Jesús dijo:"Como tú,Padre, en mi y Yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectactamente uno, y que el mundo conozca que tú me has enviado." Juan 17, 20-24
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domingo, 6 de noviembre de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Una reflexión del Padre Nuestro

Por: Guillermo Betancourt
Director y editor
Católicos Unidos de Puerto Rico
Hoy quiero hacer una reflexión del Padre Nuestro. La oración que Jesús nos dejo para que al rezarla podamos vivirla según la meditemos en nuestro corazón. Cada palabra tiene un significado muy especial para Cristo que nos la dejo con el propósito de que vivamos la vida en la oración del Padre Nuestro:
Padre nuestro que estás en los cielos: en esta 1ra frase llamamos al Padre celestial creador de la vida que desde el cielo lo ve todo. Padre, papa que estás viendo a tú hijo que es un pecador; que velas por mi desde los cielos; porque me amas y me conoces desde antes de mi concepción.
Santificado sea tu nombre: Santificamos el nombre de Dios al decir estás palabras. Muchas veces nos olvidamos de que santificamos el nombre de Dios y lo maldecimos e insultamos. Ya sea la razón por la cual surgió el insulto. El enemigo constantemente nos incita en ofender a Dios de todo momento para pecar y caer en sus redes de la perdición.
Ven a nosotros tu reino: Palabras fuerte, deseamos que su reino llegue ya. Jesús mismo dijo que su segunda venida es para juzgar a vivos y a muertos. Aquí le reclamamos que llegue pronto para que seamos juzgados por Dios. ¿Usted sabe lo que dice al rezarlo? ¿Está totalmente seguro de que llegue pronto el reino de Dios? Porque hay que estar bien preparados y libre de todo pecado para entrar al reino de Dios. Piénsalo y reflexiona sobre tu vida y como la has llevado antes de pedir que el reino de Dios llegue pronto.
Hágase tu voluntad tu voluntad en la tierra como en el cielo: Aquí nos metemos en problema bien serio. Porque tenemos que hacer la voluntad de Dios. En otras palabras tenemos que seguir los 10 mandamientos, que cada palabra dicha en esta oración la debemos seguir al pie de la letra porque Dios hijo así lo desea. Jesús nos dejo esta bella oración para que cumplamos cada palabra expresada en esta oración. Ahora explico que esta voluntad se debe realizar tanto en la tierra como en el cielo. El problema es que en el cielo la cumple por estar en presencia constante con Dios. Lo difícil es realizarlo aquí en la tierra. El hombre con nuestro tentador trabajando 24 horas los 365 días del año sin descanso para que seamos presa del pecado.
Danos hoy el pan nuestro de cada día: El pan nuestro de cada día Jesús se refiere a el mismo que se nos da en la sagrada Eucaristía cada día durante la misa. Jesús mismo lo explico hasta saciedad que él mismo es el pan de vida que baja del cielo. Quien lo coma tiene vida en él y él en ti. Recibir cada día el cuerpo y la sangre de Cristo nos da la fortaleza de ser un mejor cristiano en el Amor de Cristo Jesús. La Eucaristía es la mayor herramienta que Dios nos da para no caer en el pecado. Porque al comer el cuerpo y beber su sangre hace que nuestra alma sea más fuerte para combatir las tentaciones del demonio que nos quiere separar de Dios. Te recuerdo que en la Eucaristía es la presencia real de Dios hecho Hombre contenido en un pedazo de pan que nos da la vida eterna si lo recibimos con Amor y libre de pecado.
Perdona nuestras ofensas como también perdonamos a quienes nos ofenden: Aquí la cosa se nos hace bien difícil. Porque si hay que cumplir su voluntad de Dios en la tierra y no perdonamos a quien nos ofende. Cristo te dice bien claro que debemos perdonar de la misma manera para poder recibir el perdón de Dios. La igualdad en el perdón es importante para que el Hombre demuestre que tenemos la misma capacidad de Dios de Amar a quienes nos ofende. El enemigo hace que el perdonar sea para el Hombre una tarea prácticamente casi imposible. Por lo tanto te exhorto a que hagas oración lo más constante que puedas, que busque dirección espiritual, y visite a Cristo Eucaristía presente en cada sagrario y te de fortaleza y te llene del Amor de Dios para perdonar a tu hermano cuando este te ofenda.
No nos deje caer en la tentación y líbranos del mal Amen.: Palabra clave líbranos de todo mal. ¿Cómo Yo puedo librarme del enemigo que no te deja ni un solo segundo de tu vida? Yo te daré la solución perfecta para que el enemigo se aleje de tu vida. Y para mí también me lo tengo que aplicar que soy igual de pecador que mi querido lector. 1. Hacer esta oración constantemente. 2. La confesión frecuente para estar reconciliados con Dios. 3. Asistir a misa con mayor frecuencia que usted pueda para recibir el mayor poder de oración que pueda realizar en un día. 4. Durante la misa recibe la mayor herramienta para defenderte contra el enemigo; que es recibir a Cristo Eucaristía que la presencia de Dios en cuerpo alma y divina que al consumirlo se hace presente en tu persona como templo vivo de Dios. 5. Si con todo lo anterior necesita una ayuda extra te recomiendo el Santo Rosario para que la Madre que está en los cielos sea quien te proteja como solo una Madre que Ama a sus hijos lo puede hacer.
Espero que esta pequeña reflexión sea para ti uno de ayuda y la puedas recomendar a quien la pueda necesitar.
Dios te bendiga con Amor tu Hermano en Cristo y María Guillermo Betancourt.
domingo, 3 de julio de 2011
Dios no es un objeto de experimentación humana, dice el Papa

Escrito por Aci/Prensa, Servicios Informativos Católicos
Sábado, 02 de Julio de 2011 07:24
Al presidir esta mañana la entrega del Premio Ratzinger a la investigación teológica, el Papa Benedicto XVI explicó que "Dios no es un objeto de la experimentación humana".
En su discurso a los ganadores del premio: el profesor Olegario González de Cardedal, el profesor Manlio Simonetti y el sacerdote Maximilian Heim, el Santo Padre explicó que existe un límite al uso de la razón: "Dios no es un objeto de la experimentación humana. Él es Sujeto y se manifiesta sólo en la relación de persona a persona: esto forma parte de la esencia de la persona".
Benedicto XVI hizo esta afirmación al contestar a la pregunta sobre lo que verdaderamente es la teología. "La teología –dijo– es ciencia de la fe, nos dice la tradición. Pero aquí surge, inmediatamente, la pregunta: ¿verdaderamente es posible? ¿O no es esto en sí mismo una contradicción? ¿Acaso ciencia no es lo contrario de fe? ¿La fe no deja de ser fe, cuando se convierte en ciencia? ¿Y no deja la ciencia de ser ciencia cuando está ordenada, o incluso subordinada, a la fe?"
"Estas cuestiones, que ya para la teología medieval representaban un serio problema, con el moderno concepto de ciencia se han vuelto aún más impelentes, a primera vista incluso sin solución. Se comprende así porqué, en la era moderna, la teología en vastos ámbitos se haya retirado primariamente en el ámbito de la historia, a fin de demostrar aquí su seria característica científica".
Benedicto XVI dijo luego que es necesario entonces "reconocer, con gratitud, que con esto se hayan realizado obras grandiosas, y el mensaje cristiano ha recibido nueva luz, capaz de hacer visible su íntima riqueza. Sin embargo, si la teología se retira totalmente al pasado, deja hoy a la fe en la oscuridad".
"Después, en una segunda fase, se han concentrado en la praxis, para mostrar que la teología, en relación con la psicología y la sociología, es una ciencia útil que da indicaciones concretas para la vida. También esto es importante, pero si el fundamento de la teología, la fe, no llega a ser al mismo tiempo objeto del pensamiento, si la praxis es referida sólo a sí misma, o vive únicamente de los préstamos de las ciencias humanas, entones la praxis se vuelve vacía y privada de fundamento".
Según señala la nota de Radio Vaticana, el Papa indicó que "por tanto, estos caminos no son suficientes. Por cuanto sean útiles e importantes, se convierten en subterfugios, y permanece sin respuesta la verdadera pregunta. Que resuena: ¿es verdad aquello en lo que creemos o no? En la teología está en juego la cuestión acerca de la verdad; ella es su fundamento último y esencial".
Tras explicar que al ser Cristo mismo la Verdad a la que se puede acceder a través de la razón humana, el Papa indicó que "la razón experimental se presenta hoy ampliamente como la única forma de racionalidad declarada científica. Lo que no puede ser científicamente verificado o falsificado cae fuera del ámbito científico".
"Con esta formulación se han realizado obras grandiosas; que ella sea justa y necesaria en el ámbito del conocimiento de la naturaleza y de sus leyes nadie querrá seriamente ponerlo en duda. Sin embargo, existe un límite a semejante uso de la razón: Dios no es un objeto de la experimentación humana. Él es Sujeto y se manifiesta sólo en la relación de persona a persona: esto forma parte de la esencia de la persona".
El Santo Padre refirió luego un segundo uso de la razón: "el amor quiere conocer mejor a aquel que ama. El amor, el amor verdadero, no vuelve ciegos, sino videntes. De esto forma parte precisamente la sed de conocimiento, de un verdadero conocimiento del otro".
"Por esto, los Padres de la Iglesia han encontrado los precursores y los pioneros del cristianismo –fuera del mundo de la revelación de Israel– no en el ámbito de la religión consuetudinaria, sino en los hombres en busca de Dios, en los "filósofos": en personas que estaban sedientas de verdad y estaban, por lo tanto, en camino hacia Dios".
"Cuando no existe este uso de la razón –precisó el Papa– entonces las grandes cuestiones de la humanidad caen fuera del ámbito de la razón y son dejadas a la irracionalidad. Por esto una teología auténtica es tan importante. La fe recta orienta la razón para abrirse a lo divino, a fin de que ella, guiada por el amor por la verdad, pueda conocer a Dios más de cerca".
"La iniciativa para este camino está en Dios, que ha puesto en el corazón del hombre la búsqueda de su Rostro. Por tanto, forma parte de la teología, por un lado, la humildad que se deja "tocar" por Dios y, por otro, la disciplina que se liga al orden de la razón, preserva el amor de la ceguera y ayuda a desarrollar su fuerza visiva".
Finalmente el Papa dijo ser "consciente de que con todo esto no ha sido dada una respuesta a la cuestión acerca de la posibilidad y la tarea de la recta teología, sino que sólo ha sido puesta en luz la grandeza del desafío ínsito en la naturaleza de la teología. Sin embargo, precisamente de este desafío el hombre tiene necesidad, porque ella nos impulsa a abrir nuestra razón interrogándonos acerca de la misma verdad, acerca del rostro de Dios"
Hambre en el mundo es resultado de egoísmo y especulación, dice el Papa

Escrito por Aci/Prensa, Servicios Informativos Católicos
Sábado, 02 de Julio de 2011 07:22
En su discurso a los participantes de la 37° conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Papa Benedicto XVI hizo un enérgico llamado a luchar contra el hambre en el mundo que es el resultado del egoísmo y la especulación.
En su discurso en francés en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Papa saludó al nuevo director general de ese organismo José Graziano da Silva y agradeció al anterior, Jacques Diouf, el servicio que con "competencia y dedicación" había prestado a la FAO durante sus años al frente de ella.
"La pobreza, el subdesarrollo y el hambre –dijo– son a menudo el resultado de actitudes egoístas que, partiendo del corazón del ser humano se manifiestan en su actividad social, en los intercambios económicos, en las condiciones del mercado y se traducen en la negación del derecho primario de toda persona a nutrirse y, por lo tanto, a no padecer hambre".
"¿Cómo podemos ignorar el hecho de que hasta los alimentos se han convertido en objeto de especulación, o están ligados a la marcha de un mercado financiero que, sin reglas claras y carente de principios morales, se rige solo por el objetivo del beneficio? La alimentación es una condición que afecta al derecho fundamental a la vida".
"La situación internacional caracterizada por la inestabilidad y el aumento de precios exige respuestas concretas y necesariamente unitarias para lograr resultados que los Estados solos no pueden garantizar".
Esto significa hacer que la solidaridad sea un elemento esencial para todas las políticas y estrategias. "En esta perspectiva –prosiguió– las instituciones de la comunidad internacional deben actuar en línea con su mandato de defender los valores de la dignidad humana eliminando las actitudes de cierre y no dejando espacio a instancias particulares que se hacen pasar por intereses generales".
Benedicto XVI recordó que también la FAO "está llamada a relanzar su estructura removiendo los obstáculos que la alejan del objetivo indicado en su Constitución de garantizar la nutrición, la disponibilidad de la producción de alimentos, el desarrollo de las zonas rurales con el fin de garantizar a la humanidad la libertad del hambre".
El Papa habló a continuación de "la situación de millones de niños que son las primeras víctimas de esta tragedia, condenados a una muerte precoz o a una merma de su desarrollo físico y psíquico" y señaló que "la atención a las generaciones más jóvenes puede ser una manera de combatir el abandono del trabajo rural y agrícola".
Asimismo lamentó que "a pesar de los compromisos adquiridos y las obligaciones resultantes, la asistencia y ayuda práctica se limitan a menudo a las emergencias, olvidando que una concepción coherente del desarrollo debe ser capaz de diseñar un futuro para cada persona, familia y comunidad mediante la promoción de metas a largo plazo".
Por lo tanto, se debe apoyar aquellas iniciativas "encaminadas a redescubrir el valor de la empresa familiar rural y sostener su papel central para lograr una seguridad alimentaria estable".
"La seguridad alimentaria es una exigencia auténticamente humana. Garantizarla para las generaciones actuales y futuras también significa proteger los recursos naturales de una explotación frenética ya que la carrera al consumo y al derroche parece hacer caso omiso de la atención por el patrimonio genético y la diversidad biológica, que son tan importantes para la actividad agrícola".
Finalmente el Papa indicó que "en este momento en que los muchos problemas que afectan a la actividad agrícola están acompañados por nuevas oportunidades que contribuirían a mitigar el drama del hambre, podéis trabajar para que, garantizando una alimentación que responda a las necesidades, cada persona crezca según su verdadera dimensión de criatura hecha a semejanza de Dios".
El Papa celebra con los cardenales su 60 aniversario sacerdotal

Escrito por Zenit, Servicios Católicos Informativos
Sábado, 02 de Julio de 2011 07:18
Benedicto XVI celebró este viernes el sexagésimo aniversario de su ordenación sacerdotal, que tuvo lugar el 29 de junio, fiesta de los santos Pedro y Pablo, comiendo con los miembros del colegio cardenalicio en la Sala Ducal del Palacio Apostólico Vaticano.
Para la ocasión, el Papa citó las palabras del Salmo 133 “¡Qué bueno, qué dulce habitar los hermanos todos juntos”, destacando la belleza de la convivencia y del vivir juntos la alegría del sacerdocio, informa L’Osservatore Romano.
Después repasó el camino andado desde el día de su ordenación sacerdotal, celebrada en 1951 en una Alemania destruida por la guerra, con una economía en crisis y una extendida pobreza material y espiritual.
Recordó los años, tras el Concilio Vaticano II y la difícil época de la revolución cultural del 68, en los que trabajó en estrecho contacto con el papa Juan Pablo II y después la inesperada elección al trono de Pedro.
En estos sesenta años, dijo, han cambiado muchísimas cosas, pero ha permanecido intacta la fidelidad del Señor, que es el mismo ayer, hoy y siempre. “Con su ayuda vamos adelante”, dijo.
En su saludo en nombre del colegio cardenalicio, el cardenal decano, Angelo Sodano, afirmó que, considerando la “sensibilidad pastoral” del Pontífice “hacia su querida diócesis de Roma”, los purpurados han decidido hacer al Papa “un regalo diferente”, ofreciéndole “un óbolo para los pobres de Roma, considerando las urgentes necesidades de tantos romanos, así como de numerosos inmigrantes y refugiados”.
“Con este mismo espíritu de participación en su solicitud pastoral, el colegio cardenalicio ha querido también ofrecer una comida a doscientos pobres de Roma, precisamente en la fiesta de san Pedro, por iniciativa del colegio cardenalicio y del Círculo de San Pedro”, añadió.
Y destacó que algunos de los invitados han escrito una nota de agradecimiento, que el cardenal mostró al Obispo de Roma.
“El drama de la pobreza de Roma es conocido por todos nosotros”, comentó el cardenal Sodano. “Frente a esta realidad, la Iglesia de Roma quiere ser, hoy más que nunca, la Iglesia de la caridad”.
Por ello, los cardenales entregaron al Papa un cheque bancario de 50.000 euros, “recogidos estos días entre nosotros, que Su Santidad podrá destinar como mejor crea”.
El purpurado concluyó, en nombre de sus hermanos: “Santidad, siéntanos siempre cerca suyo, sobre todo en este bello día, mientras nosotros Le decimos a coro: ¡por muchos años, por muchos muy felices años!”.
Regalos de boda

Escrito por Padre Jorge Ambert
Miércoles, 29 de Junio de 2011 14:48
Los “casados en el Señor” están de plácemes: el primero en darles regalos de boda es el mismo Jesús, su amigo. Dios, Creador del matrimonio, es bueno con todos y concede a los casados un tanque de 20 galones para mantener activo ese motor de su relación mutua. Pero a los “casados en el Señor”, los sacramentados, les añade un tanque de reserva; como la palanquita de los viejos volkis para la milla adicional hasta la gasolinera próxima.
El primer regalo, o gracia, es la fuerza de Dios para conseguir el uno con una para siempre. Es una tarea, en momentos, sobrehumana. Si casarse fuese encontrarse con fulana los viernes a las diez, sería más fácil, pero es con esa en convivencia continua. Si casarse fuera con varias para ir alternando, se suaviza; es con una sola. Hace falta, pues, una fuerza adicional para conseguir la convivencia perfecta.
Esta gracia la expresa así el Concilio Vaticano II: “Además, permanece con ellos para que los esposos, con su mutua entrega, se amen con perpetua fidelidad como El mismo amó a la Iglesia y se entregó por ella” (G et S.48). Esa es la fuerza para que en los momentos duros puedas exclamar: “Yo no tengo sentido sin ti, con todos los errores y todos los defectos que tengas. Mi amor los tratará de disminuir. “
No es posible comprobar matemáticamente esta gracia para caminar la milla extra. Sin embargo, la hemos visto en acción. Cuando esa pareja sufre ante la cama del hijo moribundo, con resignación y mutuo apoyo, sabemos que en medio de ellos hay un poder para que sean menos egoistas y más fuertes y constantes de lo que son naturalmente. Cuando él se aleja de otra, a quien ha llegado a amar con igual o más pasión que a su esposa, y lo hace porque siente la fuerza para darse una nueva oportunidad y darla a su cónyuge, le está empujando esta gracia.
En los Talleres de Renovación Conyugal he tenido esa experiencia: parejas donde humanamente no aparece el punto de encuentro. Se han agotado todas las posibilidades de arreglo, y el esfuerzo termina en “tendrán que separarse, pero háganlo al menos en paz, sin añadir más dolores a este proceso”. Y en la despedida del Taller me dicen: “vamos a intentarlo de nuevo”. Y yo por dentro pienso “Es la gracia del sacramento que comienza a actuar”.
Jesús tiene mucho interés en que el ‘sí’ que pronunciaste permanezca. Y para eso te ofrece su poder. Ese ‘sí’ produjo su presencia entre Uds. dos. Uds. le interesan mucho y les ha dicho “No quiero que se vayan solos. Quiero ir yo de pegamento. Quiero ser el árbitro en las dificultades que sobrevengan”. La gracia sacramental es eficaz. Si no consigue su efecto, es por la parte humana que impide que se consiga.
domingo, 19 de junio de 2011
El misterio de la Santísima Trinidad

Escrito por Heidy N. Marrero Pérez
Viernes, 17 de Junio de 2011 09:11
“La Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la jerarquía de las verdades de fe” (C.I.C. 234)
Así, en palabras sencillas, el Catecismo de la Iglesia Católica describe la trascendencia del enigma de un Dios Trino. Los debates teológicos sobre este tema han sido milenarios. No obstante, el dogma ha permanecido incólume; la Santísima Trinidad es la revelación de una verdad extraordinaria: Dios Padre; Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
En la vida de la Iglesia, las parábolas han servido para aleccionar sobre esta realidad compleja. San Patricio, por ejemplo, utilizó un trébol diciendo que la Santísima Trinidad, al igual que el trébol, era una misma unidad pero con tres personas diferentes (una misma hoja con tres foliolos).
De otro lado, se cuenta de San Agustín que, mientras paseaba por la playa, vio a un chico que pretendía sacar todo el agua del mar con una concha de caracol y verterla en un hoyo en la orilla. De inmediato, el Santo catalogó de imposible la proeza y el muchacho replicó diciendo que era más fácil realizar aquella hazaña que explicar la Trinidad, gestión que pretendía hacer San Agustín a través de su obra maestra “De Trinitate”.
“El misterio trinitario se escapa a nuestra razón. Pero está ahí y nos ayuda con nuestra fe y nuestro crecimiento espiritual. Su comprensión no condiciona nuestra salvación. Lo importante es vivir bajo la inspiración de ese misterio”, explica el teólogo Padre Floyd McCoy Jordán, Ph. D.
Es una verdad de fe que no debe quedarse en mero raciocinio. Para un evangelio práctico, es prioritario comprender la importancia de acercarse a las manifestaciones del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
“Cada persona de la Trinidad representa algo en el misterio salvífico. Tradicionalmente, se dice que el Padre es creador, el Hijo es redentor y el Espíritu Santo es santificador. Pues bien, el hombre precisa conocer a Dios como su creador, recibir la redención del Hijo y la santidad del Espíritu Santo. En nuestra dimensión humana, necesitamos identificarnos con cada una de esas manifestaciones”, dijo el teólogo.
El hecho de que la Biblia no mencione el concepto de la Santísima Trinidad directamente, no implica que no sea real.
“La Tres Personas son manifiestas en toda la historia bíblica, pero ha sido el cristianismo, desde la formación de la Iglesia primitiva, el que ha ido descubriendo esa verdad. La Iglesia ha venido reflexionando sobre esto, inspirada por el Espíritu Santo, a la luz de las Sagradas Escrituras”, explicó el sacerdote.
Esa dimensión trinitaria está presente en la vida y los sacramentos de la Iglesia. Bautizar “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, explicó el sacerdote, responde a la reafirmación de ese dogma de fe.
“Los bautizados son adheridos al cuerpo místico de Cristo con una invocación al Dios Todopoderoso. Esa es la identificación de nuestra fe”, añadió.
Esa convicción se inserta en la vida diaria del creyente. En cada oración, bendición y acción de gracias se reafirma la fe del “Dios uno y trino”.
Así lo expuso el Papa Benedicto XVI, en una reflexión con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad.
“La Trinidad divina, en efecto, pone su morada en nosotros el día del Bautismo (…) El nombre de Dios, en el cual fuimos bautizados, lo recordamos cada vez que nos santiguamos. El teólogo Romano Guardini, a propósito del signo de la cruz, afirma: «Lo hacemos antes de la oración, para que… nos ponga espiritualmente en orden; concentre en Dios pensamientos, corazón y voluntad; después de la oración, para que permanezca en nosotros lo que Dios nos ha dado… Esto abraza todo el ser, cuerpo y alma… y todo se convierte en consagrado en el nombre del Dios Uno y Trino»”, expresó el Pontífice el pasado año.
“La Santísima Trinidad resume la historia de la salvación, desde la creación del ser humano en el libro de Génesis, hasta el momento en que Jesús regrese. Es esa presencia trinitaria la que gobierna la historia. Como cristianos, debemos permanecer abiertos a ella. San Agustín decía que el Espíritu Santo es el lazo de amor que une al Padre con el Hijo. Entonces, el amor no es algo que debamos hacer, sino que es parte del misterio. Al acercarnos a un Dios trino, nos acercamos también al amor”, concluyó Padre Floyd.
Mensaje el Papa JMJ de 2011- Madrid "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe''

Escrito por Redacción EV
Viernes, 17 de Junio de 2011 08:59
Nuestra mirada se dirige ahora a la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Madrid, en el mes de agosto de 2011.
Quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros.
En cada época, también en nuestros días, numerosos jóvenes sienten el profundo deseo de que las relaciones interpersonales se vivan en la verdad y la solidaridad. Muchos manifiestan la aspiración de construir relaciones auténticas de amistad, de conocer el verdadero amor, de fundar una familia unida, de adquirir una estabilidad personal y una seguridad real, que puedan garantizar un futuro sereno y feliz.
Al recordar mi juventud, veo que, en realidad, la estabilidad y la seguridad no son las cuestiones que más ocupan la mente de los jóvenes. Sí, la cuestión del lugar de trabajo, y con ello la de tener el porvenir asegurado, es un problema grande y apremiante, pero al mismo tiempo la juventud sigue siendo la edad en la que se busca una vida más grande.
Al pensar en mis años de entonces, sencillamente, no queríamos perdernos en la mediocridad de la vida aburguesada. Queríamos lo que era grande, nuevo. Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Desear algo más que la cotidianidad regular de un empleo seguro y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven.
¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. Cualquier otra cosa es insuficiente. San Agustín tenía razón: nuestro corazón está inquieto, hasta que no descansa en Ti.
Comprendemos que es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría: «sin el Creador la criatura se diluye» (Con. Ecum. Vaticano. II, Const. Gaudium et Spes, 36).
La cultura actual, en algunas partes del mundo, sobre todo en Occidente, tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social. Aunque el conjunto de los valores, que son el fundamento de la sociedad, provenga del Evangelio -como el sentido de la dignidad de la persona, de la solidaridad, del trabajo y de la familia-, se constata una especie de “eclipse de Dios”, una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza.
Por este motivo, queridos amigos, os invito a intensificar vuestro camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Vosotros sois el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Como escribía el apóstol Pablo a los cristianos de la ciudad de Colosas, es vital tener raíces y bases sólidas.
Arraigados y edificados en Cristo
Echar raíces, para el profeta, significa volver a poner su confianza en Dios. De Él viene nuestra vida; sin Él no podríamos vivir de verdad. Por ello, la fe cristiana no es sólo creer en la verdad, sino sobre todo es tener una relación personal con Jesucristo. El encuentro con el Hijo de Dios proporciona un dinamismo nuevo a toda la existencia. Cuando comenzamos a tener una relación personal con Él, Cristo nos revela nuestra identidad y, con su amistad, la vida crece y se realiza en plenitud.
Como las raíces del árbol lo mantienen plantado firmemente en la tierra, así los cimientos dan a la casa una estabilidad perdurable. Mediante la fe, estamos arraigados en Cristo (cf. Col 2, 7), así como una casa está construida sobre los cimientos.
Queridos amigos, construid vuestra casa sobre roca, como el hombre que “cavó y ahondó”. Intentad también vosotros acoger cada día la Palabra de Cri
to. Escuchadle como al verdadero Amigo con quien compartir el camino de vuestra vida. Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos. Continuamente se os presentarán propuestas más fáciles, pero vosotros mismos os daréis cuenta de que se revelan como engañosas, no dan serenidad ni alegría. Sólo la Palabra de Dios nos muestra la auténtica senda, sólo la fe que nos ha sido transmitida es la luz que ilumina el camino. Acoged con gratitud este don espiritual que habéis recibido de vuestras familias y esforzaos por responder con responsabilidad a la llamada de Dios, convirtiéndoos en adultos en la fe. No creáis a los que os digan que no necesitáis a los demás para construir vuestra vida. Apoyaos, en cambio, en la fe de vuestros seres queridos, en la fe de la Iglesia, y agradeced al Señor el haberla recibido y haberla hecho vuestra.
Benedictus PP. XVI
(Para leer el mensaje en su totalidad acceda www.elvisitantepr.com.)
Alabanzas a Cristo Eucaristía

Escrito por Natalie Negrón Torrens
Viernes, 17 de Junio de 2011 09:16
Guaynabo- En pasados días sobre 400 jóvenes provenientes de todos los rincones de la Isla se dieron cita en el primer Congreso Eucarístico Juvenil “Adoremus”, evento cumbre para la pastoral juvenil de la Alianza de los Dos Corazones, movimiento que persigue (bajo el aval pontificio) promover la santificación de la familia y la juventud.
Por cuatro días los jóvenes presentes pudieron vivir un encuentro evangelizador en donde lograron experimentar la presencia real de Jesús en la Eucaristía y entender el amor maternal e incondicional de María Santísima.
El congreso contó con seis charlas, todas dirigidas a animar al joven y fortalecer su fe a través de la comunión eucarística y la adoración, el Sacramento de la Reconciliación, y el rezo del Santo Rosario.
Los jóvenes allí presentes manifestaron que su experiencia en el congreso había sido muy buena, espiritual y para toda la vida ya que pudieron sentir a Dios muy cerca.
El Visitante conversó con algunos de los jóvenes del grupo juvenil MHCC de la Parroquia San José, quienes se proyectaron alegres y vigorosos tras ser parte de tan importante encuentro para la juventud puertorriqueña.
“Mi hogar fue entronizado a la Alianza de los dos Corazones hace un tiempo atrás y se nos motivó a participar en los congresos “Adore” celebrados en California y Nebraska. La experiencia fue única y cuando me enteré que iban hacer el congreso en Puerto Rico me animé muchísimo y ha sido una experiencia muy especial ya que en esta ocasión estoy ayudando a otros a vivir lo que ya yo viví”, dijo Tania González, de 15 años.
Por su parte, Jesús García, de 13 años, reveló estar contento y gozoso de poder ser parte de este encuentro, y explicó que sin duda volverá el próximo año.
“Lo más que he disfrutado ha sido la adoración al Santísimo… No hay palabras para describirlo”, manifestó.
Para una de las coordinadoras del evento, Carmen Marrero, el hecho de que se hayan dado cita cientos de jóvenes de todo Puerto Rico es un gran signo de que Dios está en control.
“Esta experiencia ha sido hermosa, gratificante y sobre todo un gran triunfo para el Señor”, declaró.
Padre Ricardo ofreció la primera charla del congreso llamada “¡Estad Alerta! Que nadie te engañe”. Se ofrecieron también las charlas “No dudes más, cree”, “Apóstoles sin miedo de la Eucaristía”, “Valor para ser puro”, “No hay Amor más grande” y “Llamado a la santidad”.
Padre Edgardo “Bing” Arellano y Padre José Viola fueron parte del equipo de conferenciantes. El evento finalizó con la misa de clausura celebrada por Padre Edgardo Arellano.
Además de las charlas, durante el congreso hubo una procesión eucarística, presentación de testimonios, intermedios de animación, música, alabanza y adoración.
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