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sábado, 3 de diciembre de 2011

Las Riquezas del Adviento


Written by Luis Malpíca

¡Qué lástima que se haya perdido en una gran porción del pueblo cristiano, inclusive nuestra Iglesia, el sentido profundamente religioso y sagrado de ese período de preparación, en expectativa gozosa de la Venida del Salvador!
Eso es lo que precisamente significa el vocablo, derivado del latín, adventus, venida. Muchos de los que tuvieron el singular privilegio de haber sido discípulos de Carlos Manuel Rodríguez, tanto en el Centro Universitario Católico; en Caguas, su pueblo natal; así como en toda la isla a través de sus publicaciones, nos han manifestado como éste, que quizá sea nuestro primer santo, aún siendo un laico, se instruyó y nutrió de cuanto pudo para entender y propagar el disfrute de este tiempo litúrgico tan singular.
Como se indica en las páginas 16 y 17 de la segunda edición de "En Aquel Tiempo" -libro sobre la vida y obra del beato Chali que les recomiendo leer-, este joven laico, quien, según los que le conocieron “vivió” y murió en olor de santidad, inició, allá por los años 50, una campaña educativa y pastoral en torno al Adviento. Indicaba a sus discípulos y amigos universitarios lo que ya, gracias al Concilio Vaticano II, debería ser de conocimiento de todos los fieles. Nos explicamos.
Este es un tiempo dominado por tres figuras centrales en las Sagradas Escrituras. A saber, el profeta Isaías, el precursor, S. Juan Bautista y la Santísima Virgen, madre del que habría de venir.
Ellos ilustraban la expectación del pueblo de Israel por el anhelado de las naciones: "Cielos, lloved las nubes al Justo”… “Yo soy voz del que clama en el desierto: enderezad los caminos del Señor” y por fin, la Esclava del Señor, ante el ángel S. Gabriel: “Hágase en mí según Tu Palabra”…
Cierto, vivimos “tiempos nuevos”. ¡Pero vaya problemas que nos hemos buscado, precisamente por perder esta visión de lo sagrado y el gusto por las cosas de Dios y su Iglesia! ¿No es acaso este el tiempo de renovación, durante el cual enderecemos nuestra vida por rutas que nos lleven a Dios?
Exhortamos a todos a ahondar en estos sagrados misterios de la venida, que según los padres de la Iglesia es triple: pues Cristo viene en profecía y en la historia; a nosotros mediante la gracia: Palabra y Eucaristía, y finalmente, al concluir la historia y el tiempo, en la Parusía.
Prácticas piadosas como la Corona de Adviento, la bendición del Árbol de Navidad y del Pesebre, así como el rezo de las bellas Antífonas o, todas contribuirán a que hagamos de éste no un tiempo de derrochar dinero, sino de lograr un caudal de bendiciones, riqueza del alma y del hogar, capaz de reformar, convertir, nuestra sociedad tan maltrecha.
¡Hagamos el propósito de gozar de las riquezas del Adviento!

Material para adviento y navidad




CORONA DE ADVIENTO

La Inmaculada Concepción

El adviento

lunes, 18 de julio de 2011

Una reflexión del Padre Nuestro


Por: Guillermo Betancourt
Director y editor
Católicos Unidos de Puerto Rico
Hoy quiero hacer una reflexión del Padre Nuestro. La oración que Jesús nos dejo para que al rezarla podamos vivirla según la meditemos en nuestro corazón. Cada palabra tiene un significado muy especial para Cristo que nos la dejo con el propósito de que vivamos la vida en la oración del Padre Nuestro:
Padre nuestro que estás en los cielos: en esta 1ra frase llamamos al Padre celestial creador de la vida que desde el cielo lo ve todo. Padre, papa que estás viendo a tú hijo que es un pecador; que velas por mi desde los cielos; porque me amas y me conoces desde antes de mi concepción.
Santificado sea tu nombre: Santificamos el nombre de Dios al decir estás palabras. Muchas veces nos olvidamos de que santificamos el nombre de Dios y lo maldecimos e insultamos. Ya sea la razón por la cual surgió el insulto. El enemigo constantemente nos incita en ofender a Dios de todo momento para pecar y caer en sus redes de la perdición.
Ven a nosotros tu reino: Palabras fuerte, deseamos que su reino llegue ya. Jesús mismo dijo que su segunda venida es para juzgar a vivos y a muertos. Aquí le reclamamos que llegue pronto para que seamos juzgados por Dios. ¿Usted sabe lo que dice al rezarlo? ¿Está totalmente seguro de que llegue pronto el reino de Dios? Porque hay que estar bien preparados y libre de todo pecado para entrar al reino de Dios. Piénsalo y reflexiona sobre tu vida y como la has llevado antes de pedir que el reino de Dios llegue pronto.
Hágase tu voluntad tu voluntad en la tierra como en el cielo: Aquí nos metemos en problema bien serio. Porque tenemos que hacer la voluntad de Dios. En otras palabras tenemos que seguir los 10 mandamientos, que cada palabra dicha en esta oración la debemos seguir al pie de la letra porque Dios hijo así lo desea. Jesús nos dejo esta bella oración para que cumplamos cada palabra expresada en esta oración. Ahora explico que esta voluntad se debe realizar tanto en la tierra como en el cielo. El problema es que en el cielo la cumple por estar en presencia constante con Dios. Lo difícil es realizarlo aquí en la tierra. El hombre con nuestro tentador trabajando 24 horas los 365 días del año sin descanso para que seamos presa del pecado.
Danos hoy el pan nuestro de cada día: El pan nuestro de cada día Jesús se refiere a el mismo que se nos da en la sagrada Eucaristía cada día durante la misa. Jesús mismo lo explico hasta saciedad que él mismo es el pan de vida que baja del cielo. Quien lo coma tiene vida en él y él en ti. Recibir cada día el cuerpo y la sangre de Cristo nos da la fortaleza de ser un mejor cristiano en el Amor de Cristo Jesús. La Eucaristía es la mayor herramienta que Dios nos da para no caer en el pecado. Porque al comer el cuerpo y beber su sangre hace que nuestra alma sea más fuerte para combatir las tentaciones del demonio que nos quiere separar de Dios. Te recuerdo que en la Eucaristía es la presencia real de Dios hecho Hombre contenido en un pedazo de pan que nos da la vida eterna si lo recibimos con Amor y libre de pecado.
Perdona nuestras ofensas como también perdonamos a quienes nos ofenden: Aquí la cosa se nos hace bien difícil. Porque si hay que cumplir su voluntad de Dios en la tierra y no perdonamos a quien nos ofende. Cristo te dice bien claro que debemos perdonar de la misma manera para poder recibir el perdón de Dios. La igualdad en el perdón es importante para que el Hombre demuestre que tenemos la misma capacidad de Dios de Amar a quienes nos ofende. El enemigo hace que el perdonar sea para el Hombre una tarea prácticamente casi imposible. Por lo tanto te exhorto a que hagas oración lo más constante que puedas, que busque dirección espiritual, y visite a Cristo Eucaristía presente en cada sagrario y te de fortaleza y te llene del Amor de Dios para perdonar a tu hermano cuando este te ofenda.
No nos deje caer en la tentación y líbranos del mal Amen.: Palabra clave líbranos de todo mal. ¿Cómo Yo puedo librarme del enemigo que no te deja ni un solo segundo de tu vida? Yo te daré la solución perfecta para que el enemigo se aleje de tu vida. Y para mí también me lo tengo que aplicar que soy igual de pecador que mi querido lector. 1. Hacer esta oración constantemente. 2. La confesión frecuente para estar reconciliados con Dios. 3. Asistir a misa con mayor frecuencia que usted pueda para recibir el mayor poder de oración que pueda realizar en un día. 4. Durante la misa recibe la mayor herramienta para defenderte contra el enemigo; que es recibir a Cristo Eucaristía que la presencia de Dios en cuerpo alma y divina que al consumirlo se hace presente en tu persona como templo vivo de Dios. 5. Si con todo lo anterior necesita una ayuda extra te recomiendo el Santo Rosario para que la Madre que está en los cielos sea quien te proteja como solo una Madre que Ama a sus hijos lo puede hacer.
Espero que esta pequeña reflexión sea para ti uno de ayuda y la puedas recomendar a quien la pueda necesitar.
Dios te bendiga con Amor tu Hermano en Cristo y María Guillermo Betancourt.

domingo, 3 de julio de 2011

Dios no es un objeto de experimentación humana, dice el Papa


Escrito por Aci/Prensa, Servicios Informativos Católicos
Sábado, 02 de Julio de 2011 07:24

Al presidir esta mañana la entrega del Premio Ratzinger a la investigación teológica, el Papa Benedicto XVI explicó que "Dios no es un objeto de la experimentación humana".

En su discurso a los ganadores del premio: el profesor Olegario González de Cardedal, el profesor Manlio Simonetti y el sacerdote Maximilian Heim, el Santo Padre explicó que existe un límite al uso de la razón: "Dios no es un objeto de la experimentación humana. Él es Sujeto y se manifiesta sólo en la relación de persona a persona: esto forma parte de la esencia de la persona".

Benedicto XVI hizo esta afirmación al contestar a la pregunta sobre lo que verdaderamente es la teología. "La teología –dijo– es ciencia de la fe, nos dice la tradición. Pero aquí surge, inmediatamente, la pregunta: ¿verdaderamente es posible? ¿O no es esto en sí mismo una contradicción? ¿Acaso ciencia no es lo contrario de fe? ¿La fe no deja de ser fe, cuando se convierte en ciencia? ¿Y no deja la ciencia de ser ciencia cuando está ordenada, o incluso subordinada, a la fe?"

"Estas cuestiones, que ya para la teología medieval representaban un serio problema, con el moderno concepto de ciencia se han vuelto aún más impelentes, a primera vista incluso sin solución. Se comprende así porqué, en la era moderna, la teología en vastos ámbitos se haya retirado primariamente en el ámbito de la historia, a fin de demostrar aquí su seria característica científica".

Benedicto XVI dijo luego que es necesario entonces "reconocer, con gratitud, que con esto se hayan realizado obras grandiosas, y el mensaje cristiano ha recibido nueva luz, capaz de hacer visible su íntima riqueza. Sin embargo, si la teología se retira totalmente al pasado, deja hoy a la fe en la oscuridad".

"Después, en una segunda fase, se han concentrado en la praxis, para mostrar que la teología, en relación con la psicología y la sociología, es una ciencia útil que da indicaciones concretas para la vida. También esto es importante, pero si el fundamento de la teología, la fe, no llega a ser al mismo tiempo objeto del pensamiento, si la praxis es referida sólo a sí misma, o vive únicamente de los préstamos de las ciencias humanas, entones la praxis se vuelve vacía y privada de fundamento".

Según señala la nota de Radio Vaticana, el Papa indicó que "por tanto, estos caminos no son suficientes. Por cuanto sean útiles e importantes, se convierten en subterfugios, y permanece sin respuesta la verdadera pregunta. Que resuena: ¿es verdad aquello en lo que creemos o no? En la teología está en juego la cuestión acerca de la verdad; ella es su fundamento último y esencial".

Tras explicar que al ser Cristo mismo la Verdad a la que se puede acceder a través de la razón humana, el Papa indicó que "la razón experimental se presenta hoy ampliamente como la única forma de racionalidad declarada científica. Lo que no puede ser científicamente verificado o falsificado cae fuera del ámbito científico".

"Con esta formulación se han realizado obras grandiosas; que ella sea justa y necesaria en el ámbito del conocimiento de la naturaleza y de sus leyes nadie querrá seriamente ponerlo en duda. Sin embargo, existe un límite a semejante uso de la razón: Dios no es un objeto de la experimentación humana. Él es Sujeto y se manifiesta sólo en la relación de persona a persona: esto forma parte de la esencia de la persona".

El Santo Padre refirió luego un segundo uso de la razón: "el amor quiere conocer mejor a aquel que ama. El amor, el amor verdadero, no vuelve ciegos, sino videntes. De esto forma parte precisamente la sed de conocimiento, de un verdadero conocimiento del otro".

"Por esto, los Padres de la Iglesia han encontrado los precursores y los pioneros del cristianismo –fuera del mundo de la revelación de Israel– no en el ámbito de la religión consuetudinaria, sino en los hombres en busca de Dios, en los "filósofos": en personas que estaban sedientas de verdad y estaban, por lo tanto, en camino hacia Dios".

"Cuando no existe este uso de la razón –precisó el Papa– entonces las grandes cuestiones de la humanidad caen fuera del ámbito de la razón y son dejadas a la irracionalidad. Por esto una teología auténtica es tan importante. La fe recta orienta la razón para abrirse a lo divino, a fin de que ella, guiada por el amor por la verdad, pueda conocer a Dios más de cerca".

"La iniciativa para este camino está en Dios, que ha puesto en el corazón del hombre la búsqueda de su Rostro. Por tanto, forma parte de la teología, por un lado, la humildad que se deja "tocar" por Dios y, por otro, la disciplina que se liga al orden de la razón, preserva el amor de la ceguera y ayuda a desarrollar su fuerza visiva".

Finalmente el Papa dijo ser "consciente de que con todo esto no ha sido dada una respuesta a la cuestión acerca de la posibilidad y la tarea de la recta teología, sino que sólo ha sido puesta en luz la grandeza del desafío ínsito en la naturaleza de la teología. Sin embargo, precisamente de este desafío el hombre tiene necesidad, porque ella nos impulsa a abrir nuestra razón interrogándonos acerca de la misma verdad, acerca del rostro de Dios"