangelio. Súbitamente se encontraron reunidos alrededor del cuerpo todo glorioso y virginal. Allí figuraron como doce rayos luminosos del Colegio Apostólico. Y mientras los fieles permanecían alrededor, Ella se despidió de todos, la augusta (Virgen) que, arrastrada por el ardor de sus deseos, elevó a la vez que sus plegarias, sus manos todas santas y puras hacia Dios, dirigiendo sus miradas, acompañadas de vehementes suspiros y aspiraciones a la luz, hacia Aquél que nació de su seno, Nuestro Señor, su Hijo. Ella entregó su alma toda santa, semejante a las esencias de buen olor y la encomendó en las manos del Señor. Así es como, adornada de gracias, fue elevada a la región de los Ángeles, y enviada a la vida inmutable del mundo sobrenatural.
“Al punto, en medio de gemidos mezclados de llantos y lágrimas, en medio de la alegría inefable y llena de esperanza que se apoderó de los Apóstoles y de todos los fieles presentes, se dispuso piadosamente, tal y como convenía hacerlo con la difunta, el cuerpo que en vida fue elevado sobre toda ley de la naturaleza, el cuerpo que recibió a Dios, el cuerpo espiritualizado, y se le adornó con flores en medio de cantos instructivos y de discursos brillantes y piadosos, como las circunstancias lo exigían. Los Apóstoles inflamados enteramente en amor de Dios, y en cierto modo, arrebatados en éxtasis, lo cargaron cuidadosamente sobre sus brazos, como a la Madre de la Luz, según la orden de las alturas del Salvador de todos. Lo depositaron en el lugar destinado para la sepultura, en el lugar llamado Getsemaní.
“Durante tres días seguidos, ellos oyeron sobre aquel lugar los aires armoniosos de la salmodia, ejecutada por voces angélicas, que extasiaban a los que las escuchaban; después nada más.
“Eso supuesto para confirmación de lo que había sucedido, ocurrió que faltaba uno de los santos Apóstoles al tiempo de su reunión. Este llegó más tarde y obligó a los Apóstoles que le enseñasen de una manera palpable y al descubierto el precioso tesoro, es decir, el mismo cuerpo que encerró al Señor. Ellos se vieron, por consiguiente, obligados a satisfacer el ardiente deseo de su hermano. Pero cuando abrieron el sepulcro que había contenido el cuerpo sagrado, lo encontraron vacío y sin los restos mortales. Aunque tristes y desconsolados, pudieron comprender que, después de terminados los cantos celestiales, había sido arrebatado el santo cuerpo por las potestades etéreas, después de estar preparado sobrenaturalmente para la mansión celestial de la luz y de la gloria oculto a este mundo visible y carnal, en Jesucristo Nuestro Señor, a quien sea gloria y honor por los siglos de los siglos. Amén”.
- San Epifanio de Salmina (371 ) Coloca en la profesión de fe que María (v.) fue siempre virgen (PG 43,233). Y en una carta habla de la Dormición y Transito de María
- San Juvenal, Patriarca de Jerusalem. Carta a la Emperatriz Pulquería 451
“al tiempo que la Sagrada Virgen espiró, se oyeron cantos de ángeles, y que se prosiguió la música y melodía hasta que el cuerpo santo fue llevado por los Apóstoles, que también cantaban con voces acompañadas de lágrimas y suspiros, a Getsemaní, y allí puesto en un sepulcro. Ni por estar el santo cuerpo sepultado cesó la angelical melodía, antes se oyeron cantar himnos celestiales por tres días continuos, y pasados éstos, no se oyó más. Y porque llegando a esta sazón el Apóstol Santo Tomé, y pedir a los demás Apóstoles se abriese el sepulcro para ver y reverenciar el santo cuerpo, concediendo con su petición, abrióse el sepulcro, y no pareció el cuerpo santo. Estaban allí los lienzos en que fue envuelto, y salía un olor suavísimo y de gran recreo, y otra cosa alguna no fue vista. Quedaron los Apóstoles admirados de ver semejante acaecimiento, y vinieron a este parecer todos, y afirmaron que el Señor, que había tomado carne de ella y héchose hombre en sus entrañas, quiso prevenirla, resucitándola antes de la Universal Resurrección, y trasladarla en cuerpo y alma a los Cielos. |”
- San Germán de Constantinopla (710):
«Cuando dejaste la tierra, evidentemente subiste al cielo; pero debo decir que antes no estabas excluida de los cielos, y que después, al elevarte por encima de los coros celestiales, mostrándote muy superior a las creaturas terrestres, no dejaste la tierra; en verdad, al mismo tiempo embelleciste los cielos e iluminaste la tierra con una gran claridad, ¡oh Madre de Dios! Tu vida en este mundo no se tornó extraña a la vida celestial; tu tránsito tampoco ha modificado tus relaciones espirituales con los hombres. Por eso, podemos estar bien seguros de que así como durante tu estadía en este mundo permanecías junto a Dios, tu cambio respecto de la condición humana no ha sido motivo para que abandones a los que están en el mundo. Todos oímos tu voz, y todas nuestras voces llegan a tus oídos atentos; tú nos conoces cuando nos socorres y nosotros reconocemos tu auxilio siempre magnífico, y que nada -hablo de tu muerte- ha podido constituir un obstáculo para el conocimiento mutuo entre tú y tus servidores».
- San Juan Damasceno (726)
Madre de la gloria
(Homilía 2 en la dormición de la Virgen Marta, 2 y 14)
ASUNCION/DAMASCENO
Hoy es introducida en las regiones sublimes y presentada en el
templo celestial la única y santa Virgen, la que con tanto afán
cultivó la virginidad, que llegó a poseerla en el mismo grado que el
fuego más puro. Pues mientras todas las mujeres la pierden al dar
a luz, Ella permaneció virgen antes del parto, en el parto y después
del parto.
Hoy el arca viva y sagrada del Dios viviente, la que llevó en su
seno a su propio Artífice, descansa en el templo del Señor, templo
no edificado por manos humanas. Danza David, abuelo suyo y
antepasado de Dios, y con él forman coro los ángeles, aplauden
los Arcángeles, celebran las Virtudes, exultan los Principados, las
Dominaciones se deleitan, se alegran las Potestades, hacen fiesta
los Tronos, los Querubines cantan laudes y pregonan su gloria los
Serafines. Y no un honor de poca monta, pues glorifican a la
Madre de la gloria.
Hoy la sacratísima paloma, el alma sencilla e inocente
consagrada al Espíritu Santo, salió volando del arca, es decir, del
cuerpo que había engendrado a Dios y le había dado la vida, para
hallar descanso a sus pies; y habiendo llegado al mundo inteligible,
fijó su sede en la tierra de la suprema herencia, aquella tierra que
no está sujeta a ninguna suciedad.
Hoy el Cielo da entrada al Paraíso espiritual del nuevo Adán, en
el que se nos libra de la condena, es plantado el árbol de la vida y
cubierta nuestra desnudez. Ya no estamos carentes de vestidos, ni
privados del resplandor de la imagen divina, ni despojados de la
copiosa gracia del Espíritu. Ya no nos lamentamos de la antigua
desnudez, diciendo: me han quitado mi túnica, ¿cómo podré
ponérmela? (Cant 5, 3). En el primer Paraíso estuvo abierta la
entrada a la serpiente, mientras que nosotros, por haber
ambicionado la falsa divinidad que nos prometía, fuimos
comparados con los jumentos (cfr. Sal 48, 13). Pero el mismo Hijo
Unigénito de Dios, que es Dios consustancial al Padre, se hizo
hombre tomando origen de esta tierra purísima que es la Virgen.
De este modo, siendo yo un puro hombre, he recibido la divinidad;
siendo mortal, fui revestido de inmortalidad y me despojé de la
túnica de piel. Rechazando la corrupción me he revestido de
incorrupción, gracias a la divinización que he recibido.
Hoy la Virgen inmaculada, que no ha conocido ninguna de las
culpas terrenas, sino que se ha alimentado de los pensamientos
celestiales, no ha vuelto a la tierra; como Ella era un cielo viviente,
se encuentra en los tabernáculos celestiales. En efecto, ¿quién
faltaría a la verdad llamándola cielo?; al menos se puede decir,
comprendiendo bien lo que se quiere significar, que es superior a
los cielos por sus incomparables privilegios. Pues quien fabricó y
conserva los cielos, el Artífice de todas las cosas creadas —tanto
de las terrenas como de las celestiales, caigan o no bajo nuestra
mirada—, Aquél que en ningún lugar es contenido, se encarnó y
se hizo niño en Ella sin obra de varón, y la transformó en
hermosísimo tabernáculo de esa única divinidad que abarca todas
las cosas, totalmente recogido en María sin sufrir pasión alguna, y
permaneciendo al mismo tiempo totalmente fuera, pues no puede
ser comprehendido.
Hoy la Virgen, el tesoro de la vida, el abismo de la gracia—no sé
de qué modo expresarlo con mis labios audaces y
temblorosos—nos es escondida por una muerte vivificante. Ella,
que ha engendrado al destructor de la muerte, la ve acercarse sin
temor, si es que está permitido llamar muerte a esta partida
luminosa, llena de vida y santidad. Pues la que ha dado la
verdadera Vida al mundo, ¿cómo puede someterse a la muerte?
Pero Ella ha obedecido la ley impuesta por el Señor1 y, como hija
de Adán, sufre la sentencia pronunciada contra el padre. Su Hijo,
que es la misma Vida, no la ha rehusado, y por tanto es justo que
suceda lo mismo a la Madre del Dios vivo. Mas habiendo dicho
Dios, refiriéndose al primer hombre: no sea que extienda ahora su
mano al árbol de la vida y, comiendo de él, viva para siempre (Gn
3, 22), ¿cómo no habrá de vivir eternamente la que engendró al
que es la Vida sempiterna e inacabable, aquella Vida que no tuvo
inicio ni tendrá fin?
(...) Si el cuerpo santo e incorruptible que Dios, en Ella, había
unido a su persona, ha resucitado del sepulcro al tercer día, es
justo que también su Madre fuese tomada del sepulcro y se
reuniera con su Hijo. Es justo que así como Él había descendido
hacia Ella, Ella fuera elevada a un tabernáculo más alto y más
precioso, al mismo cielo.
Convenía que la que había dado asilo en su seno al Verbo de
Dios, fuera colocada en las divinas moradas de su Hijo; y así como
el Señor dijo que El quería estar en compañía de los que
pertenecían a su Padre, convenía que la Madre habitase en el
palacio de su Hijo, en la morada del Señor, en los atrios de la casa
de nuestro Dios. Pues si allí está la habitación de todos los que
viven en la alegría, ¿en donde habría de encontrarse quien es
Causa de nuestra alegría?
Convenía que el cuerpo de la que había guardado una
virginidad sin mancha en el alumbramiento, fuera también
conservado poco después de la muerte.
Convenía que la que había llevado en su regazo al Creador
hecho niño habitase en los tabernáculos divinos.
Convenía que la Esposa elegido por el Padre, viviese en la
morada del Cielo.
Convenía que la que contempló a su Hijo en la Cruz, y tuvo su
corazón traspasado por el puñal del dolor que no la había herido
en el parto, le contemplase, a El mismo, sentado a la derecha del
Padre.
Convenía, en fin, que la Madre de Dios poseyese todo lo que
poseía el Hijo, y fuese honrada por todas las criaturas.
........................
1. Es de fe la Asunción de la Virgen en cuerpo y alma al Cielo; sobre
si Nuestra Señora sufrió o no la muerte corporal, el Magisterio de la
Iglesia no se ha pronunciado.
Datos antiguos de la celebración de la fiesta de la Dormision o Asuncion:
De acuerdo a la vida de San Teodosio (m. 529) se celebraba en Palestina antes del año 500, probablemente en Agosto (Baeumer, Brevier, 185). En Egipto y Arabia, por otra parte, se mantuvo en Enero, y dado que los monjes de las Galias adoptaron muchos usos de los monjes egipcios (Baeumer, Brevier, 163), hallamos esta fiesta en las Galias en el siglo sexto, en Enero [mediante mense undecimo (Greg. Turon., De gloria mart., I, ix)]. La Liturgia Gala la fija el 18 de Enero, bajo el título: Depositio, Assumptio, or Festivitas S. Mariae (confrontar las notas de Jean Mabillon en la Liturgia Gala, P. L., LXXII, 180). Esta costumbre permaneció en la Iglesia de las Galias hasta el momento de la introducción del Rito Romano. En la Iglesia Griega, parece que algunos mantuvieron la fiesta en Enero, como los monjes egipcios; otros en Agosto, con aquellos de Palestina; por lo cual el Emperador Mauricio (m. 602), si es correcto el relato de "Liber Pontificalis"(II, 508), fijó la fiesta para el Imperio Griego el 15 de Agosto.
7. Por qué los católicos le dan un lugar especial a María en el cielo o dicen que ella es reina?
Tenemos que comenzar por sentar las bases de que JESÚS es el heredero del reinado de David (Lucas 1, 32), entonces nos surge la siguiente pregunta: Qué lugar ocupaba la Madre del Rey en la corte de los herederos de David? I Reyes 2, 19 nos da la respuesta, la madre del rey se sentaba en un trono a la derecha del Rey. Nunca nadie ha mostrado curiosidad el saber a quien el Padre celestial le ha destinado la derecha y la izquierda de JESÚS en el reino, como este le contestó a la madre de los Zebedeos, cuando esta le pidió que dejara a sus hijos sentarse en estos lugares (San Mateo 20, 20-24). Según JESÚS estos puestos el Padre los atiene destinados JESÚS se sienta a la derecha del PADRE, luego entonces a la Izquierda de JESÚS el PADRE CELESTIAL, nos queda la derecha de JESÚS que no es ocupada por ninguna persona de la Trinidad, luego entonces tiene que estar ocupada por un ángel o por un humano ya que JESÚS mismo lo dijo. Ya I Reyes 2, 19 nos da la respuesta, la Madre del rey ocupa la derecha de su hijo, María siendo una criatura humana limitada es tenida en un lugar de honor en el Reino por el Padre que la escogió coma Madre del Rey.
8. He oído que JESÚS despreció a María en Marcos 3, 31-35 y en Lucas 11, 27-28?
Hay un mandamiento de la Ley Hebrea que dice "Honraras a tu Padre y a tu Madre", el quebrar uno de estos mandamientos hacía a la persona pecadora y lo separaba de DIOS. Si JESÚS "despreciaba" a María caería automáticamente en pecado pues Él estaba bajo la ley, JESÚS honraba a su Padre DIOS y a su Madre María.
En Lucas 11, 27-18 al decir JESÚS "Bienaventurado quien escucha la Palabra de DIOS y la pone en práctica" está poniendo la balanza de la mujer en su valor real, como dijera San Agustín "en Sancta Virginitate"…"Más bienaventurada es María al recibir a CRISTO por la fe que al concebir en su seno la carne de CRISTO". Por que Jesús llama sen los Evangelios “mujer” a Maria en ves de Madre?
La Palabra de Dios no relata la vida familiar de Jesús, relata todo lo concerniente a la Salvación, sin duda Jesús le diría "Mama" como todo buen Judío que esta bajo el mandamiento de "HONRAR PADRE Y MADRE".Cuando Jesús llama "mujer" a Maria lo hace para definir quien es ella en el Plan de la Salvación. Maria es la Nueva Eva, la Eva obediente a Dios (no como la otra).Si vas al capitulo 2 de génesis veras que Dios llamo al ser que creo como compañía del hombre, MUJER
Génesis 2, 23 El hombre exclamó:
"¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre".
EN ESE MOMENTO QUE SE LLAMABA "MUJER", ESTE SER NO TENIA PECADO Y ERA VIRGEN
Después del pecado Adán llama a la mujer "Eva" que quiere decir "MADRE" y tiene relaciones con ella
Génesis 3, 20 El hombre dio a su mujer el nombre de Eva, por ser ella la madre de todos los vivientes. 21 El Señor Dios hizo al hombre y a su mujer unas túnicas de pieles y los vistió.
Génesis 4, 1 El hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín. Entonces dijo: "He procreado un varón, con la ayuda del Señor".
Por lo tanto, Maria es la MUJER antes del pecado "en Gracia y Virgen" en contraposición a "Eva" "madre y desobediente"
9. Por qué los católicos llaman a María Madre?
Primeramente porque JESÚS nos la dejó en la Cruz (San Juan 19, 27).
Segundo, porque como ya dijimos somos descendientes de la Mujer que nos marca como vencedores de la serpiente, y más que nada porque así como los Judíos se llaman (sin escándalo de nadie) hijos de Abraham pues nacen de la Fe de este "el primero que creyó" en la Antigua Alianza, así nosotros somos hijos de la Fe de María la primera que creyó en JESUS al aceptarlo como hijo en su vientre.
10. Por qué los católicos le piden a María sí ella esta muerta?
Primeramente la intersección de María ante JESÚS está más que probada bíblicamente en San Juan 2. En este capítulo, JESÚS anticipa su hora por petición de su Madre.
Todos somos intercesores para con JESÚS (único intercesor ante el Padre). Como dice Pablo en I Timoteo 2, 1 (antes de mencionar la intercesión de JESÚS para con el PADRE) la oración de unos por otros es "Buena y DIOS la escucha", esto es intercesión y más aún cuando contamos con el ABAD bíblico de Juan 2 respecto a María y como JESÚS escucha su petición.
Respecto a que está "Muerta", primeramente el que así habla desconoce que existe otra vida en el Reino de DIOS, donde los santos están bien vivos (Apocalipsis 6, 9-11) e interceden y claman, además desconocen el versículo de San Lucas 20, 38 donde el SEÑOR dice: DIOS no es DIOS de muertos, sino de vivos; para El todos viven". La Iglesia enseña que JESÚS es el único mediador para con DIOS, pero nos podemos aprovechar de las oraciones de los que "viven" ante el trono del CORDERO y sobre todo de su Madre.
11. Si María no es omnisciente, cómo puede oír nuestra plegaria?
El reino de DIOS es misterioso, poco sabemos de el. Tenemos que aprender a orar como ora la Iglesia. En su oración la Iglesia siempre se dirige al Padre a través de JESÚS y es en esta mediación de JESÚS como llega nuestra Oración. Si deseas utilizar la intercesión de María un patrón de oración debe ser más o menos así:
"Padre amado te pido por el amor que demostraste al escoger a María como madre de tu hijo que tengas misericordia de los míos, esto te lo pido en nombre de JESÚS, Amen."
12. Hay quien dice que no se debe rezar el Rosario pues el SEÑOR nos mandó a no repetir palabras como hacen los paganos.
El Rosario más que oración es meditación y redunda en el bien de los cristianos cuando lo hacemos en un profundo espíritu de meditación en los misterios de la fe. La repetición de oraciones vocales solo marca el tiempo de la meditación, el mismo JESÚS (nos dice la Palabra) repetía las mismas palabras una y otra vez en el huerto de los Olivos, los hermanos Pentecostales repiten una y otra vez palabras tales como "Aleluya", "Gloria a DIOS", "Amen" y otras.
13. Por qué los católicos celebran fiestas a María?
El centro de la Iglesia es JESÚS de Nazaret, La Eucaristía es el centro de la Liturgia Católica. Los católicos ciertos días que no sean domingo (domingo es el día único del SEÑOR) celebramos diversos acontecimientos de la vida de la Virgen, ella misma lo profetiza en San Lucas 1, 48-49 cuando dijo "Bienaventurada me llamaran todas las generaciones" cuando los católicos celebramos a María lo hacemos cumpliendo esta profecía, pero aunque celebremos a María lo hacemos en la Eucaristía que es ofrecida al Padre a través de JESÚS y bajo la unción del ESPÍRITU SANTO, solo que lo hacemos dando gracias a DIOS por tener un modelo como María. En la Misas de la Virgen a quien se adora y da Gracias es a JESÚS Salvador por darnos tal madre.
14. Hay quien dice que en las apariciones de la Virgen está el demonio, es cierto esto?
La Madre de DIOS se ha aparecido en los últimos años llamando al mundo a la conversión a JESUCRISTO, el demonio no puede llamar a convertirse de los pecados que el mismo impulsa a cometer, miles de personas se convierten a JESUCRISTO (Lo cual es lo último que el enemigo desea). Como explicamos anteriormente María tiene una función al final de los tiempos (Apoc. 12) de anunciar la venida de JESÚS. Debemos alertar a nuestros hermanos a no afirmar que el demonio es el que se aparece, pues confundir la obra de DIOS con la del demonio es Pecado contra el ESPÍRITU SANTO (San Mateo 12, 22 – 33) y este no se perdona ni en esta vida ni en la otra.
15- Algunos católicos le dan él titulo a María de Co-redentora, esto es incorrecto?
Recientemente en "The Florida Catholic" (Sep 4 1997, pag A6) se publicó que el SEÑOR co-redención de María, sin embargo sin menoscabar la única Redención llevada a cabo por JESÚS, basémonos en la carta de San Pablo a los Colonenses 1, 24 donde dice:" Al presente me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes; así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de CRISTO". Es que Pablo no consideraba la Redención de CRISTO suficiente?. Este es el misterio del sufrimiento cristiano que tantos quieren desechar, cuando sufrimos con CRISTO participa en la redención al unir sus dolores a los de CRISTO, profetizados por Simeón como una espada en el pecho, profecía que se cumplió al pie de la Cruz.
María, la Theotocos, la siempre pura, la Madre de JESÚS ha sido y será signo de esperanza para la humanidad, en ella nosotros los humanos hemos sido bien representados. Si por Eva entró el pecado, por María entró la salvación.
Hemos estudiado el papel singular y privilegiado que le tocó representar a esta muchacha humilde de Nazaret, desde su lucha contra la serpiente hasta la Mujer vestida de Sol, pero esta honra merecida que le da la Iglesia no debe empañar la gloria de su Hijo JESÚS, único SEÑOR y SALVADOR. Por esto quiero terminar esta pequeña reflexión con unas palabras tomadas del documento pontificio llamado "Marialis Cultus" o "El Culto a María" de Pablo VI de feliz memoria, dice el Santo Padre:
"Es voluntad de la Iglesia Católica que en dicho culto se evite con cuidado toda clase de exageraciones que puedan inducir a error a los demás hermanos cristianos acerca de la verdadera doctrina de la Iglesia Católica y se haga desaparecer toda manifestación cultural contraria a la recta práctica católica.
Finalmente, siendo connatural al genuino culto a la Virgen el que mientras es honrada la Madre, el hijo sea debidamente conocido, amado, glorificado, este culto se convierte en camino a CRISTO, fuente y centro de la comunión eclesial, en el cual cuantos confiesan abiertamente que El es DIOS y SEÑOR, SALVADOR y único mediador (Tim 2,5).
Finalmente, por si fuese necesario, quisiéramos recalcar que la finalidad última del culto a la Bienaventurada Virgen María es glorificar a DIOS y empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad".
Ruega por nosotros Santa Madre de DIOS, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro SEÑOR y salvador JESUCRISTO. Amén
Jesús dijo:"Como tú,Padre, en mi y Yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectactamente uno, y que el mundo conozca que tú me has enviado." Juan 17, 20-24
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martes, 2 de septiembre de 2008
150 razones para Yo ser Católico
150 Razones por las que Soy Católico
Presentando 300 evidencias bíblicas que favorecen al Catolicismo
Por: Dave Armstrong
Tomado de Civita Dei (luis fernando Perez)
1. La Mejor: Estoy convencido de que la Iglesia Católica se adhiere mucho más íntimamente a toda la información bíblica, ofrece el único panorama coherente de la historia del Cristianismo (como la Tradición Cristiana y Apostólica) y que posee la más profunda y sublime moralidad, espiritualidad, ética social y filosofía cristiana.
2. Razón alternativa: Soy católico porque sinceramente creo que, por virtud de tanta evidencia acumulativa, el Catolicismo es verdadero, y que la Iglesia Católica es la Iglesia visible que Jesús divinamente estableció, en la cuál ni los poderes del infierno podrán prevalecer (Mt 16:18), por tanto, posee una autoridad a la cual, como obligación cristiana, debo someterme.
3. Segunda alternativa: Abandoné el Protestantismo porque estaba seriamente defectuoso en su interpretación de la Biblia (como “sola fe” y muchas otras doctrinas “católicas” –ver evidencias más abajo), inconsistentemente selectivo en sus varias ideas de Tradiciones católicas (como el Canon de la Biblia); era inadecuado en su eclesiología, le faltaba un panorama sensible de historia cristiana (como “Sola Escritura”), su relatividad moral (como en la contracepción, divorcio), y antibíblicamente cismático, anarquista y relativista. No creo que el Protestantismo sea tan malo sino que estos son algunos de los defectos principales que eventualmente vi como algo fatal a la “teoría” del Protestantismo, comparándolo con el Catolicismo. Todo católico debe considerar como cristianos a todos los Protestantes bautizados, nicenos y calcedonios.
4. El Catolicismo no está formalmente dividido ni es sectario (Jn 17:20-23; Rom 16:17; 1 Cor 1:10-13).
5. La unidad Católica hace que el Cristianismo y Jesús sean creíbles para el mundo (Jn 17:23).
6. A causa de su visión completamente cristiana y sobrenatural, el Catolicismo mitiga la secularización y el humanismo.
7. El Catolicismo evita el individualismo antibíblico que debilita a la comunidad cristiana (ver 1 Cor 12:25-26).
8. El Catolicismo evita el relativismo teológico por medio de la certitud dogmática y la centralidad del papado.
9. El Catolicismo evita la anarquía eclesiástica –uno simplemente no puede brincarse de una denominación a otra cuando se lleva a cabo alguna medida disciplinaria o censura.
10. El Catolicismo formalmente (aunque, tristemente, no siempre en la práctica) previene el relativismo teológico que conduce a las incertidumbres de los laicos dentro del sistema Protestante
11. El Catolicismo rechaza “La Iglesia de Estado”, lo que ha conducido a que los gobiernos dominen el Cristianismo en lugar de que sea al revés.
12. Las Iglesias de Estado Protestantes influyeron grandemente el inicio del nacionalismo lo que vino a mitigar la igualdad universal y el universalismo cristiano (como el Catolicismo)
13. El Cristianismo católico unido (antes del siglo 16) no había sido invadido por las trágicas guerras religiosas las que a su vez condujeron a la “Iluminación” en donde el hombre rechazaba la hipocresía de las guerras que se daban dentro del Cristianismo y decidieron en ser indiferentes a la religión en vez de que la permitieran guiar sus vidas.
14. El Catolicismo mantiene los elementos del misterio (religioso), lo sobrenatural y sagrado que hay en el Cristianismo; por tanto, se opone a sí mismo al secularismo donde el campo de lo religioso en la vida de todos es grandemente limitado.
15. El individualismo Protestante condujo a que el Cristianismo fuera algo privado. A causa de ello el Cristianismo es respetado muy poco tanto en la vida social como política dejando el “campo público” vacío de la influencia cristiana.
16. La falsa dicotomía secular “iglesia contra el mundo” ha conducido a ortodoxos cristianos, en todas partes, a alejarse del campo político, dejando un vacío que se llena de gente pagana, cínica, sin escrúpulos y sedientas de poder. El Catolicismo ofrece un enmarque para dirigirse con responsabilidad cívica al estado.
17. El Protestantismo se inclina demasiado a tradiciones de hombres (cada denominación proviene de la visión de un fundador. Tan pronto como dos o más de éstos se contradicen entre sí, el error se hace necesariamente presente).
18. Las iglesias Protestantes, especialmente evangélicas, son frecuentemente culpables de colocar muy alto a sus pastores. En efecto, cada pastor se convierte en un “papa” en hasta ciertos grados (algunos son “súper papas”). A causa de esto, las congregaciones evangélicas experimentan muy frecuentemente una crisis o separación cuando el pastor se aleja de allí lo que prueba que la filosofía de ellos está centrada en el hombre en lugar de estar centrada en Dios.
19. Dado a una falta de verdadera autoridad y de una estructura dogmática, el Protestantismo está trágicamente vulnerable al espíritu de los tiempos y a lo que está de moda en cuestiones morales.
20. El Catolicismo retiene la sucesión apostólica, que es necesaria para conocer cual es la verdadera Tradición apostólica cristiana. La sucesión apostólica era el criterio para conocer la verdad cristiana que fue usada por los primeros cristianos.
21. Muchos Protestantes tienen una visión muy limitada de la historia cristiana en general, especialmente de los años 313 (la conversión de Constantino) a 1517 (el arribo de Martín Lutero). Esta ignorancia y hostilidad hacia la Tradición Católica conduce al relativismo teológico, al anticatolicismo y a un constante e innecesario proceso de “reinventar la historia.”
22. Desde su nacimiento, el Protestantismo era anticatólico y aún lo es hoy día (especialmente el evangelicalismo). Obviamente esto no está bien y tampoco es bíblico si el Catolicismo en efecto es cristiano (porque si no lo es –lógicamente- tampoco lo es el Protestantismo que heredó del Catolicismo el volumen de su teología). La Iglesia Católica, por otro lado, no es antiprotestante.
23. La Iglesia Católica acepta la autoridad de los grandes Concilios Ecuménicos (ver, por ejemplo, Hechos 15) que definieron y desarrollaron la doctrina cristiana (mucho de lo que el Protestantismo también acepta).
24. La mayoría de los Protestantes no tienen obispos, un oficio cristiano que es bíblico (1 Tim 3:1-2) y que ha existido desde el principio de la historia y Tradición cristiana.
25. El Protestantismo no tiene forma alguna de resolver asuntos doctrinales en carácter definitivo. Lo mejor pueden hacer es que el Protestante individual sólo puede hacer cuentas de cuántos eruditos Protestantes, comentadores, etc., toman ésta o aquélla postura con relación a la doctrina X, Y o Z. Entre ellos no existe ninguna tradición Protestante unificada
26. El Protestantismo apareció en 1517, en la historia del Cristianismo es algo tardío, por tanto, no puede ser ninguna “restauración del Cristianismo “puro” y “primitivo” ya que esto es excluido por el hecho de que es absurdamente tardío en su aparición. El Cristianismo debe tener una continuidad histórica o, de otra forma, no es Cristianismo. El Protestantismo, hablando histórica y doctrinalmente, es un “parásito” del Catolicismo.
27. La idea Protestante de “la iglesia invisible” es también una novedad en la historia del Cristianismo y ajena a la Biblia (Mt 5:14; 16:18), por tanto, esta idea es falsa.
28. Cuando los teólogos Protestantes se refieren al Cristianismo primitivo (como cuando refutan a las “sectas”), ellos dicen “la Iglesia enseñó que...” (ya que en ese entonces estaba unificada), pero cuando se refieren al tiempo presente, ellos instintivamente e inconsistentemente evitan tal terminología puesto que la autoridad universal para enseñar la doctrina reside sólo en la Iglesia Católica.
29. La norma Protestante de interpretación privada ha creado un medio social en donde, por lo regular, “sectas” centradas en el ser humano como los Testigos de Jehová, Mormones y Ciencia Cristiana han aparecido. La mismísima idea de que uno puede “empezar” una iglesia es desde su centro una idea Protestante.
30. La carencia una autoridad definitiva de enseñanza cristiana (como el Magisterio de la Iglesia Católica) en el Protestantismo hace que muchos Protestantes individuales piensen que tienen una “línea de comunicación abierta” con Dios sin importarles toda la Tradición e historia cristiana de la exégesis bíblica (una mentalidad de “la Biblia, el Espíritu Santo y yo”). Tal tipo de gente es, teológicamente, mal educada, incapaz de aprender, les falta humildad y no tienen motivo alguno para hacer presuntas declaraciones “infalibles” sobre la naturaleza del Cristianismo.
31. Las “técnicas” de evangelización” del evangelicalismo son frecuentemente maniobras y manipulaciones; verdaderamente no son estas “técnicas” derivadas de la Biblia. Algunas, hasta cierto grado, parecen lavados de cerebro.
32. El evangelio predicado por muchos evangélicos y ministros Protestantes es uno que está mutilado y abreviado; es individualista placentero al oído. Es, en efecto, una simple “aseguran Saa contra el fuego” más bien que el Evangelio bíblico proclamado por los Apóstoles.
33. El evangelicalismo frecuentemente separa el profundo y transformador arrepentimiento y discipulado radical de su mensaje del Evangelio.
34. La ausencia en el Protestantismo de la idea del sometimiento a la autoridad espiritual se ha estado infiltrando al campo cívico, donde las ideas de “libertad”, “derechos” y “opciones” personales ahora predominan hasta cierto grado que se ha desatendido la obligación cívica, vida comunitaria y disciplina con una trágica negligencia para el daño de una sociedad saludable.
35. El Catolicismo mantiene el sentido de lo sagrado, lo sublime, lo santo y hermoso en la espiritualidad. Se han preservado las ideas de altar y “espacios sagrados” . Muchas iglesias Protestantes no son mas que edificios estructurados como “salas de reuniones”, “gimnasios” o “graneros”. La mayoría de los hogares Protestantes están más estéticamente formados que sus propias iglesias. De la misma manera, los Protestantes son frecuentemente “adictos a la mediocridad” en su valoración al arte, música, arquitectura, drama, imaginación, etc.
36. El Protestantismo ha descuidado grandemente el lugar de la liturgia en el culto de adoración (con claras excepciones en el Anglicanismo y Luteranismo). Esta es la forma que los cristianos han adorado a través de los siglos y, por tanto, no puede ser fácilmente ignorado.
37. El Protestantismo tiende en oponer materia y espíritu, favoreciendo a éste último: sobre esto, es de alguna forma gnóstico o docético.
38. El Catolicismo mantiene el principio de la Encarnación, donde Jesús toma carne y eleva a la carne y materia a nuevos horizontes espirituales.
39. El Protestantismo limita grandemente, o no cree, en el sacramentalismo, que es, simplemente, la extensión del principio de la Encarnación y la creencia de que la materia puede transmitir la gracia. Algunas sectas (como los Bautistas y muchos Pentecostales) rechazan todos los sacramentos.
40. La excesiva desconfianza de los Protestantes respecto a la carne (“carnalidad”) frecuentemente conduce a (en el evangelicalismo o fundamentalismos) a un absurdo legalismo (prohibición de bailes, bebidas, naipes, música "rock", etc.)
41. Muchos Protestantes tienden en separar la vida en categorías; “espirituales” y “carnales”, como si Dios no fuera Señor de todo en lo que hay vida. A ellos se les olvida que todos los esfuerzos que no son pecadores son, a final de cuentas, espirituales.
42. El Protestantismo ha removido a la Eucaristía del centro y enfoque de los servicios de adoración cristiano. Algunos Protestantes observan la Eucaristía cada mes o cada tres meses. Esto va en contra de la Tradición de la Iglesia Primitiva.
43. La mayoría de los Protestantes consideran a la Eucaristía como un símbolo. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal hasta el año 1517, y la Biblia (Mt 26:26-8; Jn 6:47-63; 1 Cor 10:14-22; 11:23-30), que han enseñado la Presencia Real (este es otro ejemplo de la antipatía a la materia).
44. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo tácitamente ha dejado de considerar al matrimonio como sacramento (Mt 19:4-5; 1 Cor 7:14,39; Ef 5:25-33).
45. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha abolido el sacerdocio (Mt 18:18) y el sacramento de la ordenación (Hchs 6:6; 14:22; 1 Tim 4:14; 2 Tim 1:6).
46. El Catolicismo mantiene la enseñanza Paulina de la eficacia espiritual de un clero célibe (ver Mt 19:12, 1 Cor 7:8,27,32-3).
47. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha rechazado el sacramento de la confirmación (Hchs 8:18, Heb 6:2-4).
48. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes han negado el bautismo de infantes y de niños (Hchs 2:38-9; 16:15,33; 18:8; compare con 11:14; 1 Cor 1:16; Col 2:11-12). El Protestantismo se encuentra dividido en cinco campos sobre la cuestión del Bautismo.
49. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, la gran mayoría de Protestantes niegan la regeneración bautismal (ver Mc 16:16; Jn 3:5; Hchs 2:38; 22:16; Rom 6:3-4; 1 Cor 6:11; Tito 3:5).
50. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, los Protestantes han rechazado el sacramento de la unción de los enfermos (Extremaunción o “últimos sacramentos”) (ver Mc 6:13; 1 Cor 12:9,30; Stgo 5:14-15).
51. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega la indisolubilidad del matrimonio sacramental y permite el divorcio (Gen 2:24; Mal 2:14-16; Mt 5:32; 19:6,9; Mc 10:11-12; Lc 16:18; Rom 7:2-3; 1 Cor 7:10-14,39).
52. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo no cree que la propagación es el propósito y beneficio principal del matrimonio (no forma parte en los votos Protestantes como lo hace en los votos del matrimonio católico) (Gen 1:28; 28:3, Salmo 107:38; 127:3-5).
53. El Protestantismo aprueba la anticoncepción en desafío de la Tradición Cristiana universal (Católica, Ortodoxa y Protestante) hasta 1930 – cuando los Anglicanos empezaron a permitirla- y al hacer esto, también desafían a la Biblia (Gen 38:8-10; 41:52; Ex 23:25-6; Lev 26:9; Dt 7:14; Ruth 4:13; Lc 1:24-5). Hoy día, solamente el Catolicismo mantiene la antigua Tradición contra la mentalidad “anticonceptiva”.
54. Contrario a la Tradición Cristiana universal, hasta recientemente, (en algún tiempo del año 1930), y contrario a la Biblia, el Protestantismo, principalmente los liberales, ha aceptado el aborto como una opción moral. (Ver Ex 20:13; Job 31:15; Salmo 139:13-16; Is 44:2; 49:5; Jer 1:5; 2:34; Lc 1:15,41; Rom 13:9-10).
55. El Protestantismo (especialmente las denominaciones liberales) permiten clero femenino (en el anglicanismo permiten mujeres obispos) lo que es contrario a la Tradición Cristiana (incluyendo teología tradicional Protestante) y contrario a la Biblia (Mt 10:1-4; 1 Tim 2:11-15; 3:1-12; Tito 1:6).
56. Entre más y más, el Protestantismo está formalmente y oficialmente comprometiéndose con el feminismo radical que niega los lugares del hombre y la mujer que la Biblia les da (Gen 2:18-23; 1 Cor 11:3-10) y que ha sido mantenida por la Tradición Cristiana (con diferentes papeles pero la misma dignidad)
57. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo también está negando, con una frecuencia que aumenta cada ves más, el señorío del esposo en el matrimonio que esto está basado en la Trinidad (ver 1 Cor 11:3; Ef 5:22-33; Col 3:18-19; 1 Pedro 3:1-2). Esto también está basado en una relación de igualdad (1 Cor 11:11-12; Gal 3:28; Ef 5:21).
58. El Protestantismo liberal (principalmente entre los Anglicanos) ha ordenado como pastores a homosexuales activos y ha bendecido sus “matrimonios”; ha enseñado que la homosexualidad es meramente un estilo de vida “alternativo” e involuntario. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal tal y como lo enseña la Biblia (Gen 19:4-25; Rom 1:18-27; 1 Cor 6:9). El Catolicismo mantiene una firme moralidad tradicional.
59. El Protestantismo liberal y el evangelicalismo, entre más y más, han aceptado métodos “del alto criticismo” en la interpretación de la Biblia que ha conducido a la tradicional reverencia Cristiana de la Escritura y la rebaja al grado de un documento humano y falible en daño a su esencia divina e infalible.
60. Muchos Protestantes liberales han desechado muchas doctrinas fundamentales del Cristianismo como la Encarnación, la Resurrección corporal de Cristo, la Trinidad, Pecado Original, infierno, la existencia del diablo, milagros, etc.
61. Anteriormente los fundadores del Protestantismo negaron (y hoy los Calvinistas niegan) la realidad del libre albedrío humano (el libro favorito de Lutero era su propio libro titulado Bondage of the Will – Esclavitud de la voluntad). Esto es contrario a la constante enseñanza de la Biblia, Tradición Cristiana y al sentido común.
62. El Protestantismo clásico tiene una visión deficiente respecto a la caída del hombre (Pecado Original) creyendo que el resultado fue una “total corrupción”. De acuerdo con Lutero, Zwinglio y Calvino, el ser humano sólo podía hacer el mal y que no tenía libertad de voluntad para hacer el bien, por tanto, ahora tiene una “naturaleza de pecado”. El Catolicismo, por otro lado, cree que, en una forma misteriosa, el ser humano coopera con la gracia de Dios que es lo que siempre precede toda buena acción. En el Catolicismo, la naturaleza del hombre aún mantiene mucho que tiene a bien, aunque está propenso a pecar (“concupiscencia”).
63. El Protestantismo clásico, especialmente el Calvinismo, hace a Dios el autor del mal. De acuerdo con esto, Dios supuestamente conduce al hombre a que haga el mal y que viole sus preceptos sin que tenga la libertad para evitarlo. Esto es blasfemo y convierte a Dios en un demonio.
64. Con lo anterior (el hombre no tiene libre albedrío), en el protestantismo clásico, y en la enseñanza Calvinista, Dios predestina al hombre a condenarse en el infierno, sin que el hombre nada pueda hacer, sea bueno, o sea malo.
65. El Protestantismo clásico, y el Calvinismo, falsamente enseña que Jesús murió sólo por los elegidos (los que van a ir al cielo).
66. Dado a su falsa noción del Pecado Original, el Protestantismo clásico (especialmente Lutero), y el Calvinismo, niegan la eficacia y la capacidad de la razón humana para que hasta cierto grado conozca a Dios (ambas partes están de acuerdo que la revelación y la gracia son también necesarias), y que la razón se opone a Dios y a la fe; esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Mc 12:28; Lc 10:27; Jn 20:24-9; Hchs 1:3; 17:2,17,22-34; 19:8). Hoy día los mejores apologistas Protestantes simplemente recurren a la heredad Católica de Santo Tomás de Aquino, San Agustín y muchos otros grandes pensadores.
67. El Protestantismo Pentecostal o carismático pone un gran énfasis en la experiencia religiosa sin balancearla adecuadamente con la razón, la Biblia y la Tradición (incluyendo la autoridad de la Iglesia para pronunciar sobre la validez de “revelaciones privadas”)
68. Otros Protestantes (muchos Bautistas por ejemplo) niegan que los dones espirituales están hoy día presentes (supuestamente terminaron con los Apóstoles).
69. El Protestantismo tiene contradictorias ideas de lo que es el gobierno eclesial, o eclesiología (episcopal, presbiterial, congregacional o ninguna autoridad), por tanto es imposible la disciplina, la unidad y el orden. Algunas sectas llegan a declarar que tienen “apóstoles” o “profetas” entre ellos, con todos los abusos de la autoridad que resulta de esto.
70. El Protestantismo (esp. evangelicalismo) tiene una desmedida fascinación por “el fin del mundo” y esto ha conducido a creaciones de antibíblicas cronologías que predicen a dicho fin (Mt 24:30-44; 25:13; Lc 12:39-40) creando, también, mucha tragedia humana entre aquellos que creen y se adhieren a tales falsa profecías.
71. El gran énfasis del evangelicalismo sobre el “inminente” fin del mundo ha creado, con mucha frecuencia, una mentalidad de descuido, que ha resultado dañoso para las sensibilidades sociales, políticas, éticas y económicas de aquí en la tierra.
72. El pensamiento Protestante tiene las características de ser "dichotomous," es decir, separa las ideas en campos más o menos exclusivos y mutuamente hostiles, cuando que, de hecho, muchas de las bifurcaciones son más bien complementarias que contradictorias. El Protestantismo adopta el “tomas esto o lo otro” mientras que el Catolicismo “toma esto y lo otro”. Siguen varios ejemplos:
73. El Protestantismo pone a la Palabra (Biblia, predicación) contra los sacramentos.
74. El Protestantismo acepta la devoción interior y está en contra de la Liturgia.
75. El Protestantismo opone culto espontáneo a oraciones formuladas.
76. El Protestantismo separa la Biblia de la Iglesia.
77. El Protestantismo crea una falsa dicotomía de Biblia contra Tradición.
78. El Protestantismo pone a la Tradición contra el Espíritu Santo.
79. El Protestantismo considera como contradictoria la autoridad eclesial y la libertad de conciencia.
80. El Protestantismo (esp. Lutero) coloca al Antiguo Testamento en contra del Nuevo Testamento aunque el mismo Jesús nunca hiciera esto (Mt 5:17-19; Mc 7:8-11; Lc 24:27,44; Jn 5:45-47).
81. Sobre estas mismas bases, que no son bíblicas, el Protestantismo opone la ley a la gracia.
82. El Protestantismo crea una falsa separación entre el simbolismo y la realidad sacramental (por Ej., Bautismo, Eucaristía).
83. El Protestantismo separa lo individual de la comunidad Cristiana. (1 Cor 12:14-27).
84. El Protestantismo confunde la veneración de los santos a la adoración de Dios. La teología Católica no permite la adoración a los santos en ninguna forma ya que está solamente dirigida a Dios. Se honra a los santos, pero no se les adora, solo al Dios Creador se le debe de adorar.
85. La antihistórica perspectiva de muchos Protestantes conduce a muchas personas a pensar que el Espíritu Santo les está hablando, pero, en efecto, El les había estado hablando a las multitudes de cristiano por 1500 años antes de que empezara el Protestantismo.
86. Fallas en las ideologías originales Protestantes han conducido, en reacción, a errores aún peores. Por ejemplo, la extrínseca justificación, ingeniada para asegurar la predominación de la gracia, llegó a prohibir cualquier señal exterior de su presencia (“fe contra obras”, "sola fide"). El Calvinismo, con su cruel dios, desilusionó al hombre hasta el grado de que se convirtieron en Unitarianos. Muchos fundadores de sectas de origen reciente empezaron como calvinistas (Testigos de Jehová, Ciencia Cristiana, etc.).
87. El evangelicalismo está inescrituralmente obsesionado (típicamente en la moda Norteamericana) con celebridades (tele evangelistas).
88. El evangelicalismo está obsesionado con la falsa idea de que grandes números en una congregación (o un rápido crecimiento) es señal de la presencia de Dios en una forma especial; como si fuera Su bendición excepcional. A ellos se les olvida que el Mormonismo también está creciendo a grandes pasos. Dios nos llama a la fidelidad más bien que al “éxito”; a la obediencia y no a estadísticas.
89. El evangelicalismo frecuentemente recalca el crecimiento de números más bien que el crecimiento individual de la fe.
90. El evangelicalismo, en el presente, está obsesionado con auto-suficiencia, auto-ayuda y, frecuentemente, con un patente egoísmo en lugar de la tradicional predicación sobre el sacrificio, sufrimiento y servicio Cristianos.
91. El evangelicalismo tiene una truncada e insuficiente visión del lugar que el sufrimiento tiene en la vida Cristiana. En vez de eso, están floreciendo movimientos como “salud y riqueza” y “pídelo y tómalo” dentro del Protestantismo pentecostal, lo cual tiene un panorama de posesiones que no están en armonía ni con la Biblia ni con la Tradición Cristiana.
92. El evangelicalismo ha adoptado una perspectiva mundana que es, en muchas formas, más capitalista que Cristiana. La riqueza y el logro personal se busca más que la santidad, y es considerado como prueba del favor de Dios, como con los Puritanos y el pensamiento secularizado que es puesto encima de las enseñanzas de la Biblia y el Cristianismo.
93. El evangelicalismo está cada vez más tolerando posturas izquierdistas extremas que no están de acuerdo con la visión Cristiana, especialmente en sus seminarios y escuelas.
94. El evangelicalismo está cada vez más tolerando heterodoxia y liberalismo teológicos hasta cierto grado que muchos líderes evangélicos se han alarmado y, esto, predice un decline de normas heterodoxias.
95. Grupos de “confesión positiva” en el evangelicalismo pentecostal han adoptado una idea de Dios como una “bolsa cósmica” que está a la disposición de los caprichos frívolos y deseos del momento. Esto niega la absoluta soberanía y la libertad de Dios en no escuchar oraciones impropias (Stgo. 4:3; 1 Jn 5:14).
96. Las sectas arriba mencionadas con frecuencia enseñan que cualquiera, con suficiente “fe” puede ser sanado, pero esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (como, por ejemplo, el “aguijón a mi carne “ de San Pablo”[1], que es considerado por muchos comentaristas Protestantes como una enfermedad).
97. El evangelicalismo, por sus propias auto-críticas, está terriblemente infectado por el pragmatismo, la falsa idea filosófica de que “cualquier cosa que funciona, es verdadera o correcta. El Evangelio, especialmente en la televisión, es vendido de la misma manera que son vendidas las hamburguesas de McDonalds; Rápido y en la comodidad de su hogar. La tecnología, la mercadotecnia masiva y habilidades de relaciones públicas han reemplazado grandemente el cuidado personal y pastoral para los marginados, los irreligiosos y los que están alejados de la Iglesia.
98. En el evangelicalismo el pecado es considerado, con mucha frecuencia, como un fallo psicológico o una carencia de auto-estima, en lugar de que se considere que verdaderamente es: una voluntaria rebelión contra Dios
99. El Protestantismo, en todos los elementos esenciales, simplemente toma “prestado” doctrinas de la Tradición Católica o, lo mismo, las distorsiona. Todas las doctrinas que tanto los Católicos como los Protestantes creen, son claramente de origen católico (Trinidad, Nacimiento Virginal, Resurrección, Segunda Venida, Canon de la Biblia, cielo, infierno, etc.) Aquéllas donde difiere el Protestantismo son usualmente distorsiones de los predecesores Católicos, por ejemplo, el Cuaquerismo es una variación del Pietismo católico. El Calvinismo es una obsesión con la doctrina Católica de la soberanía de Dios pero tomada más allá de lo que el Catolicismo ha enseñado (negación del libre albedrío, corrupción total, doble predestinación, etc.) Las dicotomías Protestantes, como fe contra las obras, provienen del nominalismo que era, a sí mismo, una forma corrupta del Escolasticismo que nunca fue dogmáticamente aprobado por la Iglesia Católica. Cualquier substancia o verdad que esté presente en cada idea Protestante es siempre derivada del Catolicismo, el cual es el cumplimiento de las más profundas y mejores aspiraciones dentro del Protestantismo.
100. Una de las bases fundamentales del Protestantismo es sola Scriptura- sólo la Escritura, que ni es bíblica (ver abajo), ni histórica (pues no existía antes del siglo 16), ni lógica.
101. La Biblia no contiene toda la enseñanza de Jesús, o del Cristianismo como muchos Protestantes creen (Mc 4:33; 6:34; Lc 24:15-16,25-27; Jn 16:12; 20:30; 21:25; Hchs 1:2-3).
102. Sola Scriptura es un abuso de la Biblia ya que es un uso de la Biblia que es contrario a su propio testimonio ya sea implícito o explícito y, también, es un abuso contra la Tradición. Una lectura objetiva de la Biblia conduce a uno a la Tradición y a la Iglesia Católica en vez de que sea lo opuesto. La Biblia, de hecho, es en sí misma una innegable Tradición Cristiana.
103. El NT al principio ni fue escrito ni fue recibido como la Biblia sino que sucedió gradualmente (los primeros Cristianos no pudieron haber creído en sola Scriptura como lo hace el Protestantismo, al menos que se refieran solamente al AT).
104. La tradición no es una mala sección en la Biblia. La palabra griega paradosis se refiere a algo que es transmitido de una persona a otra (sea bueno o malo). De la Tradición buena (Cristiana) se habla en 1 Cor 11:2; 2 Tes 2:15, 3:6, y en Col 2:8. En esta última se contrasta con las tradiciones de los hombres.
105. la Tradición Cristiana, de acuerdo a la Biblia, puede ser oral o escrita (2 Tes 2:15; 2 Tim 1:13-14; 2:2). San Pablo no hace distinción cualitativa entre las dos formas.
106. Las frases “Palabra de Dios” o “Palabra del Señor” en Hechos y las epístolas casi siempre se refieren a la predicación oral, no a la misma Biblia. Mucho de la Biblia fue originalmente oral (por Ej., toda la enseñanza de Cristo –pues El nada escribió- el sermón de San Pedro en el día de Pentecostés, etc.)
107. Contrario a muchas declaraciones Protestantes, Jesús no condenó todas las tradiciones, tampoco San Pablo lo hizo. Es en Mt 15:3,6; Mt 7:8-9,13, donde el Señor condena únicamente la tradición corrupta de los fariseos.
108. La palabra griega paradidomi, o “entregar” la Tradición Apostólica ocurre en Lc 1:1-2; Rom 6:17; 1 Cor 11:23; 15:3; 2 Pedro 2:21; Judas 3. Paralambano, o "recibir” la Tradición Cristiana ocurre en 1 Cor 15:1-2; Gal. 1:9,12; 1 Tes 2:13.
109. Los conceptos de “Tradición,” “Evangelio,” “Palabra de Dios,” “doctrina,” y “la Fe” son esencialmente sinónimos y todos son predominantemente orales. Por ejemplo en las epístolas a los Tesalonicenses San Pablo usas tres de estos conceptos intercambiablemente (2 Tes 2:15; 3:6; 1 Tes 2:9,13 (Cf. Gal 1:9; Hchs 8:14). Si Tradición es una mala palabra, ¡también lo es “evangelio” y “palabra de Dios”!
110. En 1 Tim 3:15, San Pablo coloca a la Iglesia sobre la Biblia como fundamento de la verdad tal y como se hace en el Catolicismo.
111. El “texto prueba” principal del Protestantismo para sola Scriptura, 2 Tim 3:16, fracasa ya que dice que la Biblia es útil, pero no suficiente, para aprendizaje o justificación. El Catolicismo está de acuerdo que la Biblia es admirable para estos propósitos, pero no en una forma exclusiva como en el Protestantismo. También, cuando San Pablo aquí habla de la “Escritura”, el NT todavía no existía (no existió por más de 300 años más) así que él sólo se estaba refiriendo al AT. Esto significaría que el NT no era necesario como única regla de fe, ¡si es que sola Scriptura es cierto y si fue supuestamente aludida en este versículo!
112. Siendo verdaderos los 11 factores de arriba, el Catolicismo mantiene que toda su Tradición es consistente con la Biblia, aún donde la Biblia es silenciosa o donde meramente es implícita en un tema. Para el Catolicismo cada doctrina no tiene que ser encontrada principalmente en la Biblia, pues esta es la postura Protestante de sola Scriptura. Por otro lado, la mayoría de los teólogos Católicos declaran que todas las doctrinas católicas pueden ser encontradas, de alguna forma, en la Biblia, ya sea en forma de semilla o por derivación.
113. Como han señalado eruditos evangélicos, una postura extrema de la doctrina de sola Scriptura puede convertirse en “bibliolatría” ; una adoración de la Biblia en lugar de a Dios quien es su Autor. Esta mentalidad es parecida a la visión Musulmana de la Revelación, donde ningún elemento para nada fue involucrado. La Sola Scriptura, correctamente entendida desde una perspectiva Protestante más sofisticada, significa que la Biblia es la autoridad final en el Cristianismo y no el registro de todo lo que Dios ha dicho y hecho como muchos evangélicos creen.
114. El Cristianismo es inevitable e intrínsicamente histórico. Todos los eventos de Jesús (Encarnación, Crucifixión, Resurrección, Ascensión, etc.) son históricos igualmente con la predicación de los Apóstoles- la Tradición, entonces, es inevitable contrariamente a las numerosas reclamaciones Protestantes que dicen que sola Scriptura aniquila a la Tradición. Esto es cierto para grandes asuntos (eclesiología, trinitariansimo, justificación) y pequeños asuntos (como los fondos eclesiásticos, tipo de música en la Liturgia, la duración de sermones, etc.) Cada negación de una tradición en particular incluye una desviación (ya sea oculta o abierta) hacia la propia tradición alternativa de uno (por ejemplo, si toda autoridad eclesial es despreciada, aún la autonomía o “tradición" individualista tiene que ser defendida, de alguna forma, como una perspectiva Cristiana).
115. Sola Scriptura, literalmente, no puede ser verdadera ya que, prácticamente hablando, para la mayoría de los Cristianos a través de la historia, no podían tener una copia de la Biblia pues la imprenta no existió sino hasta el siglo 15. La predicación y la Tradición oral, junto con otras cosas como prácticas devocionales, días de guardar, arquitectura y arte sagrado, fueron los principales transmisores del Evangelio por 1400 años. En todos estos siglos, sola Scriptura hubiera sido considerada como un absurdo abstracto e imposibilidad.
116. El Protestantismo dice que la Iglesia Católica ha “añadido a la Biblia.” La Iglesia Católica responde que ella solamente ha extraído las implicaciones de la Biblia (desarrollo de la doctrina), y que ha seguido el entendimiento de la Iglesia primitiva y dice que el Protestantismo ha “suprimido” largas porciones de la Biblia que sugieren posturas católicas. Cada lado piensa que el otro no es bíblico, pero en diferentes formas.
117. La Sola Scriptura es el “talón de Aquiles” del Protestantismo. Mientras existan múltiples interpretaciones, sola Scriptura no soluciona el problema de la autoridad y certidumbre. Si la Biblia fuera tan clara y explícita en el grado de que todos los Protestantes estuvieran de acuerdo por su lectura con una disposición de aceptar y seguir sus enseñanzas, esto sería una cosa, puesto que este no es el caso (la multiplicidad de denominaciones lo demuestra), sola Scriptura es solo un sueño. Sobre lo que los Protestantes están de acuerdo, es ¡que el Catolicismo es erróneo! De todas las doctrinas Protestantes, la “claridad” de la Biblia es seguramente la más absurda y demostrablemente falsa por el registro histórico.
118. Visto lo anterior de otra forma, tener una Biblia no hace que la interpretación de uno sea infalible. La interpretación es tan inevitable como la tradición. La Iglesia Católica, por tanto, es absolutamente necesaria para poder hablar autoritativamente y prevenir confusión, error y división.
119. El Catolicismo no considera a la Biblia como obscura, misteriosa e inaccesible sino que está vigilante para protegerla de toda exégesis arbitraria y aberrante (2 Pedro 1:20, 3:16). Las mejores tradiciones Protestantes buscan lo mismo, pero son inadecuadas e ineficientes ya que se encuentran fragmentados entre sí.
120. El Protestantismo tiene un gran problema con el Canon del NT. El proceso para determinar los libros exactos que constituyen el NT duró hasta el año 397 de nuestra era, cuando el Concilio de Cartago pronunció infaliblemente que la Biblia no se “autentifica en sí misma”, como cree el Protestantismo. Algunos Cristianos sinceros, devotos y con estudios dudaron la canonicidad de algunos libros que hoy tenemos en la Biblia. otras personas consideraban otros libros como Escritura pero no fueron incluidos en el Canos. San Atanasio, en el año 367, fue el primero en enumerar todos los 27 libros del NT como Escritura.
121. El Concilio de Cartago, al decidir el Canon de toda la Biblia en el año 397, incluyó los llamados libros “apócrifos” que los Protestantes sacaron de la Biblia. Antes del siglo 16 los Cristianos consideraban esos libros como Escritura y ni siquiera estaban separados de los otros libros, como hoy lo están en algunas Biblias Protestantes que los incluyen. El Protestantismo acepta la autoridad de este Concilio para el NT pero no la acepta para el AT. Es la misma forma que arbitraria o selectivamente acepta o niega otros decretos conciliares.
122. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica siempre ha tenido a la Biblia en alta estima, y nada ha suprimido de ella (protestó contra algunas traducciones Protestantes, pero los Protestantes en ocasiones han hecho lo mismo con versiones Católicas). Esto es probado por el laborioso cuidado de monjes que protegían y copiaban los manuscritos, y, también, por las constantes versiones traducidas en lenguas vernáculas (en oposición a las falsedades de solo Biblias en latín) entre otras evidencias indisputables e históricas. La Biblia es un Libro Católico, y no importa qué tanto los Protestantes la estudien y la proclamen peculiarmente como de ellos, ellos tienen que reconocer que es a la Iglesia Católica que deberían de agradecer por haber decidido el Canon y por haber preservado intacta la Biblia por 1400 años. ¿Cómo puede estar la Iglesia Católica “contra la Biblia”, como dicen muchos anticatólicos, y al mismo tiempo preservándola y honrándola por tantos años? El solo pensamiento es absurdo así como que se refuta a sí mismo. Si el Catolicismo en realidad es tan malvado, como los anticatólicos quieren que creamos, el Protestantismo debería de formar su propia biblia en lugar de usar la que la Iglesia Católica ha entregado.
123. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega el Sacrificio de la Misa, (Gen 14:18; Salmo 110:4; Is 66:18,21; Mal 1:11; Heb 7:24-5; 13:10; Ap 5:1-10/cf. 8:3; 13:8). El Catolicismo, se tiene que recalcar, no cree que Jesús es sacrificado nuevamente en cada Misa; más bien, cada Misa es una representación del único Sacrificio en el Calvario, que trasciende al tiempo y al espacio como en Ap 13:8.
124. El Protestantismo no cree en el desarrollo de la doctrina, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y en muchas implícitas indicaciones en la Biblia. Siempre que la Biblia se refiere al conocimiento que aumenta y a la madurez de individuos cristianos, una idea semejante al desarrollo está allí presente. Aún más, muchas doctrinas se desarrollan n la Biblia ante nuestros propios ojos (“revelación progresiva”). Algunos ejemplos son la vida futura, la Trinidad, la aceptación de los gentiles, etc. Doctrinas que el Protestantismo acepta completamente del Catolicismo, como la Trinidad y el Canon de la Biblia, se desarrollaron en el transcurso de la historia de los primeros tres siglos del Cristianismo. Es ingenuo tratar de negar esto. La Iglesia es el “Cuerpo” de Cristo, es un organismo vivo que crece y se desarrolla como todo cuerpo con vida. La Iglesia no es una estatua que de vez en cuando tiene que limpiarse como muchos Protestantes parece que así piensan.
125. El Protestantismo separa justificación de la santificación, lo que es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia ( Mt 5:20; 7:20-24; Rom 2:7-13; 1 Cor 6:11; 1 Pedro 1:2).
126. El Protestantismo opone la fe contra las obras (sola fide), pero este es un rechazo de la Tradición Cristiana y la explícita enseñanza de la Biblia (Mt 25:31-46; Lc 18:18-25; Jn 6:27-9; Gal 5:6; Ef 2:8-10; Fil 2:12-13; 3:10-14; 1 Tes 1:3; 2 Tes 1:11; Heb 5:9; Stgo 1:21-7; 2:14-16). Estos textos también indican que la salvación es un proceso y no, como en el Protestantismo, una evento instantáneo.
127. El Protestantismo rechaza la Tradición Cristiana y enseñanza bíblica del mérito, o recompensa, de nuestras buena obras llevadas a cabo por la fe (Mt 16:27; Rom 2:6; 1 Cor 3:8-9; 1 Pedro 1:17; Ap 22:12).
128. La doctrina Protestante de la justificación extrínseca, atribuida o exterior contradice a la Tradición Cristiana y a la doctrina bíblica de la justificación infusa, actual, interior y transformadora (que incluye santificación): Salmo 51:2-10; 103:12; Jn 1:29; Rom 5:19; 2 Cor 5:17; Heb 1:3; 1 Jn 1:7-9.
129. Muchos Protestantes (especialmente Presbiterianos, Calvinistas y Bautistas) Creen en la seguridad de salvación, o perseverancia de los santos (la creencia de que uno no puede perder su “salvación,” supuestamente obtenida en un tiempo determinado). Esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia: 1 Cor 9:27; Gal 4:9; 5:1,4; Col 1:22-3; 1 Tim 1:19-20; 4:1; 5:15; Heb 3:12-14; 6:4-6; 10:26,29,39; 12:14-15; 2 Pedro 2:15,20-21; Ap 2:4-5.
130. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica no enseña que uno se salva por las obras aparte de la gracia precedente, sino que enseña que las obras son inseparables como en Santiago capítulos 1 y 2. Esta herejía de la cual la Iglesia Católica es frecuentemente acusada fue condenada en el Segundo Concilio de Orange en el año 529 d.C. la herejía es conocida como pelagianismo que enseña que el hombre puede salvarse a sí mismo por medio de sus esfuerzos naturales sin la necesaria gracia sobrenatural de Dios. Una doctrina más moderada es el semipelagianismo que también fue condenado. Continuar en acusar a la Iglesia Católica de esta herejía es una señal de imparcialidad y una manifiesta ignorancia de teología, así como ignorancia de la clara enseñanza del Concilio de Trento (1545-63) que está al alcance de todos para ser estudiada. Sin embargo, el mito aún sigue extrañamente persistiendo.
131. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, El Protestantismo casi ha eliminado la práctica de la confesión a un sacerdote (o al menos a un ministro o pastor) – ver Mt 16:19; 18:18; Jn 20:23.
132. el Protestantismo no cree en la penitencia, o castigo temporal para el pecado ya perdonado, y esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, (ver, por ejemplo, Num 14:19-23; 2 Sam 12:13-14; 1 Cor 11:27-32; Heb 12:6-8).
133. El Protestantismo tiene un concepto muy limitado de la mortificación de la carne, o de sufrir con Cristo: Mt 10:38; 16:24: Rom 8:13,17; 1 Cor 12:24-6; Fil 3:10; 1 Pedro 4:1,13.
134. De la misma manera, el Protestantismo ha perdido la doctrina del sufrimiento redentor de los cristianos con Cristo para el bien de todos: Ex 32:30-32; Num 16:43-8; 25:6-13; 2 Cor 4:10; Col 1:24; 2 Tim 4:6.
135. El Protestantismo ha rechazado la doctrina del purgatorio como consecuencia de su falsa perspectiva de la justificación y penitencia, y esto lo hace a pesar de la mucha evidencia que se encuentra en la Escritura: Is 4:4; 6:5-7; Miq 7:8-9; Mal 3:1-4; 2 Macabeos 12:39-45; Mt 5:25-6; 12:32; Lc 16:19-31 (Cf. Ef 4:8-10; 1 Pedro 3:19-20); 1 Cor 3:11-15; 2 Cor 5:10; Ap 21:27.
136. El Protestantismo ha rechazado (principalmente a causa de malos entendidos) la doctrina Católica de las indulgencias, que es, simplemente, la remisión que la Iglesia ofrece (apoyada en Mt 16:19; 18:18, and Jn 20:23) por las penas temporales del pecado (penitencia). Esto no es diferente de lo que San Pablo hizo referente a un hermano que había errado en la Iglesia de Corintio. San Pablo primero impuso una penitencia sobre él (1 Cor 5:3-5), después remitió parte de esa penitencia (una indulgencia) en 2 Cor 2:6-11. Sólo porque ciertos abusos ocurrieron antes de la Rebelión Protestante (admitidos y corregidos por la Iglesia Católica) no es motivo para deshacerse de una doctrina que es bíblica. Pero es típico del Protestantismo en “quemar la casa en lugar de limpiarla”; de “tirar al niño junto con el agua que lo bañó.”
137. En oposición a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega oraciones por los difuntos (ver Tobías 12:12; 2 Macabeos 12:39-45; 1 Cor 15:29; 2 Tim 1:16-18; estos son versículos que también tienen que ver con el purgatorio ya que esas oraciones son para los santos que allí están).
138. El Protestantismo, sin base bíblica, rechaza la intercesión que por nosotros hacen los santos que están en el cielo y la correspondiente invocación de los santos por sus efectivas oraciones (Stgo 5:16). La Tradición Cristiana y la Biblia, por otro lado, han mantenido esta práctica: los santos en el cielo están conscientes de asuntos aquí en la tierra (Mt 22:30 y compare con Lc 15:10 y 1 Cor 15:29; Heb 12:1), se aparecen en la tierra e interactúan con el hombre (1 Sam 28:12-15; Mt 17:1-3, 27:50-53; Ap 11:3), y, por tanto, pueden interceder por nosotros y nosotros podemos pedirles sus oraciones de la misma manera que hacemos con los cristianos aquí en la tierra (2 Macabeos 15:14; Ap 5:8; 6:9-10).
139. Algunos Protestantes, a pesar de la Tradición Cristiana y de la Biblia, no creen en Ángeles Guardianes (Salmo 34:7; 91:11; Mt 18:10; Hchs 12:15; Heb 1:14).
140. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes niegan que los ángeles pueden interceder por nosotros (Ap 1:4; 5:8; 8:3-4).
141. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Inmaculada Concepción de María, vea Gen 3:15; Lc 1:28 ( las palabras "llena de gracia” son interpretadas por los Católicos, en bases linguísticas, como “sin pecado”; el Arca de la Alianza es vista como una prefiguración, o tipo, de María (ver Lc 1:35 y comparar con Ex 40:34-8; Lc 1:44 w/ 2 Sam 6:14-16; Lc 1:43 comparar con 2 Sam 6:9: la presencia de Dios requiere una extraordinaria santidad).
142. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Asunción de María: Si María, en efecto, estaba sin pecado, ella no tendría que pasar por la putrefacción de la muerte (Salmo 16:10; Gen 3:19). Eventos semejantes en la Biblia no hacen ni improbable o “antibíblica” a la Asunción (como, por ejemplo, con Enoc: ver Gen 5:24, comparar con Heb 11:5; con Elias: 2 Re 2:11; con Pablo: 2 Cor 12:2-4; comparar con la doctrina Protestante del “Rapto”, 1 Tes 4:15-17 y los santos resucitados: Mt 27:52-3).
143. Muchos (¿casi todos?) Protestantes niegan la virginidad perpetua de María a pesar de la Tradición Cristiana (incluyendo la unánime aceptación de los fundadores Protestantes como Lutero, Calvino, Zwinglio, etc. Algunas evidencias bíblicas apoyan esta doctrina y algunos Protestantes la aceptan, pero esto es muy profundo para aquí tratar en forma breve.
144. El Protestantismo niega la Maternidad Espiritual de María para los cristianos, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Jn 19:26-7: "he ahí tu madre"; en Ap 12:1,5,17 los cristianos son descritos com la “semilla” de ella). Los Católicos creen que María está incomparablemente más viva que nosotros y, por tanto, las oraciones de ella por nosotros son muy efectivas (Stgo 5:16; Ap 5:8; 6:9-10). Pero, en nuestra condición de creaturas creadas por el Creador, María es nuestra hermana. Ella nunca opera aparte de las gracias necesarias de parte de su Hijo, y ella nunca se glorifica a sí misma sino a su Hijo tal y como lo recalca la teología Católica.
145. El Protestantismo rechaza el papado, a pesar de la profunda Tradición Cristiana y la fuerte evidencia que la Biblia presenta sobre la preeminencia de Pedro y la comisión de Jesús como la Roca de su Iglesia. Nadie niega que Pedro fue, de alguna manera, un líder entre los Apóstoles. El papado, tal y como lo conocemos, es derivado de esta primacía: los siguientes textos, Mt 16:18-19; Lc 22:31-2; Jn 21:15-17 son los textos “papales” más directo. El nombre de Pedro aparece al principio en todas las listas de los apóstoles, aún un ángel implica que él es el líder de los Apóstoles (Mc 16:7), y él es aceptado como tal (Hchs 2:37-8,41). Pedro obra el primer milagro del tiempo de la Iglesia (Hchs 3:6-8), pronuncia la primer anatema (Hchs 5:2-11), resucita muertos (Hchs 9:40), es el primero en recibir a los gentiles (Hchs 10:9-48), y su nombre es mencionado más que a ninguno de los otros discípulos puestos por junto (191 veces). En la Biblia mucha evidencia semejante puede ser encontrada.
146. Desde el principio, la Iglesia de Roma y los Papas fueron cruciales par el gobierno y dirección teológica y ortodoxia de la Iglesia Cristiana. Esto es innegable. Todos los grupos históricos hoy considerados como heréticos tanto por Protestantes como por Católicos fueron originalmente juzgados como tales por Papas y/o Concilios Ecuménicos presididos y ratificados por los Papas.
147. En su desesperación por complementar algún tipo e continuidad histórica aparte de la Iglesia Católica, el Protestantismo en ocasiones se esfuerza en reclamar una línea de las sectas medievales como los Valdenses, Cataros y Albigenses (y algunas veces a grupos anteriores como los Montanistas o Donatistas). Sin embargo, este esfuerzo está condenado a fallar cuando uno estudia profundamente lo que esas sectas creían. Ellos mantenían mucha enseñanza Católica, anatema para los protestantes, o mantenían ideas heréticas antitéticas a todo el Cristianismo (Católico, Protestante u Ortodoxo), o ambos, haciendo de esta teoría Protestante bien dudosa.
148. La Iglesia Católica tiene la más sofisticada y cuidadosa filosofía socio-económica y política Cristiana; una mixtura de elementos “progresivos” y “conservativos distintos de la común retórica política y maquiavelica que típicamenge dominan el campo político. El Catolicismo tiene la mejor visión de la Iglesia con relación al Estado así como con la cultura.
149. El Catolicismo tiene la mejor filosofía Cristiana y perspectiva del mundo, formada a través de siglos de reflexión y experiencia. Así como su reflexión y desarrollo teológico, la Iglesia Católica es inefablemente sabia y profunda y, hasta cierto grado, verdaderamente maravillosa e indicativa del seguro sello divino. Justo antes de que me convirtiera al Catolicismo, solía maravillarme en cómo la Iglesia Católica podía ser tan correcta en muchas cosas. Yo estaba acostumbrado a pensar, como buen evangélico, que la verdad siempre es una mezcla (por mí seleccionada) de ideas que proceden de muchas denominaciones Protestantes así como del Catolicismo y la Ortodoxia pero, que al mismo tiempo, ninguna tenía la verdad completa. Pero, ¡sorpresa! La Iglesia Católica, después de todo, tiene esa Verdad completa.
150. Por último, pero no al último, el Catolicismo tiene la mas sublime espiritualidad y vigor devocional manifestado en miles de formas diferentes; desde el ideal monástico, al heróico celibato del clero y de religiosos y religiosas; los hospitales Católicos, la nítida santidad de un Tomás a Kempis o un San Ignacio con sus grandes libros devocionales; infinidad de santos –tanto canonizados como desconocidos; una Madre Teresa, un Juan Pablo II o un Papa Juan XXIII; los primeros mártires, un San Fransisco de Asis; os eventos en Lourdes y Fátima; el vivo intelecto y sabiduría delArzobispo Fulton Sheen, San Juan de la Cruz; el santo valor de un Chesterton o un Muggeridge; ancianas y ancianos, jóvenes, adultos haciendo el Vía crucis o resando el Rosario, atendiendo la Hora Santa,y...- la lista puede seguir y seguir. Este ánimo devocional es inimitable en su alcance y profundidad a pesar de muy buenas contrapartes en la espiritualidad Protestante y Ortodoxa.
Presentando 300 evidencias bíblicas que favorecen al Catolicismo
Por: Dave Armstrong
Tomado de Civita Dei (luis fernando Perez)
1. La Mejor: Estoy convencido de que la Iglesia Católica se adhiere mucho más íntimamente a toda la información bíblica, ofrece el único panorama coherente de la historia del Cristianismo (como la Tradición Cristiana y Apostólica) y que posee la más profunda y sublime moralidad, espiritualidad, ética social y filosofía cristiana.
2. Razón alternativa: Soy católico porque sinceramente creo que, por virtud de tanta evidencia acumulativa, el Catolicismo es verdadero, y que la Iglesia Católica es la Iglesia visible que Jesús divinamente estableció, en la cuál ni los poderes del infierno podrán prevalecer (Mt 16:18), por tanto, posee una autoridad a la cual, como obligación cristiana, debo someterme.
3. Segunda alternativa: Abandoné el Protestantismo porque estaba seriamente defectuoso en su interpretación de la Biblia (como “sola fe” y muchas otras doctrinas “católicas” –ver evidencias más abajo), inconsistentemente selectivo en sus varias ideas de Tradiciones católicas (como el Canon de la Biblia); era inadecuado en su eclesiología, le faltaba un panorama sensible de historia cristiana (como “Sola Escritura”), su relatividad moral (como en la contracepción, divorcio), y antibíblicamente cismático, anarquista y relativista. No creo que el Protestantismo sea tan malo sino que estos son algunos de los defectos principales que eventualmente vi como algo fatal a la “teoría” del Protestantismo, comparándolo con el Catolicismo. Todo católico debe considerar como cristianos a todos los Protestantes bautizados, nicenos y calcedonios.
4. El Catolicismo no está formalmente dividido ni es sectario (Jn 17:20-23; Rom 16:17; 1 Cor 1:10-13).
5. La unidad Católica hace que el Cristianismo y Jesús sean creíbles para el mundo (Jn 17:23).
6. A causa de su visión completamente cristiana y sobrenatural, el Catolicismo mitiga la secularización y el humanismo.
7. El Catolicismo evita el individualismo antibíblico que debilita a la comunidad cristiana (ver 1 Cor 12:25-26).
8. El Catolicismo evita el relativismo teológico por medio de la certitud dogmática y la centralidad del papado.
9. El Catolicismo evita la anarquía eclesiástica –uno simplemente no puede brincarse de una denominación a otra cuando se lleva a cabo alguna medida disciplinaria o censura.
10. El Catolicismo formalmente (aunque, tristemente, no siempre en la práctica) previene el relativismo teológico que conduce a las incertidumbres de los laicos dentro del sistema Protestante
11. El Catolicismo rechaza “La Iglesia de Estado”, lo que ha conducido a que los gobiernos dominen el Cristianismo en lugar de que sea al revés.
12. Las Iglesias de Estado Protestantes influyeron grandemente el inicio del nacionalismo lo que vino a mitigar la igualdad universal y el universalismo cristiano (como el Catolicismo)
13. El Cristianismo católico unido (antes del siglo 16) no había sido invadido por las trágicas guerras religiosas las que a su vez condujeron a la “Iluminación” en donde el hombre rechazaba la hipocresía de las guerras que se daban dentro del Cristianismo y decidieron en ser indiferentes a la religión en vez de que la permitieran guiar sus vidas.
14. El Catolicismo mantiene los elementos del misterio (religioso), lo sobrenatural y sagrado que hay en el Cristianismo; por tanto, se opone a sí mismo al secularismo donde el campo de lo religioso en la vida de todos es grandemente limitado.
15. El individualismo Protestante condujo a que el Cristianismo fuera algo privado. A causa de ello el Cristianismo es respetado muy poco tanto en la vida social como política dejando el “campo público” vacío de la influencia cristiana.
16. La falsa dicotomía secular “iglesia contra el mundo” ha conducido a ortodoxos cristianos, en todas partes, a alejarse del campo político, dejando un vacío que se llena de gente pagana, cínica, sin escrúpulos y sedientas de poder. El Catolicismo ofrece un enmarque para dirigirse con responsabilidad cívica al estado.
17. El Protestantismo se inclina demasiado a tradiciones de hombres (cada denominación proviene de la visión de un fundador. Tan pronto como dos o más de éstos se contradicen entre sí, el error se hace necesariamente presente).
18. Las iglesias Protestantes, especialmente evangélicas, son frecuentemente culpables de colocar muy alto a sus pastores. En efecto, cada pastor se convierte en un “papa” en hasta ciertos grados (algunos son “súper papas”). A causa de esto, las congregaciones evangélicas experimentan muy frecuentemente una crisis o separación cuando el pastor se aleja de allí lo que prueba que la filosofía de ellos está centrada en el hombre en lugar de estar centrada en Dios.
19. Dado a una falta de verdadera autoridad y de una estructura dogmática, el Protestantismo está trágicamente vulnerable al espíritu de los tiempos y a lo que está de moda en cuestiones morales.
20. El Catolicismo retiene la sucesión apostólica, que es necesaria para conocer cual es la verdadera Tradición apostólica cristiana. La sucesión apostólica era el criterio para conocer la verdad cristiana que fue usada por los primeros cristianos.
21. Muchos Protestantes tienen una visión muy limitada de la historia cristiana en general, especialmente de los años 313 (la conversión de Constantino) a 1517 (el arribo de Martín Lutero). Esta ignorancia y hostilidad hacia la Tradición Católica conduce al relativismo teológico, al anticatolicismo y a un constante e innecesario proceso de “reinventar la historia.”
22. Desde su nacimiento, el Protestantismo era anticatólico y aún lo es hoy día (especialmente el evangelicalismo). Obviamente esto no está bien y tampoco es bíblico si el Catolicismo en efecto es cristiano (porque si no lo es –lógicamente- tampoco lo es el Protestantismo que heredó del Catolicismo el volumen de su teología). La Iglesia Católica, por otro lado, no es antiprotestante.
23. La Iglesia Católica acepta la autoridad de los grandes Concilios Ecuménicos (ver, por ejemplo, Hechos 15) que definieron y desarrollaron la doctrina cristiana (mucho de lo que el Protestantismo también acepta).
24. La mayoría de los Protestantes no tienen obispos, un oficio cristiano que es bíblico (1 Tim 3:1-2) y que ha existido desde el principio de la historia y Tradición cristiana.
25. El Protestantismo no tiene forma alguna de resolver asuntos doctrinales en carácter definitivo. Lo mejor pueden hacer es que el Protestante individual sólo puede hacer cuentas de cuántos eruditos Protestantes, comentadores, etc., toman ésta o aquélla postura con relación a la doctrina X, Y o Z. Entre ellos no existe ninguna tradición Protestante unificada
26. El Protestantismo apareció en 1517, en la historia del Cristianismo es algo tardío, por tanto, no puede ser ninguna “restauración del Cristianismo “puro” y “primitivo” ya que esto es excluido por el hecho de que es absurdamente tardío en su aparición. El Cristianismo debe tener una continuidad histórica o, de otra forma, no es Cristianismo. El Protestantismo, hablando histórica y doctrinalmente, es un “parásito” del Catolicismo.
27. La idea Protestante de “la iglesia invisible” es también una novedad en la historia del Cristianismo y ajena a la Biblia (Mt 5:14; 16:18), por tanto, esta idea es falsa.
28. Cuando los teólogos Protestantes se refieren al Cristianismo primitivo (como cuando refutan a las “sectas”), ellos dicen “la Iglesia enseñó que...” (ya que en ese entonces estaba unificada), pero cuando se refieren al tiempo presente, ellos instintivamente e inconsistentemente evitan tal terminología puesto que la autoridad universal para enseñar la doctrina reside sólo en la Iglesia Católica.
29. La norma Protestante de interpretación privada ha creado un medio social en donde, por lo regular, “sectas” centradas en el ser humano como los Testigos de Jehová, Mormones y Ciencia Cristiana han aparecido. La mismísima idea de que uno puede “empezar” una iglesia es desde su centro una idea Protestante.
30. La carencia una autoridad definitiva de enseñanza cristiana (como el Magisterio de la Iglesia Católica) en el Protestantismo hace que muchos Protestantes individuales piensen que tienen una “línea de comunicación abierta” con Dios sin importarles toda la Tradición e historia cristiana de la exégesis bíblica (una mentalidad de “la Biblia, el Espíritu Santo y yo”). Tal tipo de gente es, teológicamente, mal educada, incapaz de aprender, les falta humildad y no tienen motivo alguno para hacer presuntas declaraciones “infalibles” sobre la naturaleza del Cristianismo.
31. Las “técnicas” de evangelización” del evangelicalismo son frecuentemente maniobras y manipulaciones; verdaderamente no son estas “técnicas” derivadas de la Biblia. Algunas, hasta cierto grado, parecen lavados de cerebro.
32. El evangelio predicado por muchos evangélicos y ministros Protestantes es uno que está mutilado y abreviado; es individualista placentero al oído. Es, en efecto, una simple “aseguran Saa contra el fuego” más bien que el Evangelio bíblico proclamado por los Apóstoles.
33. El evangelicalismo frecuentemente separa el profundo y transformador arrepentimiento y discipulado radical de su mensaje del Evangelio.
34. La ausencia en el Protestantismo de la idea del sometimiento a la autoridad espiritual se ha estado infiltrando al campo cívico, donde las ideas de “libertad”, “derechos” y “opciones” personales ahora predominan hasta cierto grado que se ha desatendido la obligación cívica, vida comunitaria y disciplina con una trágica negligencia para el daño de una sociedad saludable.
35. El Catolicismo mantiene el sentido de lo sagrado, lo sublime, lo santo y hermoso en la espiritualidad. Se han preservado las ideas de altar y “espacios sagrados” . Muchas iglesias Protestantes no son mas que edificios estructurados como “salas de reuniones”, “gimnasios” o “graneros”. La mayoría de los hogares Protestantes están más estéticamente formados que sus propias iglesias. De la misma manera, los Protestantes son frecuentemente “adictos a la mediocridad” en su valoración al arte, música, arquitectura, drama, imaginación, etc.
36. El Protestantismo ha descuidado grandemente el lugar de la liturgia en el culto de adoración (con claras excepciones en el Anglicanismo y Luteranismo). Esta es la forma que los cristianos han adorado a través de los siglos y, por tanto, no puede ser fácilmente ignorado.
37. El Protestantismo tiende en oponer materia y espíritu, favoreciendo a éste último: sobre esto, es de alguna forma gnóstico o docético.
38. El Catolicismo mantiene el principio de la Encarnación, donde Jesús toma carne y eleva a la carne y materia a nuevos horizontes espirituales.
39. El Protestantismo limita grandemente, o no cree, en el sacramentalismo, que es, simplemente, la extensión del principio de la Encarnación y la creencia de que la materia puede transmitir la gracia. Algunas sectas (como los Bautistas y muchos Pentecostales) rechazan todos los sacramentos.
40. La excesiva desconfianza de los Protestantes respecto a la carne (“carnalidad”) frecuentemente conduce a (en el evangelicalismo o fundamentalismos) a un absurdo legalismo (prohibición de bailes, bebidas, naipes, música "rock", etc.)
41. Muchos Protestantes tienden en separar la vida en categorías; “espirituales” y “carnales”, como si Dios no fuera Señor de todo en lo que hay vida. A ellos se les olvida que todos los esfuerzos que no son pecadores son, a final de cuentas, espirituales.
42. El Protestantismo ha removido a la Eucaristía del centro y enfoque de los servicios de adoración cristiano. Algunos Protestantes observan la Eucaristía cada mes o cada tres meses. Esto va en contra de la Tradición de la Iglesia Primitiva.
43. La mayoría de los Protestantes consideran a la Eucaristía como un símbolo. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal hasta el año 1517, y la Biblia (Mt 26:26-8; Jn 6:47-63; 1 Cor 10:14-22; 11:23-30), que han enseñado la Presencia Real (este es otro ejemplo de la antipatía a la materia).
44. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo tácitamente ha dejado de considerar al matrimonio como sacramento (Mt 19:4-5; 1 Cor 7:14,39; Ef 5:25-33).
45. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha abolido el sacerdocio (Mt 18:18) y el sacramento de la ordenación (Hchs 6:6; 14:22; 1 Tim 4:14; 2 Tim 1:6).
46. El Catolicismo mantiene la enseñanza Paulina de la eficacia espiritual de un clero célibe (ver Mt 19:12, 1 Cor 7:8,27,32-3).
47. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha rechazado el sacramento de la confirmación (Hchs 8:18, Heb 6:2-4).
48. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes han negado el bautismo de infantes y de niños (Hchs 2:38-9; 16:15,33; 18:8; compare con 11:14; 1 Cor 1:16; Col 2:11-12). El Protestantismo se encuentra dividido en cinco campos sobre la cuestión del Bautismo.
49. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, la gran mayoría de Protestantes niegan la regeneración bautismal (ver Mc 16:16; Jn 3:5; Hchs 2:38; 22:16; Rom 6:3-4; 1 Cor 6:11; Tito 3:5).
50. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, los Protestantes han rechazado el sacramento de la unción de los enfermos (Extremaunción o “últimos sacramentos”) (ver Mc 6:13; 1 Cor 12:9,30; Stgo 5:14-15).
51. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega la indisolubilidad del matrimonio sacramental y permite el divorcio (Gen 2:24; Mal 2:14-16; Mt 5:32; 19:6,9; Mc 10:11-12; Lc 16:18; Rom 7:2-3; 1 Cor 7:10-14,39).
52. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo no cree que la propagación es el propósito y beneficio principal del matrimonio (no forma parte en los votos Protestantes como lo hace en los votos del matrimonio católico) (Gen 1:28; 28:3, Salmo 107:38; 127:3-5).
53. El Protestantismo aprueba la anticoncepción en desafío de la Tradición Cristiana universal (Católica, Ortodoxa y Protestante) hasta 1930 – cuando los Anglicanos empezaron a permitirla- y al hacer esto, también desafían a la Biblia (Gen 38:8-10; 41:52; Ex 23:25-6; Lev 26:9; Dt 7:14; Ruth 4:13; Lc 1:24-5). Hoy día, solamente el Catolicismo mantiene la antigua Tradición contra la mentalidad “anticonceptiva”.
54. Contrario a la Tradición Cristiana universal, hasta recientemente, (en algún tiempo del año 1930), y contrario a la Biblia, el Protestantismo, principalmente los liberales, ha aceptado el aborto como una opción moral. (Ver Ex 20:13; Job 31:15; Salmo 139:13-16; Is 44:2; 49:5; Jer 1:5; 2:34; Lc 1:15,41; Rom 13:9-10).
55. El Protestantismo (especialmente las denominaciones liberales) permiten clero femenino (en el anglicanismo permiten mujeres obispos) lo que es contrario a la Tradición Cristiana (incluyendo teología tradicional Protestante) y contrario a la Biblia (Mt 10:1-4; 1 Tim 2:11-15; 3:1-12; Tito 1:6).
56. Entre más y más, el Protestantismo está formalmente y oficialmente comprometiéndose con el feminismo radical que niega los lugares del hombre y la mujer que la Biblia les da (Gen 2:18-23; 1 Cor 11:3-10) y que ha sido mantenida por la Tradición Cristiana (con diferentes papeles pero la misma dignidad)
57. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo también está negando, con una frecuencia que aumenta cada ves más, el señorío del esposo en el matrimonio que esto está basado en la Trinidad (ver 1 Cor 11:3; Ef 5:22-33; Col 3:18-19; 1 Pedro 3:1-2). Esto también está basado en una relación de igualdad (1 Cor 11:11-12; Gal 3:28; Ef 5:21).
58. El Protestantismo liberal (principalmente entre los Anglicanos) ha ordenado como pastores a homosexuales activos y ha bendecido sus “matrimonios”; ha enseñado que la homosexualidad es meramente un estilo de vida “alternativo” e involuntario. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal tal y como lo enseña la Biblia (Gen 19:4-25; Rom 1:18-27; 1 Cor 6:9). El Catolicismo mantiene una firme moralidad tradicional.
59. El Protestantismo liberal y el evangelicalismo, entre más y más, han aceptado métodos “del alto criticismo” en la interpretación de la Biblia que ha conducido a la tradicional reverencia Cristiana de la Escritura y la rebaja al grado de un documento humano y falible en daño a su esencia divina e infalible.
60. Muchos Protestantes liberales han desechado muchas doctrinas fundamentales del Cristianismo como la Encarnación, la Resurrección corporal de Cristo, la Trinidad, Pecado Original, infierno, la existencia del diablo, milagros, etc.
61. Anteriormente los fundadores del Protestantismo negaron (y hoy los Calvinistas niegan) la realidad del libre albedrío humano (el libro favorito de Lutero era su propio libro titulado Bondage of the Will – Esclavitud de la voluntad). Esto es contrario a la constante enseñanza de la Biblia, Tradición Cristiana y al sentido común.
62. El Protestantismo clásico tiene una visión deficiente respecto a la caída del hombre (Pecado Original) creyendo que el resultado fue una “total corrupción”. De acuerdo con Lutero, Zwinglio y Calvino, el ser humano sólo podía hacer el mal y que no tenía libertad de voluntad para hacer el bien, por tanto, ahora tiene una “naturaleza de pecado”. El Catolicismo, por otro lado, cree que, en una forma misteriosa, el ser humano coopera con la gracia de Dios que es lo que siempre precede toda buena acción. En el Catolicismo, la naturaleza del hombre aún mantiene mucho que tiene a bien, aunque está propenso a pecar (“concupiscencia”).
63. El Protestantismo clásico, especialmente el Calvinismo, hace a Dios el autor del mal. De acuerdo con esto, Dios supuestamente conduce al hombre a que haga el mal y que viole sus preceptos sin que tenga la libertad para evitarlo. Esto es blasfemo y convierte a Dios en un demonio.
64. Con lo anterior (el hombre no tiene libre albedrío), en el protestantismo clásico, y en la enseñanza Calvinista, Dios predestina al hombre a condenarse en el infierno, sin que el hombre nada pueda hacer, sea bueno, o sea malo.
65. El Protestantismo clásico, y el Calvinismo, falsamente enseña que Jesús murió sólo por los elegidos (los que van a ir al cielo).
66. Dado a su falsa noción del Pecado Original, el Protestantismo clásico (especialmente Lutero), y el Calvinismo, niegan la eficacia y la capacidad de la razón humana para que hasta cierto grado conozca a Dios (ambas partes están de acuerdo que la revelación y la gracia son también necesarias), y que la razón se opone a Dios y a la fe; esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Mc 12:28; Lc 10:27; Jn 20:24-9; Hchs 1:3; 17:2,17,22-34; 19:8). Hoy día los mejores apologistas Protestantes simplemente recurren a la heredad Católica de Santo Tomás de Aquino, San Agustín y muchos otros grandes pensadores.
67. El Protestantismo Pentecostal o carismático pone un gran énfasis en la experiencia religiosa sin balancearla adecuadamente con la razón, la Biblia y la Tradición (incluyendo la autoridad de la Iglesia para pronunciar sobre la validez de “revelaciones privadas”)
68. Otros Protestantes (muchos Bautistas por ejemplo) niegan que los dones espirituales están hoy día presentes (supuestamente terminaron con los Apóstoles).
69. El Protestantismo tiene contradictorias ideas de lo que es el gobierno eclesial, o eclesiología (episcopal, presbiterial, congregacional o ninguna autoridad), por tanto es imposible la disciplina, la unidad y el orden. Algunas sectas llegan a declarar que tienen “apóstoles” o “profetas” entre ellos, con todos los abusos de la autoridad que resulta de esto.
70. El Protestantismo (esp. evangelicalismo) tiene una desmedida fascinación por “el fin del mundo” y esto ha conducido a creaciones de antibíblicas cronologías que predicen a dicho fin (Mt 24:30-44; 25:13; Lc 12:39-40) creando, también, mucha tragedia humana entre aquellos que creen y se adhieren a tales falsa profecías.
71. El gran énfasis del evangelicalismo sobre el “inminente” fin del mundo ha creado, con mucha frecuencia, una mentalidad de descuido, que ha resultado dañoso para las sensibilidades sociales, políticas, éticas y económicas de aquí en la tierra.
72. El pensamiento Protestante tiene las características de ser "dichotomous," es decir, separa las ideas en campos más o menos exclusivos y mutuamente hostiles, cuando que, de hecho, muchas de las bifurcaciones son más bien complementarias que contradictorias. El Protestantismo adopta el “tomas esto o lo otro” mientras que el Catolicismo “toma esto y lo otro”. Siguen varios ejemplos:
73. El Protestantismo pone a la Palabra (Biblia, predicación) contra los sacramentos.
74. El Protestantismo acepta la devoción interior y está en contra de la Liturgia.
75. El Protestantismo opone culto espontáneo a oraciones formuladas.
76. El Protestantismo separa la Biblia de la Iglesia.
77. El Protestantismo crea una falsa dicotomía de Biblia contra Tradición.
78. El Protestantismo pone a la Tradición contra el Espíritu Santo.
79. El Protestantismo considera como contradictoria la autoridad eclesial y la libertad de conciencia.
80. El Protestantismo (esp. Lutero) coloca al Antiguo Testamento en contra del Nuevo Testamento aunque el mismo Jesús nunca hiciera esto (Mt 5:17-19; Mc 7:8-11; Lc 24:27,44; Jn 5:45-47).
81. Sobre estas mismas bases, que no son bíblicas, el Protestantismo opone la ley a la gracia.
82. El Protestantismo crea una falsa separación entre el simbolismo y la realidad sacramental (por Ej., Bautismo, Eucaristía).
83. El Protestantismo separa lo individual de la comunidad Cristiana. (1 Cor 12:14-27).
84. El Protestantismo confunde la veneración de los santos a la adoración de Dios. La teología Católica no permite la adoración a los santos en ninguna forma ya que está solamente dirigida a Dios. Se honra a los santos, pero no se les adora, solo al Dios Creador se le debe de adorar.
85. La antihistórica perspectiva de muchos Protestantes conduce a muchas personas a pensar que el Espíritu Santo les está hablando, pero, en efecto, El les había estado hablando a las multitudes de cristiano por 1500 años antes de que empezara el Protestantismo.
86. Fallas en las ideologías originales Protestantes han conducido, en reacción, a errores aún peores. Por ejemplo, la extrínseca justificación, ingeniada para asegurar la predominación de la gracia, llegó a prohibir cualquier señal exterior de su presencia (“fe contra obras”, "sola fide"). El Calvinismo, con su cruel dios, desilusionó al hombre hasta el grado de que se convirtieron en Unitarianos. Muchos fundadores de sectas de origen reciente empezaron como calvinistas (Testigos de Jehová, Ciencia Cristiana, etc.).
87. El evangelicalismo está inescrituralmente obsesionado (típicamente en la moda Norteamericana) con celebridades (tele evangelistas).
88. El evangelicalismo está obsesionado con la falsa idea de que grandes números en una congregación (o un rápido crecimiento) es señal de la presencia de Dios en una forma especial; como si fuera Su bendición excepcional. A ellos se les olvida que el Mormonismo también está creciendo a grandes pasos. Dios nos llama a la fidelidad más bien que al “éxito”; a la obediencia y no a estadísticas.
89. El evangelicalismo frecuentemente recalca el crecimiento de números más bien que el crecimiento individual de la fe.
90. El evangelicalismo, en el presente, está obsesionado con auto-suficiencia, auto-ayuda y, frecuentemente, con un patente egoísmo en lugar de la tradicional predicación sobre el sacrificio, sufrimiento y servicio Cristianos.
91. El evangelicalismo tiene una truncada e insuficiente visión del lugar que el sufrimiento tiene en la vida Cristiana. En vez de eso, están floreciendo movimientos como “salud y riqueza” y “pídelo y tómalo” dentro del Protestantismo pentecostal, lo cual tiene un panorama de posesiones que no están en armonía ni con la Biblia ni con la Tradición Cristiana.
92. El evangelicalismo ha adoptado una perspectiva mundana que es, en muchas formas, más capitalista que Cristiana. La riqueza y el logro personal se busca más que la santidad, y es considerado como prueba del favor de Dios, como con los Puritanos y el pensamiento secularizado que es puesto encima de las enseñanzas de la Biblia y el Cristianismo.
93. El evangelicalismo está cada vez más tolerando posturas izquierdistas extremas que no están de acuerdo con la visión Cristiana, especialmente en sus seminarios y escuelas.
94. El evangelicalismo está cada vez más tolerando heterodoxia y liberalismo teológicos hasta cierto grado que muchos líderes evangélicos se han alarmado y, esto, predice un decline de normas heterodoxias.
95. Grupos de “confesión positiva” en el evangelicalismo pentecostal han adoptado una idea de Dios como una “bolsa cósmica” que está a la disposición de los caprichos frívolos y deseos del momento. Esto niega la absoluta soberanía y la libertad de Dios en no escuchar oraciones impropias (Stgo. 4:3; 1 Jn 5:14).
96. Las sectas arriba mencionadas con frecuencia enseñan que cualquiera, con suficiente “fe” puede ser sanado, pero esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (como, por ejemplo, el “aguijón a mi carne “ de San Pablo”[1], que es considerado por muchos comentaristas Protestantes como una enfermedad).
97. El evangelicalismo, por sus propias auto-críticas, está terriblemente infectado por el pragmatismo, la falsa idea filosófica de que “cualquier cosa que funciona, es verdadera o correcta. El Evangelio, especialmente en la televisión, es vendido de la misma manera que son vendidas las hamburguesas de McDonalds; Rápido y en la comodidad de su hogar. La tecnología, la mercadotecnia masiva y habilidades de relaciones públicas han reemplazado grandemente el cuidado personal y pastoral para los marginados, los irreligiosos y los que están alejados de la Iglesia.
98. En el evangelicalismo el pecado es considerado, con mucha frecuencia, como un fallo psicológico o una carencia de auto-estima, en lugar de que se considere que verdaderamente es: una voluntaria rebelión contra Dios
99. El Protestantismo, en todos los elementos esenciales, simplemente toma “prestado” doctrinas de la Tradición Católica o, lo mismo, las distorsiona. Todas las doctrinas que tanto los Católicos como los Protestantes creen, son claramente de origen católico (Trinidad, Nacimiento Virginal, Resurrección, Segunda Venida, Canon de la Biblia, cielo, infierno, etc.) Aquéllas donde difiere el Protestantismo son usualmente distorsiones de los predecesores Católicos, por ejemplo, el Cuaquerismo es una variación del Pietismo católico. El Calvinismo es una obsesión con la doctrina Católica de la soberanía de Dios pero tomada más allá de lo que el Catolicismo ha enseñado (negación del libre albedrío, corrupción total, doble predestinación, etc.) Las dicotomías Protestantes, como fe contra las obras, provienen del nominalismo que era, a sí mismo, una forma corrupta del Escolasticismo que nunca fue dogmáticamente aprobado por la Iglesia Católica. Cualquier substancia o verdad que esté presente en cada idea Protestante es siempre derivada del Catolicismo, el cual es el cumplimiento de las más profundas y mejores aspiraciones dentro del Protestantismo.
100. Una de las bases fundamentales del Protestantismo es sola Scriptura- sólo la Escritura, que ni es bíblica (ver abajo), ni histórica (pues no existía antes del siglo 16), ni lógica.
101. La Biblia no contiene toda la enseñanza de Jesús, o del Cristianismo como muchos Protestantes creen (Mc 4:33; 6:34; Lc 24:15-16,25-27; Jn 16:12; 20:30; 21:25; Hchs 1:2-3).
102. Sola Scriptura es un abuso de la Biblia ya que es un uso de la Biblia que es contrario a su propio testimonio ya sea implícito o explícito y, también, es un abuso contra la Tradición. Una lectura objetiva de la Biblia conduce a uno a la Tradición y a la Iglesia Católica en vez de que sea lo opuesto. La Biblia, de hecho, es en sí misma una innegable Tradición Cristiana.
103. El NT al principio ni fue escrito ni fue recibido como la Biblia sino que sucedió gradualmente (los primeros Cristianos no pudieron haber creído en sola Scriptura como lo hace el Protestantismo, al menos que se refieran solamente al AT).
104. La tradición no es una mala sección en la Biblia. La palabra griega paradosis se refiere a algo que es transmitido de una persona a otra (sea bueno o malo). De la Tradición buena (Cristiana) se habla en 1 Cor 11:2; 2 Tes 2:15, 3:6, y en Col 2:8. En esta última se contrasta con las tradiciones de los hombres.
105. la Tradición Cristiana, de acuerdo a la Biblia, puede ser oral o escrita (2 Tes 2:15; 2 Tim 1:13-14; 2:2). San Pablo no hace distinción cualitativa entre las dos formas.
106. Las frases “Palabra de Dios” o “Palabra del Señor” en Hechos y las epístolas casi siempre se refieren a la predicación oral, no a la misma Biblia. Mucho de la Biblia fue originalmente oral (por Ej., toda la enseñanza de Cristo –pues El nada escribió- el sermón de San Pedro en el día de Pentecostés, etc.)
107. Contrario a muchas declaraciones Protestantes, Jesús no condenó todas las tradiciones, tampoco San Pablo lo hizo. Es en Mt 15:3,6; Mt 7:8-9,13, donde el Señor condena únicamente la tradición corrupta de los fariseos.
108. La palabra griega paradidomi, o “entregar” la Tradición Apostólica ocurre en Lc 1:1-2; Rom 6:17; 1 Cor 11:23; 15:3; 2 Pedro 2:21; Judas 3. Paralambano, o "recibir” la Tradición Cristiana ocurre en 1 Cor 15:1-2; Gal. 1:9,12; 1 Tes 2:13.
109. Los conceptos de “Tradición,” “Evangelio,” “Palabra de Dios,” “doctrina,” y “la Fe” son esencialmente sinónimos y todos son predominantemente orales. Por ejemplo en las epístolas a los Tesalonicenses San Pablo usas tres de estos conceptos intercambiablemente (2 Tes 2:15; 3:6; 1 Tes 2:9,13 (Cf. Gal 1:9; Hchs 8:14). Si Tradición es una mala palabra, ¡también lo es “evangelio” y “palabra de Dios”!
110. En 1 Tim 3:15, San Pablo coloca a la Iglesia sobre la Biblia como fundamento de la verdad tal y como se hace en el Catolicismo.
111. El “texto prueba” principal del Protestantismo para sola Scriptura, 2 Tim 3:16, fracasa ya que dice que la Biblia es útil, pero no suficiente, para aprendizaje o justificación. El Catolicismo está de acuerdo que la Biblia es admirable para estos propósitos, pero no en una forma exclusiva como en el Protestantismo. También, cuando San Pablo aquí habla de la “Escritura”, el NT todavía no existía (no existió por más de 300 años más) así que él sólo se estaba refiriendo al AT. Esto significaría que el NT no era necesario como única regla de fe, ¡si es que sola Scriptura es cierto y si fue supuestamente aludida en este versículo!
112. Siendo verdaderos los 11 factores de arriba, el Catolicismo mantiene que toda su Tradición es consistente con la Biblia, aún donde la Biblia es silenciosa o donde meramente es implícita en un tema. Para el Catolicismo cada doctrina no tiene que ser encontrada principalmente en la Biblia, pues esta es la postura Protestante de sola Scriptura. Por otro lado, la mayoría de los teólogos Católicos declaran que todas las doctrinas católicas pueden ser encontradas, de alguna forma, en la Biblia, ya sea en forma de semilla o por derivación.
113. Como han señalado eruditos evangélicos, una postura extrema de la doctrina de sola Scriptura puede convertirse en “bibliolatría” ; una adoración de la Biblia en lugar de a Dios quien es su Autor. Esta mentalidad es parecida a la visión Musulmana de la Revelación, donde ningún elemento para nada fue involucrado. La Sola Scriptura, correctamente entendida desde una perspectiva Protestante más sofisticada, significa que la Biblia es la autoridad final en el Cristianismo y no el registro de todo lo que Dios ha dicho y hecho como muchos evangélicos creen.
114. El Cristianismo es inevitable e intrínsicamente histórico. Todos los eventos de Jesús (Encarnación, Crucifixión, Resurrección, Ascensión, etc.) son históricos igualmente con la predicación de los Apóstoles- la Tradición, entonces, es inevitable contrariamente a las numerosas reclamaciones Protestantes que dicen que sola Scriptura aniquila a la Tradición. Esto es cierto para grandes asuntos (eclesiología, trinitariansimo, justificación) y pequeños asuntos (como los fondos eclesiásticos, tipo de música en la Liturgia, la duración de sermones, etc.) Cada negación de una tradición en particular incluye una desviación (ya sea oculta o abierta) hacia la propia tradición alternativa de uno (por ejemplo, si toda autoridad eclesial es despreciada, aún la autonomía o “tradición" individualista tiene que ser defendida, de alguna forma, como una perspectiva Cristiana).
115. Sola Scriptura, literalmente, no puede ser verdadera ya que, prácticamente hablando, para la mayoría de los Cristianos a través de la historia, no podían tener una copia de la Biblia pues la imprenta no existió sino hasta el siglo 15. La predicación y la Tradición oral, junto con otras cosas como prácticas devocionales, días de guardar, arquitectura y arte sagrado, fueron los principales transmisores del Evangelio por 1400 años. En todos estos siglos, sola Scriptura hubiera sido considerada como un absurdo abstracto e imposibilidad.
116. El Protestantismo dice que la Iglesia Católica ha “añadido a la Biblia.” La Iglesia Católica responde que ella solamente ha extraído las implicaciones de la Biblia (desarrollo de la doctrina), y que ha seguido el entendimiento de la Iglesia primitiva y dice que el Protestantismo ha “suprimido” largas porciones de la Biblia que sugieren posturas católicas. Cada lado piensa que el otro no es bíblico, pero en diferentes formas.
117. La Sola Scriptura es el “talón de Aquiles” del Protestantismo. Mientras existan múltiples interpretaciones, sola Scriptura no soluciona el problema de la autoridad y certidumbre. Si la Biblia fuera tan clara y explícita en el grado de que todos los Protestantes estuvieran de acuerdo por su lectura con una disposición de aceptar y seguir sus enseñanzas, esto sería una cosa, puesto que este no es el caso (la multiplicidad de denominaciones lo demuestra), sola Scriptura es solo un sueño. Sobre lo que los Protestantes están de acuerdo, es ¡que el Catolicismo es erróneo! De todas las doctrinas Protestantes, la “claridad” de la Biblia es seguramente la más absurda y demostrablemente falsa por el registro histórico.
118. Visto lo anterior de otra forma, tener una Biblia no hace que la interpretación de uno sea infalible. La interpretación es tan inevitable como la tradición. La Iglesia Católica, por tanto, es absolutamente necesaria para poder hablar autoritativamente y prevenir confusión, error y división.
119. El Catolicismo no considera a la Biblia como obscura, misteriosa e inaccesible sino que está vigilante para protegerla de toda exégesis arbitraria y aberrante (2 Pedro 1:20, 3:16). Las mejores tradiciones Protestantes buscan lo mismo, pero son inadecuadas e ineficientes ya que se encuentran fragmentados entre sí.
120. El Protestantismo tiene un gran problema con el Canon del NT. El proceso para determinar los libros exactos que constituyen el NT duró hasta el año 397 de nuestra era, cuando el Concilio de Cartago pronunció infaliblemente que la Biblia no se “autentifica en sí misma”, como cree el Protestantismo. Algunos Cristianos sinceros, devotos y con estudios dudaron la canonicidad de algunos libros que hoy tenemos en la Biblia. otras personas consideraban otros libros como Escritura pero no fueron incluidos en el Canos. San Atanasio, en el año 367, fue el primero en enumerar todos los 27 libros del NT como Escritura.
121. El Concilio de Cartago, al decidir el Canon de toda la Biblia en el año 397, incluyó los llamados libros “apócrifos” que los Protestantes sacaron de la Biblia. Antes del siglo 16 los Cristianos consideraban esos libros como Escritura y ni siquiera estaban separados de los otros libros, como hoy lo están en algunas Biblias Protestantes que los incluyen. El Protestantismo acepta la autoridad de este Concilio para el NT pero no la acepta para el AT. Es la misma forma que arbitraria o selectivamente acepta o niega otros decretos conciliares.
122. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica siempre ha tenido a la Biblia en alta estima, y nada ha suprimido de ella (protestó contra algunas traducciones Protestantes, pero los Protestantes en ocasiones han hecho lo mismo con versiones Católicas). Esto es probado por el laborioso cuidado de monjes que protegían y copiaban los manuscritos, y, también, por las constantes versiones traducidas en lenguas vernáculas (en oposición a las falsedades de solo Biblias en latín) entre otras evidencias indisputables e históricas. La Biblia es un Libro Católico, y no importa qué tanto los Protestantes la estudien y la proclamen peculiarmente como de ellos, ellos tienen que reconocer que es a la Iglesia Católica que deberían de agradecer por haber decidido el Canon y por haber preservado intacta la Biblia por 1400 años. ¿Cómo puede estar la Iglesia Católica “contra la Biblia”, como dicen muchos anticatólicos, y al mismo tiempo preservándola y honrándola por tantos años? El solo pensamiento es absurdo así como que se refuta a sí mismo. Si el Catolicismo en realidad es tan malvado, como los anticatólicos quieren que creamos, el Protestantismo debería de formar su propia biblia en lugar de usar la que la Iglesia Católica ha entregado.
123. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega el Sacrificio de la Misa, (Gen 14:18; Salmo 110:4; Is 66:18,21; Mal 1:11; Heb 7:24-5; 13:10; Ap 5:1-10/cf. 8:3; 13:8). El Catolicismo, se tiene que recalcar, no cree que Jesús es sacrificado nuevamente en cada Misa; más bien, cada Misa es una representación del único Sacrificio en el Calvario, que trasciende al tiempo y al espacio como en Ap 13:8.
124. El Protestantismo no cree en el desarrollo de la doctrina, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y en muchas implícitas indicaciones en la Biblia. Siempre que la Biblia se refiere al conocimiento que aumenta y a la madurez de individuos cristianos, una idea semejante al desarrollo está allí presente. Aún más, muchas doctrinas se desarrollan n la Biblia ante nuestros propios ojos (“revelación progresiva”). Algunos ejemplos son la vida futura, la Trinidad, la aceptación de los gentiles, etc. Doctrinas que el Protestantismo acepta completamente del Catolicismo, como la Trinidad y el Canon de la Biblia, se desarrollaron en el transcurso de la historia de los primeros tres siglos del Cristianismo. Es ingenuo tratar de negar esto. La Iglesia es el “Cuerpo” de Cristo, es un organismo vivo que crece y se desarrolla como todo cuerpo con vida. La Iglesia no es una estatua que de vez en cuando tiene que limpiarse como muchos Protestantes parece que así piensan.
125. El Protestantismo separa justificación de la santificación, lo que es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia ( Mt 5:20; 7:20-24; Rom 2:7-13; 1 Cor 6:11; 1 Pedro 1:2).
126. El Protestantismo opone la fe contra las obras (sola fide), pero este es un rechazo de la Tradición Cristiana y la explícita enseñanza de la Biblia (Mt 25:31-46; Lc 18:18-25; Jn 6:27-9; Gal 5:6; Ef 2:8-10; Fil 2:12-13; 3:10-14; 1 Tes 1:3; 2 Tes 1:11; Heb 5:9; Stgo 1:21-7; 2:14-16). Estos textos también indican que la salvación es un proceso y no, como en el Protestantismo, una evento instantáneo.
127. El Protestantismo rechaza la Tradición Cristiana y enseñanza bíblica del mérito, o recompensa, de nuestras buena obras llevadas a cabo por la fe (Mt 16:27; Rom 2:6; 1 Cor 3:8-9; 1 Pedro 1:17; Ap 22:12).
128. La doctrina Protestante de la justificación extrínseca, atribuida o exterior contradice a la Tradición Cristiana y a la doctrina bíblica de la justificación infusa, actual, interior y transformadora (que incluye santificación): Salmo 51:2-10; 103:12; Jn 1:29; Rom 5:19; 2 Cor 5:17; Heb 1:3; 1 Jn 1:7-9.
129. Muchos Protestantes (especialmente Presbiterianos, Calvinistas y Bautistas) Creen en la seguridad de salvación, o perseverancia de los santos (la creencia de que uno no puede perder su “salvación,” supuestamente obtenida en un tiempo determinado). Esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia: 1 Cor 9:27; Gal 4:9; 5:1,4; Col 1:22-3; 1 Tim 1:19-20; 4:1; 5:15; Heb 3:12-14; 6:4-6; 10:26,29,39; 12:14-15; 2 Pedro 2:15,20-21; Ap 2:4-5.
130. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica no enseña que uno se salva por las obras aparte de la gracia precedente, sino que enseña que las obras son inseparables como en Santiago capítulos 1 y 2. Esta herejía de la cual la Iglesia Católica es frecuentemente acusada fue condenada en el Segundo Concilio de Orange en el año 529 d.C. la herejía es conocida como pelagianismo que enseña que el hombre puede salvarse a sí mismo por medio de sus esfuerzos naturales sin la necesaria gracia sobrenatural de Dios. Una doctrina más moderada es el semipelagianismo que también fue condenado. Continuar en acusar a la Iglesia Católica de esta herejía es una señal de imparcialidad y una manifiesta ignorancia de teología, así como ignorancia de la clara enseñanza del Concilio de Trento (1545-63) que está al alcance de todos para ser estudiada. Sin embargo, el mito aún sigue extrañamente persistiendo.
131. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, El Protestantismo casi ha eliminado la práctica de la confesión a un sacerdote (o al menos a un ministro o pastor) – ver Mt 16:19; 18:18; Jn 20:23.
132. el Protestantismo no cree en la penitencia, o castigo temporal para el pecado ya perdonado, y esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, (ver, por ejemplo, Num 14:19-23; 2 Sam 12:13-14; 1 Cor 11:27-32; Heb 12:6-8).
133. El Protestantismo tiene un concepto muy limitado de la mortificación de la carne, o de sufrir con Cristo: Mt 10:38; 16:24: Rom 8:13,17; 1 Cor 12:24-6; Fil 3:10; 1 Pedro 4:1,13.
134. De la misma manera, el Protestantismo ha perdido la doctrina del sufrimiento redentor de los cristianos con Cristo para el bien de todos: Ex 32:30-32; Num 16:43-8; 25:6-13; 2 Cor 4:10; Col 1:24; 2 Tim 4:6.
135. El Protestantismo ha rechazado la doctrina del purgatorio como consecuencia de su falsa perspectiva de la justificación y penitencia, y esto lo hace a pesar de la mucha evidencia que se encuentra en la Escritura: Is 4:4; 6:5-7; Miq 7:8-9; Mal 3:1-4; 2 Macabeos 12:39-45; Mt 5:25-6; 12:32; Lc 16:19-31 (Cf. Ef 4:8-10; 1 Pedro 3:19-20); 1 Cor 3:11-15; 2 Cor 5:10; Ap 21:27.
136. El Protestantismo ha rechazado (principalmente a causa de malos entendidos) la doctrina Católica de las indulgencias, que es, simplemente, la remisión que la Iglesia ofrece (apoyada en Mt 16:19; 18:18, and Jn 20:23) por las penas temporales del pecado (penitencia). Esto no es diferente de lo que San Pablo hizo referente a un hermano que había errado en la Iglesia de Corintio. San Pablo primero impuso una penitencia sobre él (1 Cor 5:3-5), después remitió parte de esa penitencia (una indulgencia) en 2 Cor 2:6-11. Sólo porque ciertos abusos ocurrieron antes de la Rebelión Protestante (admitidos y corregidos por la Iglesia Católica) no es motivo para deshacerse de una doctrina que es bíblica. Pero es típico del Protestantismo en “quemar la casa en lugar de limpiarla”; de “tirar al niño junto con el agua que lo bañó.”
137. En oposición a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega oraciones por los difuntos (ver Tobías 12:12; 2 Macabeos 12:39-45; 1 Cor 15:29; 2 Tim 1:16-18; estos son versículos que también tienen que ver con el purgatorio ya que esas oraciones son para los santos que allí están).
138. El Protestantismo, sin base bíblica, rechaza la intercesión que por nosotros hacen los santos que están en el cielo y la correspondiente invocación de los santos por sus efectivas oraciones (Stgo 5:16). La Tradición Cristiana y la Biblia, por otro lado, han mantenido esta práctica: los santos en el cielo están conscientes de asuntos aquí en la tierra (Mt 22:30 y compare con Lc 15:10 y 1 Cor 15:29; Heb 12:1), se aparecen en la tierra e interactúan con el hombre (1 Sam 28:12-15; Mt 17:1-3, 27:50-53; Ap 11:3), y, por tanto, pueden interceder por nosotros y nosotros podemos pedirles sus oraciones de la misma manera que hacemos con los cristianos aquí en la tierra (2 Macabeos 15:14; Ap 5:8; 6:9-10).
139. Algunos Protestantes, a pesar de la Tradición Cristiana y de la Biblia, no creen en Ángeles Guardianes (Salmo 34:7; 91:11; Mt 18:10; Hchs 12:15; Heb 1:14).
140. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes niegan que los ángeles pueden interceder por nosotros (Ap 1:4; 5:8; 8:3-4).
141. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Inmaculada Concepción de María, vea Gen 3:15; Lc 1:28 ( las palabras "llena de gracia” son interpretadas por los Católicos, en bases linguísticas, como “sin pecado”; el Arca de la Alianza es vista como una prefiguración, o tipo, de María (ver Lc 1:35 y comparar con Ex 40:34-8; Lc 1:44 w/ 2 Sam 6:14-16; Lc 1:43 comparar con 2 Sam 6:9: la presencia de Dios requiere una extraordinaria santidad).
142. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Asunción de María: Si María, en efecto, estaba sin pecado, ella no tendría que pasar por la putrefacción de la muerte (Salmo 16:10; Gen 3:19). Eventos semejantes en la Biblia no hacen ni improbable o “antibíblica” a la Asunción (como, por ejemplo, con Enoc: ver Gen 5:24, comparar con Heb 11:5; con Elias: 2 Re 2:11; con Pablo: 2 Cor 12:2-4; comparar con la doctrina Protestante del “Rapto”, 1 Tes 4:15-17 y los santos resucitados: Mt 27:52-3).
143. Muchos (¿casi todos?) Protestantes niegan la virginidad perpetua de María a pesar de la Tradición Cristiana (incluyendo la unánime aceptación de los fundadores Protestantes como Lutero, Calvino, Zwinglio, etc. Algunas evidencias bíblicas apoyan esta doctrina y algunos Protestantes la aceptan, pero esto es muy profundo para aquí tratar en forma breve.
144. El Protestantismo niega la Maternidad Espiritual de María para los cristianos, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Jn 19:26-7: "he ahí tu madre"; en Ap 12:1,5,17 los cristianos son descritos com la “semilla” de ella). Los Católicos creen que María está incomparablemente más viva que nosotros y, por tanto, las oraciones de ella por nosotros son muy efectivas (Stgo 5:16; Ap 5:8; 6:9-10). Pero, en nuestra condición de creaturas creadas por el Creador, María es nuestra hermana. Ella nunca opera aparte de las gracias necesarias de parte de su Hijo, y ella nunca se glorifica a sí misma sino a su Hijo tal y como lo recalca la teología Católica.
145. El Protestantismo rechaza el papado, a pesar de la profunda Tradición Cristiana y la fuerte evidencia que la Biblia presenta sobre la preeminencia de Pedro y la comisión de Jesús como la Roca de su Iglesia. Nadie niega que Pedro fue, de alguna manera, un líder entre los Apóstoles. El papado, tal y como lo conocemos, es derivado de esta primacía: los siguientes textos, Mt 16:18-19; Lc 22:31-2; Jn 21:15-17 son los textos “papales” más directo. El nombre de Pedro aparece al principio en todas las listas de los apóstoles, aún un ángel implica que él es el líder de los Apóstoles (Mc 16:7), y él es aceptado como tal (Hchs 2:37-8,41). Pedro obra el primer milagro del tiempo de la Iglesia (Hchs 3:6-8), pronuncia la primer anatema (Hchs 5:2-11), resucita muertos (Hchs 9:40), es el primero en recibir a los gentiles (Hchs 10:9-48), y su nombre es mencionado más que a ninguno de los otros discípulos puestos por junto (191 veces). En la Biblia mucha evidencia semejante puede ser encontrada.
146. Desde el principio, la Iglesia de Roma y los Papas fueron cruciales par el gobierno y dirección teológica y ortodoxia de la Iglesia Cristiana. Esto es innegable. Todos los grupos históricos hoy considerados como heréticos tanto por Protestantes como por Católicos fueron originalmente juzgados como tales por Papas y/o Concilios Ecuménicos presididos y ratificados por los Papas.
147. En su desesperación por complementar algún tipo e continuidad histórica aparte de la Iglesia Católica, el Protestantismo en ocasiones se esfuerza en reclamar una línea de las sectas medievales como los Valdenses, Cataros y Albigenses (y algunas veces a grupos anteriores como los Montanistas o Donatistas). Sin embargo, este esfuerzo está condenado a fallar cuando uno estudia profundamente lo que esas sectas creían. Ellos mantenían mucha enseñanza Católica, anatema para los protestantes, o mantenían ideas heréticas antitéticas a todo el Cristianismo (Católico, Protestante u Ortodoxo), o ambos, haciendo de esta teoría Protestante bien dudosa.
148. La Iglesia Católica tiene la más sofisticada y cuidadosa filosofía socio-económica y política Cristiana; una mixtura de elementos “progresivos” y “conservativos distintos de la común retórica política y maquiavelica que típicamenge dominan el campo político. El Catolicismo tiene la mejor visión de la Iglesia con relación al Estado así como con la cultura.
149. El Catolicismo tiene la mejor filosofía Cristiana y perspectiva del mundo, formada a través de siglos de reflexión y experiencia. Así como su reflexión y desarrollo teológico, la Iglesia Católica es inefablemente sabia y profunda y, hasta cierto grado, verdaderamente maravillosa e indicativa del seguro sello divino. Justo antes de que me convirtiera al Catolicismo, solía maravillarme en cómo la Iglesia Católica podía ser tan correcta en muchas cosas. Yo estaba acostumbrado a pensar, como buen evangélico, que la verdad siempre es una mezcla (por mí seleccionada) de ideas que proceden de muchas denominaciones Protestantes así como del Catolicismo y la Ortodoxia pero, que al mismo tiempo, ninguna tenía la verdad completa. Pero, ¡sorpresa! La Iglesia Católica, después de todo, tiene esa Verdad completa.
150. Por último, pero no al último, el Catolicismo tiene la mas sublime espiritualidad y vigor devocional manifestado en miles de formas diferentes; desde el ideal monástico, al heróico celibato del clero y de religiosos y religiosas; los hospitales Católicos, la nítida santidad de un Tomás a Kempis o un San Ignacio con sus grandes libros devocionales; infinidad de santos –tanto canonizados como desconocidos; una Madre Teresa, un Juan Pablo II o un Papa Juan XXIII; los primeros mártires, un San Fransisco de Asis; os eventos en Lourdes y Fátima; el vivo intelecto y sabiduría delArzobispo Fulton Sheen, San Juan de la Cruz; el santo valor de un Chesterton o un Muggeridge; ancianas y ancianos, jóvenes, adultos haciendo el Vía crucis o resando el Rosario, atendiendo la Hora Santa,y...- la lista puede seguir y seguir. Este ánimo devocional es inimitable en su alcance y profundidad a pesar de muy buenas contrapartes en la espiritualidad Protestante y Ortodoxa.
Virgen de Caridad
NOVENA A LA VIRGEN DE LA CARIDAD
Acto de Contrición:
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mi ante Dios, nuestro Señor.
Oración para todos los días:
Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra Santísima presencia soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.
Día Primero (30 de agosto):
¡Dios te salve! ¡Cuánto se alegra mi alma, amantísima Virgen, con los dulces recuerdos que en mí despierta esta salutación! Llénase de júbilo mi corazón al pronunciar el Ave María, para acompañar el gozo que llenó tu espíritu al escucharla de boca del Ángel, congratulándose así de la elección que de ti hizo el Omnipotente para darnos al Señor.
Pídase el favor que se desea conseguir.
Oración Final para recitar todos los días: Oh, Señora mía, Oh Madre mía, yo me entrego del todo a ti; Y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy tuyo, Oh Madre de piedad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.
Día segundo: (31 de agosto)
¡María, nombre santo! Dígnate, amabilísima Madre, sellar con tu nombre el memorial de nuestras súplicas, dándonos el consuelo de que tu Hijo, Jesús, las atienda benignamente para alcanzar pleno convencimiento en la práctica de nuestros deberes religiosos, sólida confirmación en las virtudes cristianas y continuas ansias de nuestra eterna salvación.
Día tercero: (1 de septiembre)
Llena de Gracia, ¡Oh dulce Madre! Dios te salve, María, sagrario riquísimo en que descansó corporalmente la plenitud de la Divinidad: a tus pies nos presentamos hoy para que la gracia de Dios se difunda abundantemente en nuestras pobres almas, las purifique, las engrandezca y cada día aumente más en ellos el verdadero amor a Dios y a nuestros hermanos.
Día cuarto: (2 de septiembre)
El Señor es contigo: ¡Oh Santísima Virgen! Aquel inmenso Señor, que por su esencia está en todas las cosas, está en ti y contigo de un modo muy superior. Madre mía, venga por ti a nosotros. Pero ¿cómo ha de venir a un corazón lleno de tanta suciedad. Aquel Señor que para hacerte habitación suya quiso, con tal prodigio, que no perdieses, siendo madre, tu virginidad? ¡Oh muera en nosotros toda impureza!
Día quinto: (3 de septiembre)
Bendita tú eres entre todas las mujeres. Tú eres, oh Santísima Virgen María, la gloria de Jerusalén, tú eres la alegría de Israel, tú eres el honor de nuestro pueblo. Si por una mujer, Eva, tantas lágrimas se derramó en el mundo, por ti nos llegó la redención. Por esto, tú serás siempre bendita. Alcánzanos una fe viva y operante para considerar e imitar las grandes obras que en ti y por ti obró Dios.
Día sexto: (4 de septiembre)
Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Deploramos grandemente, purísima Virgen y amantísima Madre, que hayamos cometido tantos pecados, sabiendo que ellos hicieron morir en tu cruz a tu Hijo. Sea el fruto de nuestra oración, que no cesamos de llorarlos hasta poder bendecir eternamente a Jesús, fruto bendito de tu vientre virginal.
Día séptimo: (5 de septiembre)
Santa María, Madre de Dios. Tu mayor título de grandeza, tu mayor dignidad, oh María es haber sido elegida para Madre de Jesucristo, Hijo de Dios. De esta elección divina proceden todas tus gracias y prerrogativas. No olvides nunca que también fuiste designada por tu Divino Hijo, al pie de la cruz, como Madre espiritual nuestra. Que nunca nos falten fuerzas para mostrarnos como dignos hijos tuyos.
Día octavo: (6 de septiembre)
Ruega por nosotros, pecadores. En ti Virgen María, como en alcázar nos refugiamos. Aunque el vértigo de la vida y los enemigos del alma nos hayan despojado o puedan despojarnos de las preciosas vestiduras de la gracia, alejándonos de ti y de tu amado Hijo, nunca nos cierres las puertas de Sagrado Corazón.
Día noveno: (7 de septiembre)
Ahora y en la hora de nuestra muerte . Siempre estamos expuestos a perder la gracia de Dios y condenarnos. Haced, Santísima Virgen María, que por vuestra intercesión nunca perdamos el favor de Dios; que en esta difícil lucha por la vida encontremos en ti la protección maternal que tanto necesitamos y una Abogada en la hora de nuestra muerte.
ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II
AL CORONAR LA VIRGEN
NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD DEL COBRE
El 24 de enero, de 1998
¡Virgen de la Caridad del Cobre.
Patrona de Cuba!
¡Dios te salve, María, llena de gracia!
Tú eres la Hija amada del Padre,
la Madre de Cristo. nuestro Dios,
el Templo vivo del Espíritu Santo.
Llevas en tu nombre, Virgen de la Caridad,
la memoria del Dios que es Amor
el recuerdo del mandamiento nuevo de Jesús,
la evocación del Espíritu Santo:
amor derramado en nuestros corazones,
fuego de caridad enviado en Pentecostés
sobre la Iglesia,
don de la plena libertad de los hijos de Dios.
¡Bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús!
Has venido a visitar nuestro pueblo
y has querido quedarte con nosotros
como Madre Y Señora de Cuba,
a lo Largo de su peregrinar
por los caminos de la historia.
Tu nombre y tu imagen están esculpidos
en la mente Y en el corazón de todos los cubanos,
dentro fuera de la Patria,
como signo de esperanza y centro de comunión fraterna.
¡Santa María. Madre de Dios Y Madre nuestra!
Ruega por nosotros ante tu Hijo Jesucristo,
intercede por nosotros con tu corazón maternal,
inundado de la caridad del Espíritu.
Acrecienta nuestra fe, aviva la esperanza,
aumenta Y fortalece en nosotros el amor
Ampara nuestras familias,
protege a los jóvenes y a los niños,
consuela a los que sufren.
Sé Madre de los fieles y de los pastores de la Iglesia,
modelo y estrella de la nueva evangelización.
¡Madre de la reconciliación!
Reúne a tu pueblo disperso por el mundo.
Haz de la nación cubana un hogar de hermanos y hermanas
para que este pueblo abra de par en par
su mente, su corazón y su vida a Cristo,
único Salvador y Redentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración a la Virgen de la Caridad
Santa María de la Caridad
que viniste como mensajera de paz,
flotando sobre el mar.
Tú eres la Madre de todos los cubanos.
A ti acudimos, Santa Madre de Dios,
para honrarte con nuestro amor de hijos.
En tu corazón de Madre ponemos
nuestras ansias y esperanzas,
nuestros afanes y nuestras súplicas;
Por la Patria desgarrada,
para que entre todos construyamos
la paz y la concordia.
Por las familias,
para que vivan la fidelidad y el amor.
Por los niños, para que crezcan sanos
corporalmente y espiritualmente.
Por los jóvenes para que afirmen su fe y
su responsabilidad en la vida y
en lo que da el sentido a la vida.
Por los enfermos y marginados,
por los que sufren en soledad,
por los que están lejos de la Patria,
y por todos los que sufren en su corazón.
Por la Iglesia Cubana
y su misión evangelizadora,
por los sacerdotes y diáconos,
religiosos y laicos.
Por la victoria de la justicia
y del amor en nuestro pueblo.
¡Madre de la Caridad,
bajo tu amparo nos acogemos!
¡Bendita tú entre todas las mujeres
y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!
A Él la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos.
AMEN.
(con licencia eclesiástica)
Oraciones finales:
Padre Nuestro, 3 Avemarías y Gloria al Padre
Acto de Contrición:
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mi ante Dios, nuestro Señor.
Oración para todos los días:
Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra Santísima presencia soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.
Día Primero (30 de agosto):
¡Dios te salve! ¡Cuánto se alegra mi alma, amantísima Virgen, con los dulces recuerdos que en mí despierta esta salutación! Llénase de júbilo mi corazón al pronunciar el Ave María, para acompañar el gozo que llenó tu espíritu al escucharla de boca del Ángel, congratulándose así de la elección que de ti hizo el Omnipotente para darnos al Señor.
Pídase el favor que se desea conseguir.
Oración Final para recitar todos los días: Oh, Señora mía, Oh Madre mía, yo me entrego del todo a ti; Y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy tuyo, Oh Madre de piedad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.
Día segundo: (31 de agosto)
¡María, nombre santo! Dígnate, amabilísima Madre, sellar con tu nombre el memorial de nuestras súplicas, dándonos el consuelo de que tu Hijo, Jesús, las atienda benignamente para alcanzar pleno convencimiento en la práctica de nuestros deberes religiosos, sólida confirmación en las virtudes cristianas y continuas ansias de nuestra eterna salvación.
Día tercero: (1 de septiembre)
Llena de Gracia, ¡Oh dulce Madre! Dios te salve, María, sagrario riquísimo en que descansó corporalmente la plenitud de la Divinidad: a tus pies nos presentamos hoy para que la gracia de Dios se difunda abundantemente en nuestras pobres almas, las purifique, las engrandezca y cada día aumente más en ellos el verdadero amor a Dios y a nuestros hermanos.
Día cuarto: (2 de septiembre)
El Señor es contigo: ¡Oh Santísima Virgen! Aquel inmenso Señor, que por su esencia está en todas las cosas, está en ti y contigo de un modo muy superior. Madre mía, venga por ti a nosotros. Pero ¿cómo ha de venir a un corazón lleno de tanta suciedad. Aquel Señor que para hacerte habitación suya quiso, con tal prodigio, que no perdieses, siendo madre, tu virginidad? ¡Oh muera en nosotros toda impureza!
Día quinto: (3 de septiembre)
Bendita tú eres entre todas las mujeres. Tú eres, oh Santísima Virgen María, la gloria de Jerusalén, tú eres la alegría de Israel, tú eres el honor de nuestro pueblo. Si por una mujer, Eva, tantas lágrimas se derramó en el mundo, por ti nos llegó la redención. Por esto, tú serás siempre bendita. Alcánzanos una fe viva y operante para considerar e imitar las grandes obras que en ti y por ti obró Dios.
Día sexto: (4 de septiembre)
Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Deploramos grandemente, purísima Virgen y amantísima Madre, que hayamos cometido tantos pecados, sabiendo que ellos hicieron morir en tu cruz a tu Hijo. Sea el fruto de nuestra oración, que no cesamos de llorarlos hasta poder bendecir eternamente a Jesús, fruto bendito de tu vientre virginal.
Día séptimo: (5 de septiembre)
Santa María, Madre de Dios. Tu mayor título de grandeza, tu mayor dignidad, oh María es haber sido elegida para Madre de Jesucristo, Hijo de Dios. De esta elección divina proceden todas tus gracias y prerrogativas. No olvides nunca que también fuiste designada por tu Divino Hijo, al pie de la cruz, como Madre espiritual nuestra. Que nunca nos falten fuerzas para mostrarnos como dignos hijos tuyos.
Día octavo: (6 de septiembre)
Ruega por nosotros, pecadores. En ti Virgen María, como en alcázar nos refugiamos. Aunque el vértigo de la vida y los enemigos del alma nos hayan despojado o puedan despojarnos de las preciosas vestiduras de la gracia, alejándonos de ti y de tu amado Hijo, nunca nos cierres las puertas de Sagrado Corazón.
Día noveno: (7 de septiembre)
Ahora y en la hora de nuestra muerte . Siempre estamos expuestos a perder la gracia de Dios y condenarnos. Haced, Santísima Virgen María, que por vuestra intercesión nunca perdamos el favor de Dios; que en esta difícil lucha por la vida encontremos en ti la protección maternal que tanto necesitamos y una Abogada en la hora de nuestra muerte.
ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II
AL CORONAR LA VIRGEN
NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD DEL COBRE
El 24 de enero, de 1998
¡Virgen de la Caridad del Cobre.
Patrona de Cuba!
¡Dios te salve, María, llena de gracia!
Tú eres la Hija amada del Padre,
la Madre de Cristo. nuestro Dios,
el Templo vivo del Espíritu Santo.
Llevas en tu nombre, Virgen de la Caridad,
la memoria del Dios que es Amor
el recuerdo del mandamiento nuevo de Jesús,
la evocación del Espíritu Santo:
amor derramado en nuestros corazones,
fuego de caridad enviado en Pentecostés
sobre la Iglesia,
don de la plena libertad de los hijos de Dios.
¡Bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús!
Has venido a visitar nuestro pueblo
y has querido quedarte con nosotros
como Madre Y Señora de Cuba,
a lo Largo de su peregrinar
por los caminos de la historia.
Tu nombre y tu imagen están esculpidos
en la mente Y en el corazón de todos los cubanos,
dentro fuera de la Patria,
como signo de esperanza y centro de comunión fraterna.
¡Santa María. Madre de Dios Y Madre nuestra!
Ruega por nosotros ante tu Hijo Jesucristo,
intercede por nosotros con tu corazón maternal,
inundado de la caridad del Espíritu.
Acrecienta nuestra fe, aviva la esperanza,
aumenta Y fortalece en nosotros el amor
Ampara nuestras familias,
protege a los jóvenes y a los niños,
consuela a los que sufren.
Sé Madre de los fieles y de los pastores de la Iglesia,
modelo y estrella de la nueva evangelización.
¡Madre de la reconciliación!
Reúne a tu pueblo disperso por el mundo.
Haz de la nación cubana un hogar de hermanos y hermanas
para que este pueblo abra de par en par
su mente, su corazón y su vida a Cristo,
único Salvador y Redentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración a la Virgen de la Caridad
Santa María de la Caridad
que viniste como mensajera de paz,
flotando sobre el mar.
Tú eres la Madre de todos los cubanos.
A ti acudimos, Santa Madre de Dios,
para honrarte con nuestro amor de hijos.
En tu corazón de Madre ponemos
nuestras ansias y esperanzas,
nuestros afanes y nuestras súplicas;
Por la Patria desgarrada,
para que entre todos construyamos
la paz y la concordia.
Por las familias,
para que vivan la fidelidad y el amor.
Por los niños, para que crezcan sanos
corporalmente y espiritualmente.
Por los jóvenes para que afirmen su fe y
su responsabilidad en la vida y
en lo que da el sentido a la vida.
Por los enfermos y marginados,
por los que sufren en soledad,
por los que están lejos de la Patria,
y por todos los que sufren en su corazón.
Por la Iglesia Cubana
y su misión evangelizadora,
por los sacerdotes y diáconos,
religiosos y laicos.
Por la victoria de la justicia
y del amor en nuestro pueblo.
¡Madre de la Caridad,
bajo tu amparo nos acogemos!
¡Bendita tú entre todas las mujeres
y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!
A Él la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos.
AMEN.
(con licencia eclesiástica)
Oraciones finales:
Padre Nuestro, 3 Avemarías y Gloria al Padre
lunes, 25 de agosto de 2008
Fomentar La Unidad de la Iglesia
Fomentar la Unidad de la Iglesia
Cristo nos Llama a la Unidad
Cristo en su Evangelio llama a todos los fieles a ser uno como el Padre es uno. Que esta unidad es una visible, y que la podemos apreciar por medio de nuestro Pastor Benedicto XVI. Jesús es el buen pastor, así lo fue Pedro cuando después de resucitado le pregunto a Pedro: ¿Tu Pedro me Amas más que a estos? La repuesta de Pedro fue: Sí te quiero. Esta repuesta de Pedro de un compromiso de ser el buen Pastor. Este compromiso de Pedro no se quedo solo en él. Por que la Iglesia de Cristo la muerte no la puede vencer. Promesa del Dios hecho Hombre. Cuando Jesús le dijo a Pedro: Pedro que significa Piedra edificaré mí Iglesia ni todo el poder de la muerte la podrá vencer. A ti Pedro te entrego las Llaves del Reino de los Cielos lo que ates en la Tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la Tierra quedará desatado en los cielos. Esto es importante por que implica que Cristo le otorga todo poder de perdonar los pecados del hombre y de la humanidad a un hombre. Como tu y como lo soy Yo. El líder de la Iglesia aparte de ser uno especial. Dios le da autoridad de unir con el reino de Dios todo lo que por fe debe ser parte del reino de los cielos. La Muerte no prevalecerá, esto quiere decir que habrá siempre un líder que sustituya a Pedro para ser el Pastor de las ovejas del Señor. Esta sucesión ha sido desde Pedro hasta hoy con Benedicto XVI. Cuando Cristo promete que su Iglesia es visible lo cumple. Por más de 2000 años la vemos con sus virtudes y defectos. Como lo fue Pedro en sus altas y baja como lo vemos en el evangelio. Cristo quiere una Iglesia perseverante como lo fue Pedro. Persevero hasta que alcanzo la perfección.
El fomentar la unidad de la Iglesia es trabajo de todos. No es solo para los sacerdotes. Todos somos parte de la Unidad. El cuerpo es uno y todas las partes de cuerpo trabajar en coordinación del mismo cuerpo. Así cada uno de nosotros debemos trabajar para que el mundo vea que somos Uno con Cristo.
Por: Guillermo Betancourt
Cristo nos Llama a la Unidad
Cristo en su Evangelio llama a todos los fieles a ser uno como el Padre es uno. Que esta unidad es una visible, y que la podemos apreciar por medio de nuestro Pastor Benedicto XVI. Jesús es el buen pastor, así lo fue Pedro cuando después de resucitado le pregunto a Pedro: ¿Tu Pedro me Amas más que a estos? La repuesta de Pedro fue: Sí te quiero. Esta repuesta de Pedro de un compromiso de ser el buen Pastor. Este compromiso de Pedro no se quedo solo en él. Por que la Iglesia de Cristo la muerte no la puede vencer. Promesa del Dios hecho Hombre. Cuando Jesús le dijo a Pedro: Pedro que significa Piedra edificaré mí Iglesia ni todo el poder de la muerte la podrá vencer. A ti Pedro te entrego las Llaves del Reino de los Cielos lo que ates en la Tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la Tierra quedará desatado en los cielos. Esto es importante por que implica que Cristo le otorga todo poder de perdonar los pecados del hombre y de la humanidad a un hombre. Como tu y como lo soy Yo. El líder de la Iglesia aparte de ser uno especial. Dios le da autoridad de unir con el reino de Dios todo lo que por fe debe ser parte del reino de los cielos. La Muerte no prevalecerá, esto quiere decir que habrá siempre un líder que sustituya a Pedro para ser el Pastor de las ovejas del Señor. Esta sucesión ha sido desde Pedro hasta hoy con Benedicto XVI. Cuando Cristo promete que su Iglesia es visible lo cumple. Por más de 2000 años la vemos con sus virtudes y defectos. Como lo fue Pedro en sus altas y baja como lo vemos en el evangelio. Cristo quiere una Iglesia perseverante como lo fue Pedro. Persevero hasta que alcanzo la perfección.
El fomentar la unidad de la Iglesia es trabajo de todos. No es solo para los sacerdotes. Todos somos parte de la Unidad. El cuerpo es uno y todas las partes de cuerpo trabajar en coordinación del mismo cuerpo. Así cada uno de nosotros debemos trabajar para que el mundo vea que somos Uno con Cristo.
Por: Guillermo Betancourt
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